El Almería tiene noventa minutos para confirmar o desmentir
Jornada 25-Previa · El equipo de Rubi llega a Cádiz entre la casualidad y la causalidad después del triunfo del pasado domingo frente al Ceuta
Juanjo Aguilera
Viernes, 6 de febrero 2026
La temporada ha llegado a un punto en el que ya no hay espacio para la espera. Van 24 jornadas de 42, el mercado está cerrado y el Almería es exactamente lo que es, sin posibilidad de retoques ni coartadas futuras. A partir de ahora, cada partido deja menos margen para interpretar y más para dictar sentencia. Este aparece marcado en rojo porque no permite medias tintas, sino que exige competir con lo que hay y responder con hechos, no con promesas. Lo que hay no es poco porque los refuerzos permiten doblar posiciones con futbolistas que han cumplido en un pasado no lejano. Cierto es que Rodrigo Ely, el último en llegar, lo hace tras ocho meses sin competir, pero Jon Morcillo ya parece adaptado con aportación de un partido notable, como Miguel de la Fuente, sólo con la diferencia de que el zornotzarra estrenó su titularidad con un gol.
De todas formas, el fútbol vive en el día a día y el contexto aprieta todavía más porque la clasificación empieza a señalar direcciones. Una derrota del Cádiz, que encadena tres tropiezos consecutivos, no sólo tendría valor numérico, sino estratégico. Sería una forma de quitarse un rival directo de encima, de ganar terreno psicológico y de desplazar presión hacia otro lado. Para el Almería, el partido no es una oportunidad de sumar, se podría decir que esconde la posibilidad de despejar el camino y reducir la lista de adversarios reales en la pelea.
Por eso estos noventa minutos pesan más de lo habitual. No hay mercado que corrija errores ni tiempo que suavice tendencias. O el equipo confirma que está preparado para competir en este tramo decisivo del curso o empieza a asumir que el escenario será otro. El margen se ha estrechado tanto que ya no caben lecturas benévolas: toca confirmar o desmentir.
Llueve menos
La victoria del pasado domingo vuelve a situar al Almería en un escenario más bonancible porque permite mantener la mirada en el objetivo una semana más. Situados en playoff desde la novena jornada, el objetivo es no caerse de esas posiciones de privilegio y, a poder ser, ir poniendo palos en las ruedas a los enemigos que mejor será cuantos menos equipos peleen por tan honroso objetivo.
La victoria frente al Ceuta dejó dos lecturas aplicables a la cita de hoy y a las próximas afrentas hasta que se logre el objetivo que ojalá se consiga sin tener que irse a junio para lograrlo. De esa cita que comenzó en baile y acabó casi que con resbalones, se intuye la capacidad de lo mejor –la primera parte fue notable en propuesta– y de lo peor –por temeridad y errores puntuales se estuvo cerca de echar por tierra lo conseguido por mérito–. En ambos escenarios, la lectura habla de capacidad real de competirle a cualquier equipo del mismo modo que es capaz de desconectarse y sufrir vaivenes.
El partido de hoy tiene miradas al pasado. Ha pasado tiempo desde la última visita al Nuevo Mirandilla, donde a los indálicos les saltaron las costuras y a punto estuvo de verse fuera de la pelea por el playoff de forma prematura. Ganarle sería hacer real eso que dicen que la venganza se sirve en plato frío. Ganar no es una venganza, sino una obligación para el equipo de Rubi, para buscar la continuidad de los buenos resultados y ganar fuera.
Con todo
Rubi tiene a casi todos disponibles para la nueva final porque en este estadío todos los puntos sumados son una necesidad y un alimento necesario para ir apuntalando el objetivo. El vilarense avisó la pasada semana de la posibilidad de disponer de Chumi –se conocerá hoy si viaja o no a Cádiz–. El gallego ya ha trabajado con el grupo desde el pasado lunes por lo que entraría en la lista de convocados, en la que Rubi anunció ayer que estaría Rodrigo Ely, con Nico Melamed y Dion Lopy todavía esperando en la 'rampa de salida'.
