El arquero pacense, que viene de lograr el ascenso con Las Palmas, es la apuesta del club para tener un repuesto de garantías para Julián Cuesta Con 33 años, firma dos temporadas
PACO GREGORIO | DIARIO DE ALMERÍA
Casto Espinosa viene de certificar el ascenso con la UD Las Palmas.
Juventud y veteranía. Esa es la mezcla por la que ha optado la UD Almería para cubrir con garantías el arco en el retorno a Segunda División. Contando con la continuidad de Julián Cuesta (pese a las tentaciones de militar en el Granada, club de su tierra), el club ha buscado un guardameta que pueda complementarlo a la vez que le hace la competencia: Casto Espinosa Barriga.
Natural de Pueblo Nuevo de Guadiana (Badajoz), Casto se inició en el fútbol en las categorías inferiores del Mérida, para desfilar después por Logronés y Albacete antes de recalar en el Betis, donde su nombre adquirió trascendencia al debutar en Primera en las filas del cuadro heliopolitano.
Luego recalaría en el Real Murcia, con quien disputó el play off de ascenso a Primera antes de que el cuadro pimentonero acabara con sus huesos en Segunda B por un descenso administrativo que lo condujo a Las Palmas. En la isla tuvo mejor suerte, logrando hace apenas una semana la promoción a la división de honor.
Le restaba un año más de contrato, pero optó por rescindirlo de mutuo acuerdo con la entidad amarilla aduciendo problemas personales. Ahora firma para las dos próximas temporadas como rojiblanco con el objetivo de agregar un nuevo ascenso a su currículum, tras los logrados con Betis y Las Palmas.
A sus 33 primaveras recién cumplidas, el Almería ficha veteranía; de hecho, en la nota de prensa que confirmaba su contratación la entidad lo define como "un portero de gran experiencia, sobrio y seguro, que tiene un buen juego con los pies", aspecto este último muy valorado por Sergi a la hora de salir con el balón jugado desde atrás.
Casto, que mide 1,82 y pesa 82 kilos, jugó 30 partidos el curso pasado y viene a sustituir a Rubén Martínez, que se comprometió con el Levante después de haber estado una campaña defendiendo la elástica unionista.
Su rol, no obstante, diferirá del gallego de partida, ya que mientras uno llegó con la misión de ser el portero titular, el papel del otro pasa a priori por ser un buen escudero para Julián Cuesta, si bien la decisión deberá adoptarla Sergi en función de cómo se desarrolle la temporada.
Julián es propiedad del Almería dos temporadas más, aunque el Sevilla se guardó una opción de recompra pasado ese tiempo, etapa en la que ya podría estar cuajado como arquero de primer nivel.
Con la incorporación de Casto, también pretendido por el Real Zaragoza, el Almería da por cerrado el arco y ahora se centrará en reforzar la defensa y la delantera
Casto, veteranía para la meta

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