Almería y Zaragoza, entre la gloria del ascenso y el abismo del descenso
Jornada 30 · El equipo rojiblanco, lanzado en la tabla, pone a prueba a un conjunto zaragocista que trata de rearmarse
Lopy, que descansa, ha vuelto para ser un refuerzo para el tramo final de la Liga. UDA
Juanjo Aguilera
Almería
Viernes, 13 de marzo 2026,
Hay partidos que llegan con el peso de la clasificación sobre los hombros y otros que además traen una historia reciente que los empuja hacia un territorio casi simbólico. Este a disputar en el Ibercaja Estadio –la nueva casa zaragocista mientras se remoza la vetusta Romareda– se juega en esa frontera. El Almería aparece lanzado, con el viento a favor de una racha que lo ha devuelto al ascenso directo y con la sensación de que el camino empieza a dibujarse con más nitidez. Al otro lado espera un Real Zaragoza herido por una temporada incómoda –el sino en los últimos cursos–, atrapado durante semanas en una inercia gris y decidido ahora a pelear cada metro de la tabla clasificatoria como si fuera el último.
El fútbol suele comprimir el destino de dos equipos en noventa minutos y esta vez la escena se mueve entre dos extremos muy reconocibles. El Almería quiere seguir caminando hacia esa luz que conduce a Primera División, sostener el impulso y confirmar que su momento es real, como demuestra su posición en la tabla clasificatoria. El Real Zaragoza, mientras tanto, llega con la urgencia del que necesita puntos para respirar y con el orgullo de un club que nunca acepta el papel de espectador en la historia y al que logros pasados puede estar comportándose como una pesada mochila. Entre ambos se abre un duelo tenso, lleno de matices, donde lo que suceda puede empujar un poco más hacia la gloria del ascenso o alejarse de la amenaza del descenso.
Sin ausencias
La UD Almería se presenta en el Ibercaja Estadio con la intención de mantener la 'velocidad crucero' que ha definido sus últimos seis encuentros. En ese tramo, el equipo ha conquistado 16 de 18 puntos posibles, una racha que dibuja con claridad su ambición de irse de la categoría como todos quieren, por arriba, y su capacidad para sostener la presión de la competición. No siempre el fútbol ha sido brillante de forma continua; los momentos de buen juego se han repartido en destellos, breves aunque intensos, pero el deporte no premia la elegancia pasajera, sino la eficacia. Y en ese terreno, el equipo de Rubi ha mostrado una determinación que va más allá del talento individual, una fuerza colectiva que convierte la constancia en victoria.
Cinco triunfos y un empate dan cuenta de la resolución del Almería frente a rivales de distinto calibre, desde la AD Ceuta hasta Córdoba, pasando por Cádiz, Andorra y Cultural y Deportiva Leonesa. Ese empate en el Carlos Belmonte de Albacete, que más que un punto se sintió como un triunfo, podría parecer fruto de la fortuna a ojos desprevenidos. Sin embargo, reducir seis jornadas a un simple golpe de suerte sería injusto. La llamada suerte de los campeones nace del trabajo silencioso, de la precisión en los momentos decisivos y de la convicción de un grupo que sabe que la perseverancia construye destinos. En el comportamiento global se percibe la huella de ese esfuerzo, la evidencia de que los resultados son la consecuencia natural de la disciplina y la ambición compartida.
Ahora, frente a un Real Zaragoza que busca recomponerse y retomar el rumbo, el Almería se enfrenta a la prueba más clara de su madurez reciente, la de sostener el impulso que lo ha llevado hasta la cumbre provisional de la tabla y demostrar que la velocidad crucero no es sólo un estado de resultados, sino un reflejo de un equipo que ha encontrado su ritmo, su identidad y su hambre de gloria.
La nueva normalidad
Está claro que puede haber cambios. Las decisiones de Rubi y de su cuerpo técnico de una semana corta tras la larga vivida la semana pasado porque el equipo rojiblanco jugó el lunes a las 20:30 horas y jugará hoy a las 18:30, tras tres días de trabajo a puerta cerrada, en los que la plantilla ha trabajado al completo, excepción hecha de Stefan Dzodic, que se lesionó en la primera parte del partido jugado en Albacete y que no estuvo en el partido ante la Cultural, aunque Rubi dijo confiar en tenerle para hoy, como así es, tras dos sesiones de trabajo completas y sin rémora que le hace favorito para estar en el centro del campo.
