Motta, Fidel y Borja se dirigen al anexo a entrenar. / RAFAEL GONZÁLEZ
Menciona hasta siete veces el termino 'intensidad' y dice que tiene que notarse lo que se están jugando
NICO GARCÍA 20 Abril, 2017
Si a principio de semana Quique González hablaba de "morder desde el túnel de vestuarios", ayer Borja Fernández mencionó hasta en siete ocasiones la palabra 'intensidad', prueba de que el Almería quiere salir enchufado desde un primer minuto ante el Sevilla Atlético. "Lo pasé mal en la primera parte viendo esos momentos en los que se notaba lo que se jugaban ellos y nosotros no. Hablo como equipo, no digo 'unos, yo sí...; no, todos'. A mí no me gustaba", aseveró en sala de prensa.
Intensidad para hacer frente a los dos últimos malos inicios, con tres goles antes del minuto quince. "Tenemos que salir con más intensidad. Se tiene que notar lo que nos estamos jugando. Eso no es pegar patadas o ser antideportivo. Es proteger cada balón que tengamos. Luego puedes perderlo, pero no con la facilidad del otro día. Todos tenemos que ser más agresivos en las disputas. La parte de arriba, la de atrás, los del medio, todos. Es una cosa de equipo en la que hemos fallado en estos últimos partidos. La gente tiene que notar que nos jugamos mucho. Igual que se lo jugaba el Córdoba y se notó. Tuvimos que haber igualado esa intensidad y no lo hicimos, sobre todo al principio", afirmó el medio.
4MESES EN DESCENSO. DESDE LA DERROTA EN ANDUVA, EL ALMERÍA NO HA SALIDO DE LA ZONA ROJA
En este sentido, el de recibir goles tan pronto, entra en juego el ser fuerte en el aspecto psicológico. "A nivel psicológico es problema de cada uno, que tiene que imponerse, ser fuerte. Es un deporte colectivo, en el que la suma de cada uno es lo que hace el equipo bueno. Si yo gano mis duelos (o no ganarlos, pero ir intensos), se nota esa agresividad, lo que nos jugamos, todo el mundo irá a mejor y sumaremos todos. Esa es la parte psicológica. Cada uno tiene que hacerse fuerte, ver al de al lado y que te transmita esa seguridad. Es lo que nos faltó en la primera parte entera en Córdoba y en los quince primeros minutos ante el Zaragoza. Para mí, desde el campo. No he visto el partido repetido. Pero las sensaciones son que cada uno tiene que dar mucho más", aseveró al respecto.
Borja llegó a la UDA en el mercado invernal procedente del Atlético Kolkata, firmando hasta final de la presente temporada. Ayer fue clarísimo sobre su renovación (como con el resto de temas): "Estoy aquí muy a gusto. Por supuesto que me gustaría continuar. No sé lo que va a pasar. Llevo tres años cambiando de sitio cada tres meses por el tema de la India. En todos los equipos he estado muy a gusto y, al final, por unas circunstancias u otras, no he seguido, pero me gustaría quedarme aquí. Tampoco pienso mucho en ello porque todas las semanas tenemos un partido importante. Estoy muy a gusto".
Borja tira de las orejas por la poca actitud de Córdoba
Dos bofetones para reaccionar
Borja Fernández se muestra preocupado por la imagen en Córdoba
JORDI FOLQUÉ 19 abril 2017
La derrota en Córdoba sigue en el ánimo y en la mente del vestuario del Almería. Tras la vuelta este miércoles al trabajo, después de la jornada de descanso del martes, el plantel se sigue comiendo la cabeza sobre la imagen que se ofreció en un duelo ante un rival directo en la lucha por la permanencia. Los rojiblancos hicieron el peor partido en mucho tiempo, sobre todo en una primera parte que fue "muy preocupante", según palabras de Borja Fernández.
El gallego se mostró muy crítico con el propio vestuario y analizó lo que sucedió y, espera, no se repita en las ocho jornadas que restan. Sobre todo se quejaba del cambio tras haber sumado siete puntos de los nueve últimos y veían la opción de salir de los puestos de descenso. "Estábamos todos muy eufóricos con esas dos victorias seguidas, por la línea del equipo y, también, por la remontada ante el Real Zaragoza". Así que la derrota dejó la sensación de "habernos llevado un chasco todos. Nosotros, la afición y la gente del club".
Intenta encontrar explicación y sigue sin lograrlo."Dentro del campo me pareció que estábamos viviendo momentos complicados. Queríamos ayudar pero, por unas circunstancias o por otras, nos veíamos desbordados". Principalmente en una nefasta primera mitad. En el intermedio se produjo la reacción, aunque no sirviera ni para empatar. "Nos vino muy bien el descanso. Sobre todo por la charla del míster, por lo que nos dijo y, aparte de motivarnos, por los dos bofetones que nos dio para para salir muy bien y con las ideas más claras".
No quiso señalar a nadie. Fue algo colectivo. "Hablo como equipo, no digo de uno de yo sí o yo no, en esos momentos se veía que en ellos se notaba lo que se jugaban y en nosotros no. No me gustaba lo que estaba pasando". Un mal que ya sufrieron contra el Real Zaragoza, "pero en Córdoba ha sido la vez que más ha durado, toda la primera parte".
Dos bofetones para reaccionar
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