UD Almería | El acta de Vivancos
El delantero vallisoletano es el espejo en el que se mira el resto de compañeros a la hora de presionar y de jugar con ritmo, de principio a fin
El Almería ya es el más goleador de Segunda
Miguel de la Fuente celebra su tanto frente al filial donostiarra en el Estadio de los Juegos Mediterráneos el domingo. / Javier Alonso
Ramón Gómez-Vivancos García
30 de marzo 2026
Cuando las cosas se hacen bien, siempre habrá más porcentaje de obtener un resultado positivo. Y así aconteció en el UD Almería Stadium frente a la Real Sociedad B, porque el equipo que más presiona y se sacrifica con orden es el que suele vencer, máxime cuando se dispone de más calidad técnica. Grosso modo, es lo que le ocurrió a la UDA ante el filial donostiarra. Que alguien me explique el porqué el Almería de esta última jornada presionó de esa forma, llegando incluso a acorralar al contrario en varias ocasiones junto a su mismo córner, como si los rojiblancos fueran animales hambrientos en busca de su sustento.
¿Por qué solo se hace de vez en cuando y no se convierte en un hábito? Ante el Cádiz, un buen rato frente al Ceuta y contra la Real B todo el choque, sí que se jugó con ritmo y agresividad, que junto a la calidad que atesora buena parte del plantel rojiblanco, hace poco menos que imbatible a este equipo de seguir en la misma línea. De hecho, como sucedió en este último encuentro, cada recuperación se convertía en una oportunidad clara, porque las transiciones generadas por dichas recuperaciones las suele transformar en ocasión manifiesta de gol un conjunto como la UDA, dada la calidad que atesoran sus jugadores más ofensivos, incluido Lopy.
Si no es así, cuesta más, porque romper una defensa organizada dificulta la tarea, por mucha calidad que se tenga. Si ya hasta presiona Arribas, miel sobre hojuelas. Pero, ¿quién está tirando del carro? Se supone que Rubi es quien lo ordena, pero el jugador que lo lleva a la práctica con éxito total es De la Fuente, que vino a esta UDA como agua de mayo, nunca mejor dicho. De la Fuente es el espejo en el que se mira el resto de compañeros a la hora de presionar y de jugar con ritmo, de principio a fin.
Miguel de la Fuente y Arribas se abraza tras un gol en la victoria frente a la Real Sociedad B. / Javier Alonso
Incluso está haciendo más grande a Arribas
Y no solo eso, sino que habilita en ataque, fija a la zaga contraria y hasta golea. Incluso está haciendo más grande a Arribas, que ha encontrado en el delantero vallisoletano el complemento perfecto para por fin despuntar. Esta situación me recuerda a la que se originó cuando a mitad de la anterior campaña Baba irrumpió con fuerza en el centro del campo, logrando que sus compañeros le siguieran el ritmo, para luego alcanzar aquel récord de imbatibilidad.
La posterior lesión de Baba truncó esa dinámica. Por eso es tan importante que en esta ocasión no surja ningún inconveniente que aparte a esta plantilla de esa idea de juego y sacrificio, de cara a extraer la mejor versión futbolista de cada uno de ellos. Un detalle más de lo expuesto, que viene a colación, se vio con la salida de Melamed y su fe a la hora de provocar el penalti. Restan diez finales, las más importantes, según decía Luis Aragonés, y de esas finales cinco enfrentamientos con rivales más o menos directos. Se puede ganar, empatar o perder, es fútbol, pero con esa hambre bajo la estela de Miguel de La Fuente, me da que el final de la presente temporada será de los más felices.
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