domingo, 22 de enero de 2012

Otros clamorosos fallos a puerta vacía

Juan Rojas, arriba, con la cara girada, en un partido con la Agrupación Deportiva

Como le ocurriera a Pallarés, Juan Rojas y Albert Crusat también erraron goles cantados
P. LAYNEZ/ J.L. BRETONES / DIARIO DE ALMERÍA

El fallo del delantero del filial Pablo Pallarés, solo a un metro de la portería alcoyana del pasado viernes y con el portero Maestro ya vendido, no ha sido el primero ni será el último en la historia de alguno de los Almería. Quizá resulte el más llamativo porque le habría dado el triunfo a los rojiblancos en El Collao en el añadido y lo pudo ver España entera por televisión, pero no hay que hacer un mundo de ello. Así a bote pronto, dos errores semejantes nos vienen a la cabeza de algún jugador vestido con la camiseta rojiblanca, aunque famosos también los ha habido como fue el caso de Cardeñosa con la Selección Española ante Brasil o del uruguayo Loco Abreu.

El primero sucedió un 4 de noviembre de 1979. La Agrupación Deportiva Almería se enfrentaba al Sporting de Gijón de su época dorada, cuando todos los años jugaba la Copa de la UEFA. Era la octava jornada de Liga y parecía que el 0-0 iba a ser definitivo. Pero en el minuto 88 el extremo Murúa profundiza por su banda izquierda, dribla a su par, le sale Castro a tapar hueco y cede el balón a Juan Rojas quien solo ante la portería, en el punto de penalti, manda el balón fuera.

Habría supuesto igualmente la victoria del Almería ante un Sporting que en aquella jornada llegaba al Franco Navarro como líder de la Primera División Española. El extremo almeriense Juan Rojas tenía ya 32 años y Maguregui no volvió a alinearlo como titular tras aquella tarde aciaga: jugó 12 partidos en la máxima categoría, aunque aquella fue su última temporada como ídolo de la afición almeriense.

La otra jugada ocurrió hace cinco años y el contexto era bien distinto. Ni Agupación Deportiva ni Franco Navarro, ya era la Unión y en el Estadio de los Juegos Mediterráneos. Fue concretamente un 9 de diciembre de 2007 en un Almería-Valladolid. Rojiblancos y blanquivioletas acababan de llegar a la máxima categoría tras haber jugado el mismo partido el año anterior en Segunda División. Los almerienses, con Emery en el banquillo, estaban haciendo un comienzo de temporada espectacular con un equipo joven, pero bien adaptado a Primera.

En los últimos minutos de juego de la primera parte, Juanma Ortiz consigue llevarse un balón ante el central García Calvo y, cuando iba a fusilar a Asenjo, se decide a cederle el gol al rápido extremo catalán. Crusat, solo y con toda la portería para él, lo ve tan fácil que golpea al balón con poca seguridad y termina perdiéndose por la línea de meta del fondo sur. La afición no se lo creía, pero el fallo se eliminó pronto de la mente de los aficionados. Y es que ustedes seguro que recuerdan aquel partido por el golazo de Álvaro Negredo. Ortiz Bernal, en sus años de apogeo en Primera, es trabado en la frontal del área. Corona levanta el balón de la falta y el vallecano empala un trallazo que casi destroza las mallas de la portería del meta Asenjo. Aquel partido sí que tuvo un final feliz porque el Almería venció por 1-0.

El fallo de Pallarés estará unos días en la boca de todos porque es el más cercano en el tiempo. Sin embargo, al ariete hay que reconocerle que al terminar el choque explicara exclusivamente a través del Diario su error. No todos lo hacen.

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