El serbio podría aparecer con Dion Lopy, sustituido por su inactividad previa en el partido frente a la Cultural –no por lesión–, y si no lo mismo pueden hacerlo Iddrisu Baba o André Horta, porque el técnico vilarense perdió el jueves al portugués Gui Guedes que podría haber entrado en esa zona ancha del campo.
Por detrás podrían jugar los mismos que el lunes, con Andrés Fernández bajo palos; Marcos Luna y Álex Centelles o Muñoz en los costados, con Nelson Monte y Fede Bonini, por el centro. Los cuatro de arriba apuntan a ser los mismos, con Leo Baptistao y Jon Morcillo en los costados, Sergio Arribas ocupando la posición de enganche, con Miguel de la Fuente como referencia.
Ojo
El Zaragoza logró romper en Cádiz una racha dolorosa que se extendía ya por siete jornadas sin conocer la victoria, una trayectoria que había lastrado al equipo en confianza y resultados. El triunfo en el Nuevo Mirandilla supone un respiro que, más allá de los tres puntos, podría tener una repercusión importante en el ánimo del equipo en el que David Navarro continuará al frente del banquillo hasta la conclusión del campeonato, refrendado precisamente tras su estreno victorioso en tierras gaditanas. Sin embargo, la memoria reciente recuerda que la anterior alegría zaragocista, conseguida también lejos de casa, en El Sardinero, desembocó en un prolongado periodo de tropiezos, pero con tres derrotas, además de cuatro empates que dejaron al equipo cuestionando su solidez y regularidad.
Para el encuentro de esta tarde, el técnico zaragocista afronta un panorama complicado de bajas. El Yamiq, Tachi, Raúl Guti y Valery, éste último tras sufrir ayer una luxación en el hombro izquierdo que le mantendrá apartado durante aproximadamente dos meses, no podrán formar parte de la convocatoria. Said parece igualmente descartado, mientras que Bakis y Toni Moya podrían incorporarse al equipo, ofreciendo opciones que resultan necesarias para compensar las ausencias. La escuadra zaragocista se presentará con la imperiosa necesidad de sumar un triunfo que le permita acortar distancias respecto a la zona de salvación, situada actualmente a seis puntos y ocupada por un Real Valladolid que marca el límite que el Zaragoza aspira a alcanzar para recuperar la tranquilidad en la tabla. La presión es evidente y sus avances tienen un valor decisivo en la lucha por alejarse de los puestos de descenso y consolidar la confianza que la reciente victoria en Cádiz ha empezado a recuperar.
El árbitro por JOSÉ GABRIEL GUTIÉRREZ
Palencia Caballero: La dirección arbitral del encuentro corre a cargo del colegiado vasco Daniel Palencia Caballero, que es natural de Errenteria, de 34 años de edad y redactor publicitario de profesión. Es su segunda temporada en la LFP, a la que ascendió tras cinco en Segunda División B y tres en Primera RFEF, en la dirigió dos partidos de playoff de ascenso. El último, en la 2023/24, el disputado entre Málaga CF y Nàstic de Tarragona (2-1).
Su 65º en Segunda: Debutó en Segunda en la primera jornada de la Liga 2024/25, en el encuentro jugado entre Elche CF y SD Huesca, finalizado con victoria aragonesa (0-1). Desde entonces, ha dirigido 64 encuentros, finalizados con el balance global de 36 victorias locales, once visitantes y empate en los 17 restantes. En la pasada temporada mostró la media de 5,29 tarjetas amarillas, sacó once rojas y en nueve jugadas señaló el punto de penalti.
Quinto a la UDA: El de hoy es el quinto partido que el vasco le arbitra a la UDA, tras dos victorias rojiblancas, una derrota y un empate. En el pasado campeonato de Liga, lo hizo en campo del FC Cartagena, con victoria (1-2) del equipo almeriense y en casa contra el Real Zaragoza (4-1), al que siguió el disputado en la visita al Cádíz CF, con derrota (2-1). El último, esta temporada, en Anduva, en la visita al CD Mirandés, con el resultado de empate (2-2).
González Francés en el VAR: Al frente de la sala VAR estará el canario Raúl Martín González Francés, en el decimosexto partido que arbitra Palencia Caballero en la actual temporada, tras cinco victorias locales, dos visitantes y ocho empates. En ellos, ha mostrado la media de 4,80 tarjetas amarillas, habiendo sacado cinco rojas y pitado siete penaltis. Al Real Zaragoza le ha pitado esta Liga en casa contra el Albacete (0-0) y en campo del Burgos CF (1-1).
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