El Almería no lo vio y ahora Gnangoro llama a Primera
El centrocampista de Vícar se medirá a los rojiblancos con el primer equipo del Betis tras una meteórica carrera iniciada en el Poli Ejido
Gnangoro se ha ganado la titularidad en el Real Betis en pretemporada. / Agencias
Tony Fernández
SER Almería 30/07/2026
Gnangoro Bouare ya no es aquel futbolista que peleaba cada balón lejos de los focos en los campos de Tercera Federación. El centrocampista nacido en Vícar se ha ganado un sitio en la pretemporada del primer equipo del Real Betis y vive el momento más importante de su carrera. A sus 22 años se presenta como uno de los nombres propios de la cantera verdiblanca y tendrá una cita especial el próximo 1 de agosto. En La Línea de la Concepción se cruzará con la UD Almería en un amistoso cargado de significado para un jugador que ha crecido a pocos kilómetros del club rojiblanco.
La historia de Gnangoro tiene además un inevitable vínculo con el Almería. Mientras su progresión tomaba forma en el Poli Ejido, la Academia rojiblanca nunca llegó a incorporarlo a su estructura. El tiempo ha terminado dando valor a un futbolista que siguió su camino por cuenta propia hasta llamar la atención del Betis. Hoy, después de consolidarse en el filial verdiblanco y despertar el interés de varios clubes de Segunda División, afronta un verano decisivo para su carrera. Y lo hará con el Almería enfrente y media categoría pendiente de su futuro.
De Vícar a la élite
Gnangoro Bouare ha recorrido el camino largo para llamar la atención del fútbol profesional. Mientras muchos talentos pasan por academias de clubes potentes desde edad temprana, el centrocampista vicario fue creciendo a base de trabajo en categorías modestas hasta hacerse un nombre en el Poli Ejido. Su irrupción llamó la atención del Betis, que vio en él un perfil diferente: un jugador capaz de sostener un centro del campo desde el esfuerzo, la recuperación y el despliegue físico.
El filial se le ha quedado pequeño
La temporada pasada confirmó que estaba preparado para retos mayores. Con 30 partidos en el Betis Deportivo se convirtió en una pieza indispensable para el equipo, aportando equilibrio y personalidad en una categoría muy exigente. El descenso del filial a Segunda Federación cambia ahora el escenario. A sus 22 años, Gnangoro necesita competir más arriba para seguir creciendo y todo apunta a que su futuro pasa por una cesión o un traspaso que le permita mantenerse en el fútbol de alto nivel.
Una cita frente al Almería
El amistoso de La Línea tendrá un componente muy especial para el futbolista almeriense. Por delante estará el club de referencia de la provincia, una entidad cuya Academia nunca llegó a incorporarlo pese a su progresión. Ahora se presentará ante los rojiblancos vestido de verdiblanco y compartiendo entrenamientos con el primer equipo del Betis. Además, no estará solo bajo observación. Córdoba, Granada, Cádiz y Burgos siguen sus pasos mientras el mercado decide el próximo destino de un jugador que ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad.
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