El que se queda fuera es Stefan Dzodic. El serbio es el primero en caer de una lista en la que Álex Muñoz y Gui Guedes tienen también papeletas para descansar en cuanto sean amonestados. El lateral zurdo seguirá en el once y el portugués podría estar en el centro del campo, una parcela que arrastra dificultades porque no estará el balcánico, del mismo modo que sigue sin estar, una semana más, el senegalés Dion Lopy por lo que se abre el debate de elegidos. Horta cuajó un buen partido ante el Ceuta y podría seguir con Baba o Guedes, más en concordancia para ser elegido de inicio.
Elección
El técnico vilarense puede tener claras algunas otras posiciones en defensa. Andrés Fernández estará bajo palos, con Nelson Monte y Federico Bonini, como centrales, y Muñoz en el flanco zurdo.
Ante el Ceuta fue Luna el lateral derecho, con buen rendimiento y sembrando para hoy con ligera ventaja sobre Daijiro Chirino. Una duda más que también puede afectar en las líneas de ataque. Con Sergio Arribas fijo, también parece que Jon Morcillo estará por la izquierda. Miguel de la Fuente ocuparía la referencia, mientras Leo Baptistao y Adrián Embarba se postulan para ocupar la plaza vacante.
Necesidad
El Cádiz CF avanza en la semana centrado en la preparación del duelo andaluz frente a la UD Almería. El conjunto dirigido por Gaizka Garitano encara la cita con varias ausencias, una circunstancia habitual en las últimas jornadas, aunque también recupera algún efectivo con la mirada puesta en una victoria imprescindible ante uno de los aspirantes más firmes al ascenso como el equipo indálico.
El técnico deberá resolver varias incógnitas en su once, empezando por el eje de la zaga tras la sanción de Jorge Moreno, expulsado ante el Huesca y sin que prosperaran las alegaciones del club, lo que obliga a buscar acompañante para Iker Recio entre Pelayo Fernández y el recién llegado Sergio Arribas. También surgen dudas en las bandas, donde reaparece Brian Ocampo tras cumplir sanción y podría reforzar un frente ofensivo que no estuvo acertado en El Alcoraz, mientras que en la delantera se mantiene la competencia entre Roger Martí, Álvaro García Pascual y un Dawda Camara que ha ganado protagonismo en los últimos meses y aspira a partir de inicio frente al conjunto almeriense.
El árbitro por JOSÉ GABRIEL GUTIÉRREZ
Fuentes Molina: El arbitraje del encuentro de hoy corresponde al colegiado Andrés Fuentes Molina, que es natural de Valencia, tiene 35 años de edad y está cubriendo su cuarta temporada en la LFP. Tras una, pitando en la categoría de Segunda División B, logró el ascenso a la de Primera RFEF, donde igualmente estuvo una, la 2021/22, siendo el último partido dirigido en ella el de playoff de ascenso jugado entre Dépor y Albacete (1-2).
El 'premio de la LFP: Debutó en Segunda División en la primera jornada de la temporada 2022/23, arbitrando el encuentro disputado entre Real Oviedo y FC Andorra (0-1). Desde entonces, ha dirigido 75, con el registro de 27 victorias del equipo local, 25 del visitante y empates en los 23 restantes. Entre ellos, los 21 del pasado campeonato, en los que mostró la media de 5,17 tarjetas amarillas, ‘desenfundó’ tres rojas y señaló cinco penaltis.
Liga y Copa a la UDA: El de hoy es el tercer partido de Liga que le arbitra al equipo almeriense, uno en la pasada Liga con victoria en casa contra el Burgos CF (2-0) y el otro en la actual temporada, igualmente jugando como local, con derrota frente al Racing de Santander (2-3). Además, le ha dirigido otros dos a la UDA, ambos en la Copa del Rey, en la pasada edición en campo de la Cultural Leonesa (1-2) y en la actual en el del Lorca Deportiva (0-2).
Gálvez Rascón en el VAR: El colegiado principal, desde la Sala VAR, será el madrileño David Gálvez Rascón, en el que será el decimotercer partido que dirija Fuentes Molina esta temporada, finalizados con tres victorias locales, ocho visitantes y un empate. Lleva el promedio de 5,17 tarjetas amarillas, sacado tres rojas y señalado cinco penaltis. Al Cádiz CF le arbitró tres partidos en la pasada temporada, con dos victorias amarillas y una derrota.