domingo, 5 de enero de 2014

Los Reyes hacen noche en el Mediterráneo

Los Reyes hacen noche en el Mediterráneo
Escrito por  Javi Salvador

Dubarbier cuajó su mejor encuentro como rojiblanco · Foto: Pepe Navarro

Año nuevo, grandes comidas, ríos de bebida, listas de propósitos, fotos antiguas que recordamos con nostalgia, reencuentros, despedidas, compras, regalos… Navidad. Sobre todo compras y regalos. La navidad es la época consumista por excelencia. Los grandes capitalistas se frotan las manos mientras las masas se pasean por sus grandes almacenes buscando un bien material que satisfaga sus necesidades. Por suerte, algunos regalos no se pueden comprar con dinero. Curiosamente, estos son los que más felicidad proporcionan al ser humano. Una pena que como pobres ilusos nos solamos dejar llevar por lo que nos proporcionan nuestras tarjetas de crédito.

Diez de la noche de un 4 de enero cualquiera. Las calles de Almería desiertas por el viento y el frío. Y por el fútbol. En el Mediterráneo cerca de 9.000 valientes se reúnen para un derbi inédito en Primera. Varios centenares de aficionados granadinos ocupan el estadio almeriense anhelando llevarse tres puntos para la fría Granada. La Alhambra tendrá que esperar; la victoria se queda en La Alcazaba. La playa pudo con la montaña. Los Reyes Magos adelantaron una noche su visita a la provincia del Indalo. El regalo: uno de esos que, aunque muchos quisieran, no podrían pagar. Tampoco se lo podrían vender.

El Almería celebró la entrada de 2014 de la mejor manera posible. Mostrando una superioridad física encomiable, los rojiblancos se comieron a sus vecinos granadinos, que no tuvieron ninguna opción de rascar premio. La ambición y las ganas de ganar eran almerienses. La frescura también. Incluso el fútbol. Los de Francisco hicieron el mejor partido de la temporada, controlándolo desde el minuto uno hasta el noventa. Este equipo no entiende de vacaciones.

En el once inicial no hubo sitio para las dos estrellas de la UD Almería. Rodri era baja por lesión; Suso volvía al banquillo. Un banquillo en el que también estaban Jonathan Zongo y Mané, que fueron testigos de lujo de la exhibición de Dubarbier. El fichaje del gaditano parece haber puesto las pilas al argentino, que firmó su mejor encuentro en el Mediterráneo. Tanto fue que a los 13 minutos el ex del Córdoba anotó su primer gol con la zamarra rojiblanca. Galopada de Aleix, hoy más veloz que nunca, y volea sutil de Dubarbier en el segundo palo. La defensa del Granada pidió fuera de juego de Óscar Díaz, que tocó el balón antes de que entrara. Fuera de juego inexistente. El 1-0 brillaba en el marcador.

En Almería bien podría existir un cuarto Rey Mago. Pocos aficionados rojiblancos estarían disconformes con ello. Sería espigado y con poco pelo, pero a la vez el más querido de todos: Fernando Soriano. Nunca falla. De nuevo ‘el mañico’ volvió a vaciarse en el Mediterráneo. Fue el primero en avisar de las intenciones locales a los doce minutos con un remate de cabeza que se marchó alto. Antes de la media hora de juego provocó un claro penalti que el colegiado señaló. Mainz se quiso llevar al cuarto Rey Mago a Granada. Pero él, como los puntos, prefirió Almería.

Verza lanzó el penalti y anotó el 2-0. Tanto importante para el 7 de la UDA, que venía de errar una pena máxima ante Casilla; raro en él. Tras marcar el segundo se empezó a visualizar el tercero. Nada más volver de vestuarios el meta visitante Karnezis tuvo que estirarse para evitar que Torsiglieri ampliase la renta local en dos ocasiones. Poco más tarde sería el propio Soriano el que se encontraría con el portero griego.

Algo no encajaba en el Mediterráneo. Todo iba demasiado bien. Se echaba de menos a alguien. El partido estaba controlado. 2-0 y el Granada no mostraba nada. De golpe la realidad chocó con los almerienses. Un balón colgado al área era rematado por Riki desde el área chica. Cabezazo espléndido del ex madridista con dirección 2-1. El partido se complicaba. O no. Volvía a aparecer aquel del que no teníamos noticias: Esteban. El cancerbero rojiblanco se ha empeñado en sostener a su equipo en Primera División. Espectacular estirada y gol evitado. Otro más para su cuenta.

En el 78’ llegó la sentencia. De nuevo con Soriano como protagonista. ‘El mañico’ dirigió una contra a la perfección y dio una gran asistencia a Aleix Vidal para que éste batiese por bajo a Karnezis y pusiera el 3-0. Podría haberse tirado toda la noche corriendo el catalán, que la defensa granadina aún seguiría sin cogerlo.

Para entonces ya había entrado Jonathan Zongo por Óscar Díaz. Una ovación para ambos, reconocimiento de su gran trabajo sobre el campo para uno; alegría por su vuelta para otro. Soriano dejó su lugar a Corona; la escena se repetía con mayor intensidad incluso. Con todo acabado, a falta de cinco minutos para el final, entró Suso. El divorcio entre la grada y el gaditano parece total. Lluvia de pitos para el futbolista cedido por el Liverpool, que tiene muy difícil volver a ser amado en Almería. Por desgracia, el gran partido del equipo pasó a un segundo plano para abuchear a quien llegó a ser la estrella indiscutible de esta UDA. No todos los regalos son perfectos.

UD ALMERÍA: Esteban; Rafita, Trujillo, Torsiglieri, Dubarbier; Azeez, Verza (Corona 82’), Helder Barbosa, Aleix Vidal, Soriano (Suso 86’) y Óscar Díaz (Jonathan Zongo 70’)

GRANADA CF: Karnezis; Nyom, Mainz, Diakhaté (Buonanotte 51’), Foulquier; Fran Rico, Yebda (Recio 57’), Iturra, Brahimi, Piti; El Arabi (Riki 45’)

ÁRBITRO: Estrada Fernández (colegio catalán).  Mostró cartulina amarilla a Soriano, Azeez y Verza por parte de la UD Almería y a Diakhaté y Mainz por parte del Granada
Los Reyes hacen noche en el Mediterráneo

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