martes, 23 de mayo de 2017

La alegría, por barrios

La alegría, por barrios

El Pavía se llevó el derbi almeriense.
El Pavía se llevó el derbi almeriense. / RAFAEL GONZÁLEZ

El Pavía depende de sí mismo y el Oriente desciende
F. A.  22 Mayo, 2017

El fantasma del descenso planeaba sobre la Ciudad Deportiva de Los Ángeles, con el añadido de que podía abrazar a cualquiera de los dos contrincantes. Por eso había miedo, lícito, y un control grande de las acciones propias y ajenas. No se quería fallar en las entregas, no se podía regalar nada, y pese a saber que el empate no servía, con Tiro de Pichón y Ronda frotándose las manos, no había cabida para muchas alegrías en el juego. El que cedió fue el Oriente, condenado por su falta de puntería, y el que se quedó con la sartén por el mango fue el Pavía, con oficio.

Empezó con más sensación de peligro el cuadro arlequinado, consagrado a su velocidad arriba pero sin pegar a puerta. De hecho, el primer tiro fue local, de Narci, tímido tras recibir un pase en largo dentro del área. Era el minuto 2 y la ocasión pareció para algo más de inquietud en Andrés. En el minuto 6 probó desde casi el centro del campo Cristian, manejando Manu muy bien el peligroso bote del cuero justo delante, sobre el punto de penalti.

Con la polémica que vino después se movió el marcador, ya que de una petición de penalti de Samu sobre Núñez se pasó a una falta cercana al balcón del área del Oriente, también protestada por los locales, que clavó Cristian en la red de manera impecable. Era todo un golazo para abrir la lata en el minuto 19 y que dejó tocados a los verdes.

La vuelta fue oriental intenso durante ocho minutos, que fue el tiempo que tardó el Pavía en hacer el segundo en un desajuste defensivo en un balón parado. El Oriente lanzó un córner en el primer minuto y acto seguido Luister, incorporado al ataque, abrió para que Javi Lores pusiera un balón de oro a Núñez. Sin oposición justo delante del punto de penalti perdonó el empate, o paró felino Andrés. Pero Carlos Acién recuperó el pulso del Pavía, se fue de Eze y disparó cruzado a las manos de Manu. En la siguiente jugada, Cristian metió en el área una falta volcada a la derecha que Samu tuvo tiempo de parar con el pecho para perfilarse y fusilar a Manu, libre de marca. Fue un jarro de agua fría para un Oriente que estaba poniendo todo para igualar y que demasiado pronto recibió un duro castigo. Se volvió a pedir penalti en el área del Pavía por manos de Samu. No había precisión y el Pavía estaba muy bien plantado. Además, tiró de oficio y de la chispa de Carlos Acién, que se aprovechó de un error de Reyes. Rescató el balón en la línea de fondo y sin ángulo lo metió en la portería.
La alegría, por barrios

No hay comentarios:

Publicar un comentario