Varios jugadores almerienses esperan a que René se ate las botas para seguir jugando en Vallecas. / PHOTO DEPORTE
Un punto de nueve posibles, cero goles a favor y cuatro en contra, escasas ocasiones y tres expulsiones... con el Valladolid a la vista
De promoción a estar sólo tres puntos del descenso
PABLO LAYNEZ 14 Octubre 2017
El otoño le está sentando horrorosamente mal al Almería. Si bien el tiempo no ha cambiado y sigue siendo tan cálido como en el verano, el que sí ha dado un cambio de 180º ha sido el conjunto rojiblanco. Y lo ha hecho para peor, para mucho peor. El equipo de Ramis no es ni la sombra de ese conjunto de ideas medio claras, que no destacaba en nada pero dominaba muchas parcelas. La lesión de Tino Costa parece haber desenmascarado a un once que, poco a poco, se está empezando a parecer al de las dos últimas temporadas, con el peligro grave que ello conlleva.
Sólo hace falta mirar a los números para ser pesimista. En cuanto el calendario se ha inclinado tan sólo un poco hacia arriba, han llegado las derrotas duras con números de equipos de la cola. Además, empiezan a aparecer síntomas de inseguridad, como las tres expulsiones, dos de ellas al capitán Morcillo. Cuando esto le ocurre a un central, es que el engranaje está falto de grasa.
Quien sabe si la pronta visita del Valladolid puede ser lo peor o lo mejor si el Almería es capaz de reaccionar. Lo cierto es que con Ramis no se habían perdido tres partidos de forma consecutiva y el presente no parece demasiado halagüeño, puesto que los rojiblancos son ahora un conjunto plano, desorientado y con unos delanteros sin olfato de gol ninguno. La baja de Pozo hará todavía más complicada la misión de darle la vuelta a la tortilla, ante un Pucela que llega en cuarta posición.
Los números cambian
No hay comentarios:
Publicar un comentario