viernes, 4 de abril de 2014

«Ganar, ganar y ganar y volver a ganar»

El Almería recibe al Atlético Osasuna de Javi Gracia con el único propósito de sumar la victoria
JUANJO AGUILERA / IDEAL ALMERÍA

El reciente fallecimiento de Luis Aragonés desempolvó un sinfín de frases motivadoras que el 'Sabio de Hortaleza' utilizó desde que empezó a entrenar hasta su retirada de los banquillos. Su filosofía gana interés cuanto más cerca está el final de la temporada, esta o las anteriores. Ahora, aunque no son finales como tal, sí que son partidos que se deben jugar como si lo fuesen y, como dijo Aragonés, «las finales no se juegan, las finales se ganan» porque nadie se acuerda de los segundos. El Almería no quiere 'ser segundo' en esta final, sino el primero en salvarse. El partido de esta noche, a partir de las nueve de la noche, es de esos partidos en los que hay que dejárselo todo porque no puede quedar nada dentro.

Este vienes, más que nada, la filosofía de Aragonés aparece para definir lo que es el fútbol: «Y ganar, y ganar, y ganar y volver a ganar, y ganar, y ganar, y volver a ganar». No cabe otra manera. Ni juego bonito, ni feo, ganar y ganar porque es mucho lo que hay en juego. Nada más y nada menos que la salvación, las más importante de las motivaciones para los equipos modestos.

Lo que sucede es que el partido tiene muchas cosas por donde agarrarlo. Osasuna, pese a los números -está en descenso-, no es el rival más propicio porque no es la primera vez que, en las últimas catorce temporadas -desde que ascendió para quedarse-, el equipo rojillo ha salvado muchas 'bolas de partido'. Está acostumbrado a eso que la UD Almería quiere tener en la última jornada, la posibilidad de sufrir.

Historia
Además, es un partido en el que los rojiblancos se ven las caras con un equipo cuyo técnico es historia de la UD Almería, por pasado, pero sobre todo por presente. Dicen que 'agua pasada no mueve molino' y no debería moverlo. Gracia ya es pasado, pero qué pasado. El navarro debe tener en su casa, porque la merece, una porción del ascenso que no será tal si no se consigue la permanencia en esta competición. Gracia pasó por Almería y se fue casi recibiendo más palos que éxitos logró y eso sí que es complicado pensarlo. Pero así fue. Y habrá de los que pidieron su destitución entonces que corran a abrazarle.

Lo cierto es que su presencia en el banquillo navarro hace que el equipo rojillo sea distinto al de otros, al menos en su propuesta de ataque. Lo que sí va implícito en el 'ADN' del equipo de El Sadar es la capacidad de entrega, justo a lo que se agarran cada temporada para sacar adelante su propósito.

Un motivo contundente
En la segunda vuelta del campeonato liguero, solo el Sevilla ha conseguido ganar en el Estadio de los Juegos Mediterráneos y, desde que se logró la primera victoria en casa, solo el equipo de Unai Emery y el Real Madrid sumaron el triunfo. Jugar con los equipos de arriba no merece charlas motivadoras. Es una pérdida de tiempo, conscientes que la motivación ante los mejores de la categoría va implícita en la condición de los modestos.

Pero en esta situación vale más ser cola de león por muchos años que cabeza de ratón y para eso no hay motivo más contundente que el de seguir siendo lo primero. Osasuna no es ni Real Madrid, ni Real Sociedad, ni Atlético de Madrid, pero se juega lo mismo y la posibilidad de salvación no merece buscar la motivación en otros lugares escondidos. El motivo está tan a la intemperie que no hace falta excavar mucho para encontrarlo.

No ganar no descarta, pero sí que obliga a hacer lo que, por ejemplo, a lo largo de 2014 no se ha hecho nunca y si se mira toda la temporada solo se ha conseguido en dos ocasiones, que es ganar a domicilio. Una de esas veces, precisamente, se logró ante el rival d esta noche y sirvió para mirar con optimismo a lo sucedido con posterioridad.

