Chuli intenta irse de un ex rojiblanco como Christian Fernández con la grada de fondo mostrando calvas (Foto: JL Matarín)
Un equipo que lleva 14 partidos sin perder sigue a cuatro puntos de la salvación. Es lo único a lo que se puede aferrar la parroquia rojiblanca, a la que se ha mareado entre discursos largos o ambiguos para que se viera una realidad que no era tal. Ni mejoría, ni pulso, ni nada. Solo una Segunda División peor que nunca, la más pobre de las últimas temporadas, mantiene al Almería con un hilo de vida pese a no tener constantes vitales. No hay alma, no hay equipo, solo el paso de los minutos y de vez en cuando una convulsión.
Los experimentos con gaseosa no son lo de Joan Carrillo. Jonathan Zongo, un futbolista que posee ciertas cualidades pero que carece de otras, en la sala de máquinas rojiblanca, eso para salvar la situación. Bueno es que se copie a Unai Emery cuando se inventó que Aleix Vidal podía actuar de lateral derecho, y que se ponga a Iago Díaz atrás, pero lo del burkinés, que precisamente metros más arriba siempre ha denotado falta del último pase, como responsable de organizar, eso es demasiado para cualquier razonamiento.
Ni un solo tiro entre los tres palos, uno a las nubes y otro fuera en jugadas aisladas, es lo que dio de si la UDA en la primera parte en la que tampoco se prodigó el Huesca en posiciones de ataque. Eso sí, tuvo lo que precisaba, una llegada en mano a mano que salvó Julián Cuesta a Luis Fernández como preámbulo de una falta directa ajustada al palo y dentro a cargo del mismo jugador en el minuto 25. Tan fácil es ponerse por delante en el marcador como eso, pero es más fácil anular a un rival desorganizado.
No existe el Almería, no hay equipo, sino que el paso de los minutos dan de si que la inercia del juego simula que se actúa como un conjunto de vez en cuando, pero de eso nada. Para poner las cosas más claras, esas que se esconden tras una verborrea fácil e inagotable del míster y tras las elucubraciones del presidente y sus fenómenos cuasi-paranormales, Machís hizo el segundo antes del descanso como San Pedro por su casa en el interior del área pequeña defendida por Julián Cuesta. El público ya despertó para quejarse.
No hay mucho más que contar en la primera mitad, chupado para el Huesca sin sufrir y sin desgastarse en ningún sentido. Los cinco sin ganar de los oscenses iban camino de quedarse ahí, poniendo fin a la racha, mini en comparación a la que arrastra el Almería. Los pañuelos y pitos en el camino de vestuarios tuvieron una cierta continuidad en el inicio de la segunda parte, en la que llegó el reconocimiento del error del míster al dejar a Jonathan en la caseta dando minutos a Eldin Hadzic, el más dotado para crear cosas.
Fue el único que tiró entre los tres palos allá por el minuto 65, pero fácil para el portero aragonés de pasaporte también británico Whalley, y además después de que Luis Fernández llevara peligro en tres veces que merodeó los últimos metros. Fue al principio, antes de que su equipo adoptara la actitud natural de cerrar filas para conservar la renta favorable y salir rápido aprovechando la velocidad del propio Fernández y de Machís, los dos goleadores. Pero de todos modos no había chicha vestida de rojiblanco.
Un arrebato de fuerza de Quique, saliendo desde casi el centro del campo con mucha fuerza, puso un balón en la cabeza de Chuli para que recortara distancias, y para que haya una base para las excusas de la semana. Quedaba poco para el final, pero era de esas veces en las que la euforia por hacer gol se sabía que no iba a manifestarse en el Mediterráneo. De hecho, Quique chutó en el 95 llevándose la bronca general, incluida la de sus compañeros, por no poner el centro. Se acabó lo de que Carrillo no gana, pero tampoco pierde.
Los números están ahí y el campeón de liga en Hungría no es capaz de hacer ganar a la mejor plantilla de la Liga Adelante, que se hunde más en lo anímico que en lo numérico. El catalán perdió en su estreno en Mallorca, empató seis seguidos y ha vuelto a caer, ahora en casa. Ha aportado 6 puntos de 24 a la cuenta de 14 del Almería, menos que Sergi, 7 puntos de 21. Se le permitieron tres derrotas seguidas y un empate para antes del despido, pero siempre están las sensaciones. Hay quien quiere creer que son mejores, pero Goikoetxea estaba en la grada del Mediterráneo.
Goikoetxea viendo el partido (Foto: JL Matarín)
Huesca: Whalley; Ramírez, Iñigo López, Carlos David, Christian, Morillas; Babokc, Fran Mérida (Jesús Valentín, m.77), Camacho (Tyronne, m.91); Machís, Luis Fernández (Jonathan Moya, m.72).
Goles: 0-1, M.25: Luis Fernández. 0-2, M.39: Machís. 1-2, M.83: Chuli.
Árbitro: Daniel Trujillo Suárez (C. Tinerfeño). Amonestó a los locales Montoro (m.65), Dubarbier (m.73), Fran Vélez (m.90) y Chuli (m.90), y a los visitantes Morillas (m.86), Whalley (m.88), Iñigo López (m.90) y Bambock (m.90).
Incidencias: Partido correspondiente a la decimoséptima jornada de la Liga Adelante disputado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos ante 6.897 espectadores, según el club.
No hay exorcismo en el Almería porque lo que falta es fútbol GO Deporte
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