Borja señala el cielo mientras sus compañeros le abrazan (Foto: JL Matarín)
La motivación se une con la intensidad para que el Almería gane en Elche y salga del descenso · GO Deporte
Si en la previa se habló de motivación ante la posibilidad de salir de los puestos de descenso, este factor se unió con la intensidad que ya había regresado frente al Sevilla Atlético para que la UD Almería saliese victoriosa de Elche y superase a un rival directo. Los rojiblancos se adelantaron en la primera mitad y mostraron capacidad de reacción después de que los locales empatasen al volver de los vestuarios. Así, el marcador se cerró con un 2-3 y dejó a los almerienses dependiendo de sí mismos para continuar en la categoría.
Ramis hizo fuerte eso de si algo funciona es mejor no cambiarlo y, por ello, apostó por un once continuista, aunque que, por la obligada ausencia de Morcillo, cambiaba en que Joaquín Fernández estaba colocado en el eje central de la defensa, mientras que Ramón Azeez sería el encargado de acompañar a Borja en la medular.
El inicio no tuvo ritmo, más bien se vio a dos equipos con miedo a errar y con mucho respeto. Como consecuencia de esto, los primeros veinte minutos no ofrecieron ocasiones ni trabajo defensivo, puesto que el balón circulaba de un lado a otro, pero sin peligro. Solo destacó, en este tiempo, un libre directo de Edu Albacar que Casto detuvo sin problemas.
Fue entonces cuando se vio el mejor Almería, que acabó derivando en el primer tanto del choque. En el minuto 26, la estrategia funcionó a los rojiblancos en un saque de esquina que Fidel sacó en corto para Pozo, este se la devolvió para que la enviara al corazón del área donde Borja Fernández, con el tacón, superaba al portero.
El 0-1 provocó que se abrieran espacios en el planteamiento defensivo del Elche, lo que permitió una mayor facilidad en la conducción almerienses y en las llegadas a la frontal del área ilicitana. Sin embargo, Juan Carlos no tendría que trabajar y el descanso llegaba con la ventaja momentánea para la UDA.
Empujado por su público, tras la reanudación, los locales empataron. Habían pasado siete minutos desde la vuelta de los futbolistas del vestuario cuando Borja Valle superó a Ramón Azeez, centró y Pelayo, que estaba libre de marca en el palo corto, logró el empate a un gol.
No tardó Ramis en intentar solucionar el problema, de hecho, nada más encajar el tanto, movió el banquillo para que Antonio Puertas entrase en sustitución de Kalu Uche, que estaba pasando desapercibido. Así pues, el jugador natural de Benahadux se situó en la banda, mientras que Quique González pasaba a ser la referencia en el ataque.
El Almería, pese al bajo nivel de inicio de la segunda mitad, estaba empeñado en demostrar que la vuelta de la intensidad no era cosa del partido del Sevilla Atlético, sino algo que parece querer quedase y la mejor manera de hacerlo fue con la consecución del 1-2.
De nuevo, la pizarra del entrenador funcionaba, puesto que un córner fue el artífice de que los visitantes volviesen a estar por encima en el electrónico. En esta ocasión, el autor del mismo fue Ximo Navarro rematando el cuero con el pecho al interior del arco defendido por Juan Carlos.
La UDA estaba muy motivada sobre el césped, había reaccionado rápido al empate y había puesto el partido donde quería. Lo mejor estaba por llegar y es que el 1-2 abrió todavía más espacios y, al contrario que en la primera mitad, la entrada de Puertas había provocado una mayor verticalidad en el juego por bandas.
Así fue como la alegría del banquillo rojiblanco creció porque la diferencia en el electrónico se amplió con la llegada del 1-3. En la jugada, Borja Fernández se la dio a Antonio Puertas para que este se lanzase a la aventura de zafarse de los rivales hasta introducirse en el área, levantar la cabeza y dejarle el esférico en bandeja a Quique González que firmaba el tanto.
Se estaba aprovechando la motivación que generaba el hecho de estar a noventa minutos de salir de la zona roja de la clasificación de la Liga 1|2|3. Luís Miguel Ramis, que vivía el partido con nerviosismo en su área técnica, decidió entonces meter contención en el centro del campo y esto se traducía en que Fran Vélez sustituyese a José Ángel Pozo.
Mientras tanto, los más de cuatrocientos espectadores desplazados desde la provincia de Almería estaban enloquecidos en las gradas del Martínez Valero celebrando el gran encuentro que les estaban regalando sus futbolistas. A la vez, los aficionados locales ponían los nervios al ver como un rival directo, el Almería, les estaba superando en la tabla.
Aspecto de los 400 aficionados desplazados desde Almería (Foto: JL Matarín)
Los minutos restantes parecían pasar sin que los ilicitanos fueran capaces de romper la barrera defensiva que Luís Miguel Ramis había formado para mantener los tres puntos. Esto cambió, al borde del final, cuando Molonga logró superar a Casto y hacía el 2-3 que, segundos después, acabaría siendo definitivo.
De todos modos, el trabajo del entrenador y de los jugadores visitantes tuvo su premio cuando Díaz de Mera señaló el final de una jornada que deja a los rojiblancos fuera del descenso y con la posibilidad de continuar dependiendo de sí mismos para seguir siendo equipo de la LFP la próxima campaña.
Elche CF: Juan Carlos; Correa, Armando, Andrés Túñez, Edu Albacar (Liberto, min. 67); Pelayo, Álex Fernández, Pedro (Malonga, min. 74), Borja Valle; Nino y Guillermo (Hervías, min. 64).
UD Almería: Casto; Motta, Joaquín, Ximo Navarro, Nano; Borja, Azeez (Corona, min. 85), Fidel, Quique, Pozo (Fran Vélez, min. 74) y Kalu Uche (Antonio Puertas, min. 58).
Goles: 0-1, min. 26: Borja Fernández. 1-1, min. 52: Pelayo. 1-2, min. 64: Ximo Navarro. 1-3, min. 74: Quique González. 2-3, min. 92: Malonga.
Árbitro: Díaz de Mera, del colegio manchego. Amonestó a Armando, Róber y Liberto por parte del Elche CF, así como a Ximo Navarro, Fidel, Fran Vélez, Antonio Puertas y Marco Motta de la UD Almería.
La motivación se une con la intensidad para que el Almería gane en Elche
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