FRANCISCO G. LUQUE | ALMERÍA 15.12.2015
Kiu intenta robar el esférico a un jugador del Sevilla Atlético.
La Unión Deportiva Almería B cayó en su visita al feudo del Sevilla Atlético (2-1) y confirmó, por si no estaba ya claro, que está atravesando la que es por el momento su peor racha de resultados desde que milita en el Grupo IV de la Segunda División B. El conjunto rojiblanco ha sumado solamente un punto, el logrado frente al Melilla (1-1), en las últimas nueve jornadas, un pobre bagaje que le ha llevado a caer hasta la penúltima posición de la tabla clasificatoria. Curiosamente, este fin de semana visitará al colista, un Real Betis B que tiene tres puntos menos que un equipo almeriense que, de no ganar en la Ciudad Deportiva Luis del Sol el domingo (12:00 horas), cerraría la primera vuelta de la competición en el Grupo IV de la Segunda B sin haber logrado triunfos en sus partidos como visitante.
Un nuevo tropiezo en tierras hispalenses haría que los de Miguel Rivera sufriesen su sexta derrota consecutiva y cerraran el año 2015 como farolillo rojo. La última victoria del Almería B se remonta al pasado 11 de octubre, cuando los rojiblancos se impusieron al Marbella por un resultado de 3-2. Desde ese duelo, solo han sumado un punto más a su casillero. Cuesta abajo y sin frenos, en esta situación está un filial que tendrá que trabajar muy duro para salir del pozo y que necesita urgentemente refuerzos en su plantilla si quiere remontar el vuelo, porque mirando sus registros las cosas parecen no mejorar con el actual plantel. Ya lo avisaba Rivera en pretemporada, "es una apuesta arriesgada con tanta juventud". El tiempo le ha ido dando la razón. No obstante, el optimismo no se pierde en el vestuario, y esto sin duda es una buena señal. Bien es cierto que el Almería B debería llevar más puntos en la clasificación, pero la mala fortuna y errores infantiles le han pasado factura en algunos partidos en los que mereció mejor suerte, como en el del Ramón de Carranza. Lo que está claro es que no sirve de nada lamentarse, y no queda otra que luchar con uñas y dientes por ver la luz desde el descenso y no perder la categoría. Por lo menos no por deméritos propios, porque cabe recordar que un posible descenso del primer equipo podría arrastrar al segundo a Tercera.
Cuesta abajo y sin frenos
No hay comentarios:
Publicar un comentario