Francisco ofrece a Paquito un triunfo incontestable de la UDA que pudo haber sido aun más amplio. Partido sobresaliente como conjunto con Barbosa aprovechando la titularidad y Soriano mandando
ALMERÍA 360 | PACO ALONSO
Siempre se produce el mismo debate, y es el de si se ha aplastado por desarrollar un juego abrumador o porque el rival no ha comparecido a la cita. En esta ocasión, dado que efectivamente el Almería fue un tren que pasó por encima de un pobre Granada que además bajó los brazos muy pronto, se vuelve a las mismas. Ante esto lo que cabe afirmar es que si el equipo rojiblanco se desenvuelve así en lo que queda de temporada, manteniendo una regularidad en su intensidad y solvencia táctica, no habrá apuros para quedarse en Primera División. Y es que mientras que el marcador estuvo en empate a cero la UDA quiso más la victoria y presentó mucho mejores argumentos para conseguirla que su rival. En definitiva, méritos propios y un haber aprendido a no dejarse levantar marcadores favorables, con el destacado de que la grada también dio ejemplo dado el buen trato entre ambas hinchadas y la demostración granadinista con un desplazamiento masivo de los que hacen grande a este deporte.
Dubarbier chutando para hacer el primero (Foto: JL Matarín)
Antes justo del primer cuarto de hora el denostado por la afición Dubarbier se sacaba un clavo de encima haciendo el que es su primer gol en Primera, quinto de su carrera en España al haber marcado cuatro en Segunda. Hasta eso momento los de Francisco habían remado mejor y habían rozado el tanto, y tras ese momento siguieron en la misma línea siendo más intensos y demostrando ideas más claras que los de Lucas Alcaraz. En esa línea se movía el choque cuando un penalti absurdo de Mainz sobre Soriano, cual abrazo del oso, fue transformado por Verza. Con el 2-0 la reacción granadina no llegó, y si se esperaba que a la vuelta del descanso el panorama cambiara, aunque fuera solo por necesidad, eso no sucedió sino todo lo contrario. Se pasó de ser superior a bailar a un Granada que bajó los brazos tras el tercero, obra de Aleix culminando un contragolpe de libro arrancado por Barbosa y continuado por Soriano.
Eso sí, y como viene siendo habitual partido tras partido, Esteban no faltó a la cita con ser portero de moda en España, y echó el cerrojo con dos manos prodigiosas cuando los visitantes podían haberse metido en el partido. Así, tras una jugada de mérito hilvanada por el ataque granadista, Brahimi chutó con todo para toparse con un felino asturiano en el 39. Se deshizo así que al descanso se fuera con un encuentro abierto, pero al volver, pasados once minutos, el refresco Riki cabeceó con marchamo de gol pero Esteban sostuvo firme en guante justo debajo del larguero. Quedaban minutos y el panorama habría cambiado drásticamente, pero el portero también juega, como el del Granada, que sacó un repertorio de grandes intervenciones sobre todo en el aluvión rojiblanco del inicio de la segunda parte.
Karnezis detuvo de manera prodigiosa sendos cabezazos a los dos centrales de la UDA sumados al ataque, Trujillo en el 46 y Torsiglieri en el 56, pero su actuación constó de bastante más, como ante el mismo Torsiglieri, o ante Jonathan, o ante Soriano, que ya en la primera parte quiso copiar el gol del partido presentación pero esta vez se le marchó fuera desde el perfil de Preferencia. Y es que el vendaval de verdad, a pesar de que el viento fue real y hasta volcó el banquillo local en el previo para romperlo, fue el del juego de Almería, que desde el primer minuto demostró que iba a tumba abierta a ganar su primera final, tal y como Francisco había definido lo que queda de temporada. Barbosa aprovechó el banquillazo dado a Suso para cuajar una gran intervención, con desborde, disparo y derroche, y redebutó Jonathan entre una tremenda ovación del público. No lo hizo Mané, que ni llegó a calentar dado el buen nivel mostrado por toda la banda izquierda, sumando a Dubarbier.
Barbosa entre rivales ante la mirada de Francisco (Foto: JL Matarín)
La vuelta de Lucas Alcaraz a la que ha sido su casa en más de una ocasión fue amarga, y a pesar de conocer muy bien las cualidades de muchos de los hombres del Almería se dejó sorprender de manera continua en jugadas de estrategia. De todos modos lo que había enseñado a sus hombres durante la semana los futbolistas no lo pusieron en práctica tampoco, mientras que todo fue rodado para la UDA camino de los 19 puntos con su segundo triunfo en casa y acumulando una racha de cinco sin perder añadiendo los dos de Copa del Rey ante Las Palmas. Fue el mejor escenario posible para el recuerdo de Francisco Cunquero “Paquito”, convertido en ramo de flores viendo ganar desde su silla de siempre a su equipo del alma, y para el míster que obró el primer ascenso de toda la historia, José María Maguregui, en un partido de primera. Para más provecho, la cantera pudo vivir en directo el baño de la UDA para reafirmar su compromiso con el club. De esas noches en las que toca soñar.
UD Almería: Esteban; Rafita, Trujillo, Torsiglieri, Dubarbier; Verza (Corona, min. 80), Azeez; Aleix Vidal, Soriano (Suso, min. 86), Barbosa; Óscar Díaz (Jonathan, min. 70)
Granada CF: Karnezis; Nyom, Mainz, Diakhatė (Buonanotte, min. 51), Foulquier; Iturra, Fran Rico, Yebda (Recio, min. 57); Piti, El Arabi (Riki, min. 46), Brahimi
Goles: 1-0, min. 14: Dubarbier; 2-0, min. 27: Verza (p); 3-0, min. 80: Aleix Vidal
Árbitro: Estrada Fernández (Comité Catalán). Amonestó con tarjeta amarilla a Soriano (min. 34), a Verza (min. 42) y a Azeez (min. 68) por parte del Almería y a Diakhaté (min. 24) y a Mainz (min. 26) por parte del Granada.
Incidencias: Partido correspondiente a la décimo octava jornada de la Liga BBVA disputado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos ante 8.972 espectadores. Antes del inicio del choque se depositó un ramo de flores en el lugar habitual en el que el tristemente desaparecido colaborador de la UDA, Francisco Cunquero “Paquito”, veía los partidos, ello en un acto protagonizado por la Peña Cristina Gómez de la que era integrante. Además, se guardó un minuto de silencio en honor a José María Maguregui, entrenador del primer ascenso a Primera de Almería. Por último, en el descanso se hizo la presentación de las bases del club.
El vendaval fue del Almería y no del viento en un chorreo dedicado sobre el Granada
El año nuevo siembra dudas en el Granada - Granada Club de Fútbol


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