La reconquista
Recuperar aquellas sensaciones, que no son ajenas a esta segunda vuelta en casa, es obligado. A este fútbol se gana con intensidad, pero sobre todo haciendo algo que es obligación en los modestos, competir. Eso es seguro que lo propondrá el equipo navarro.

Con Javi Gracia en el banquillo, lo de competir es un seguro. Pero también es cierto que los rojillos se han ido de los partidos esta temporada y cuando eso ha sucedido, sea el momento que sea, les ha costado la vida. Se la juegan, porque el calendario no le es propicio, muy parecido al de la UD, solo que cambia a Granada y Athletic por Valencia y Valladolid, con los que ya ha jugado la UD.

Como le sucede a la UD, al equipo de Javi Gracia, paga caros los errores. No ha remontado ni un solo partido esta temporada y eso sí que lo ha hecho el Almería, ante Valencia, en la primera vuelta, y frente a la Real, la pasada semana. Por tanto, el gol es casi un seguro de vida.

La pareja de Gracia
En esos términos se puede hablar de la recuperación de Verza. El oriolano, clave en el ascenso con Gracia en el banquillo, es clave también en los buenos momentos de la presente temporada con la UD Almería. Los mejores momentos han llegado con él en el campo. Su vuelta es clara para formar la dupla que instauró el técnico navarro para consumar el ascenso que ojalá se disfrute también el próximo 18 de mayo. No caben dudas, que es Corona la brújula.

El problema está con la ausencia de Marco Torsiglieri. La falta de ritmo de Hans Martínez, tras esas semanas lesionado y su recaída, hace indicar que será Marcelo Silva el acompañante de Ángel Trujillo en el centro de la defensa, la dupla de la primera vuelta de la competición del pasado año. Los dos flancos parecen estar claros, con Rafita, por la derecha, y Mané, por la izquierda. El gaditano ha aparecido, ahora con el ritmo esperado, para ser un jugador participativo, también en ataque, que debe ser pieza fundamental en esta UD Almería en los partidos que quedan.

La imagen de los dos últimos partidos en casa son lo suficientemente importantes como para repetirlas y, por tanto, confiar en todo lo rescatable de entonces, es decir, añadir a lo anteriormente expuesto sobre el once lo que estuvo en esos dos partidos para confiar de nuevo en ellos. Así, el once podría estar formado por Esteban; Rafita, Trujillo, Marcelo Silva, Mané; Verza, Corona; Suso, Fernando Soriano, Aleix Vidal, y Óscar Díaz.

Cosas comunes
Este tipo de partidos recuerdan al Almería de Unai Emery, no por números, pero sí por aquella máxima que patentó el hondarribitarra. Cuando la calidad no da para más de lo visto la situación se asemeja a una partida de ajedrez en la que la estrategia suplanta el déficit cualitativo. Luego hay que poner intensidad y competir, sobre todo.

Son armas similares a las que utilizará un Atlético Osasuna igual de necesitado que la UD Almería y cuya suerte será la rojiblanca por esa similitud en cuanto a compromisos venideros. El cuadro navarro está ahí por 'su mala cabeza', por no aprender de errores del pasado. Por eso se ha metido de nuevo en el 'pozo', pese a que parecía haber salido hace siete jornadas. Un punto de los últimos 18 jugados es poca renta para soñar con una permanencia placentera.

Acude con bajas, como la del media punta argentino Armenteros y el central francés Loties, por acumulación de tarjetas amarillas, aunque Armenteros también está lesionado, motivo por el que también se quedan fuera Sisi y Lolo. Este se retiró del entrenamiento del pasado miércoles por una lesión muscular, sufre una rotura en el recto anterior del cuádriceps derecho y se perderá varias jornadas.

Osasuna, como queda dicho, llega a Almería con el déficit de cinco derrotas consecutivas, cortadas con el empate del pasado domingo, en El Sadar, frente a la Real Sociedad, que dejó otras sensaciones en un conjunto navarro dispuesto a hacer lo que siempre logró en los partidos finales, salvarse. El Almería busca lo mismo. Para ambos, no hay otra fórmula que 'ganar, ganar y ganar'.
«Ganar, ganar y ganar y volver a ganar» - Unión Deportiva Almería S.A.D.

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