Los de Gracia no dan opciones al Girona y culminan el ascenso con una goleada. Aleix Vidal y Charles, éste por partida doble, hicieron los goles.
EFE, ALMERÍA
Los jugadores del Almería celebran el primer tanto, el de Aleix Vidal. / EFE
El brasileño Charles Días, máximo goleador de la Segunda División, con dos tantos este sábado ante el Girona (3-0), llevó a la UD Almería a la elite del fútbol español, después de dos temporadas en el averno, y frustró al equipo catalán.
El gol de Aleix Vidal, que abrió el marcador, llegó cuando mejor estaba el Girona sobre a cancha almeriense después de haber ido a remolque de su rival en los primeros minutos del choque, e hizo mella en el estado anímico de los visitantes. En el minuto 20, Felipe Sanchón tuvo la primera opción para los catalanes, en un disparo desde lejos que puso a prueba los reflejos del meta Esteban.
Hasta el final de la primera parte, la UD Almería supo rentabilizar su ventaja en el marcador ante un adversario que nunca había creído firmemente en sus posibilidades, ya que en contadísimas ocasiones se acercó con auténtico peligro al marco de Esteban. En el tiempo de prolongación de la primera mitad los locales protestaron una caída de Aleix Vidal en el área visitante, sin que el colegiado apreciara falta.
En la segunda parte el técnico visitante Joan Francesc Ferrer Rubí puso en liza Jandro y Juanlu para dar una mayor empaque a su equipo, que pareció tener en los albores de este periodo, ya que a los 50 minutos dispuso de una buena oportunidad en las botas de Felipe Sanchón pero que neutralizó Esteban. A los 52, Charles puso la eliminatoria muy cuesta arriba para los visitantes con el segundo gol para el Almería, el cuarto con su firma en la fase de ascenso y su trigésimo primero en la temporada, tras una gran jugada del gallego Iago Falqué con dejada al brasileño.
Con todo en su contra, el Girona tuvo que volcarse en busca de la proeza, de la que estuvo cerca, ya que primero Juanlu (m.60), luego Luso (m.62 y m.66) y Sanchón (m.67) llevaron la incertidumbre a los locales. Fueron los mejores minutos de los visitantes, pero su ambición provocó muchos huecos en su zona de retaguardia. Quien no perdonó fue Charles, con su segundo gol del partido, ya en el minuto 70, tras un despeje del zaguero Pellerano que el brasileño aprovechó para, tras una incursión, batir a Isaac y dejar vista para sentencia la eliminatoria y poner al Almería en la primera división. Pudo poner la guinda Charles (m.82), pero malogró na buena oportunidad de gol en una clara posición, mientras que el Girona también tuvo sus últimos "cartuchos" en los minutos 86 y 89, con un lanzamiento desviado de Jandro y un remate de cabeza de Acuña.
Deportes - El Almería vuelve a Primera (3-0)
Un inagotable aliento
Las gradas del Mediterráneo, con 15.123 almas, llevan en volandas al equipo rojiblanco a Primera División. Al final del partido, invasión de campo y ruta por una ciudad de fiesta.
Temblaron los cimientos del Estadio del Mediterráneo cuando Jaime Latre pitó el final del encuentro. Se hizo eterno el último tramo de la campaña para los aficionados de la UD Almería, que han vivido un emocionante play off, sobre todo en la eliminatoria ante Las Palmas, que ha terminado como todos soñaban, con el equipo en Primera División. El conjunto de Gracia no llegaba con los deberes hechos al duelo de vuelta ante el Girona, pero era favorito y no defraudó. Antes del partido, una marea rojiblanca llegó desde el hotel de concentración, donde despidió al equipo, hasta el feudo almeriense, una peregrinación por el ascenso.
Con un espectacular mosaico rojiblanco, la UDA saltó al césped, arropado por 15.123 almas que no dejaron de animar al equipo desde el primer minuto. En el minuto 16, con el gol de Aleix Vidal, que dejaba ya al Almería rozando la liga de las estrellas, la locura se apoderó de las gradas. Luego llegarían los tantos de Charles, los de la tranquilidad, en la segunda mitad. Ahí comenzó la auténtica fiesta. Bufandas y banderas al viento, rostros alegres, sin nervios pero ansiosos por escuchar el pitido final y volver a pisar el césped para sacar en hombros a los héroes. Fue un delirio absoluto. Una invasión de campo jamás vista en Almería.
Del campo, la fiesta se trasladó a las calles de Almería, donde el inagotable aliento de una afición que ha llevado en volandas al equipo hacía la máxima competición nacional, abría paso al autobús de los jugadores. La ciudad se entregó al equipo y viceversa. Había muchas ganas de volver a vivir una noche mágica en la ciudad y el balompié volvió a brindar a todos esa oportunidad. Almería vivió, un día antes de lo previsto, su San Juan. Los jugadores fueron el fuego sobre el terreno de juego, un fuego avivado, tanto sobre el césped como por el Centro, por el aliento de una afición que nunca olvidará el día de ayer.
Un inagotable aliento

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