El gran trabajo de Borja, aderezado con un gol, ayuda a olvidar su expulsión ante el Cartagena. Tercer triunfo en casa y primero logrado en el Mediterráneo
PABLO LAYNEZ | DIARIO DE ALMERÍA
Borja sentencia de cabeza (Foto: UDA)
La Segunda División B no es una categoría bonita de ver. No hay espacio para florituras, los futbolistas técnicos sufren para despegar su fútbol, puesto que el famoso tiki taka no suele ser sinónimo de puntos en los pisos subterráneos de la Liga Española. Al Almería B le ha costado entender este concepto de sufrimiento y brega, pero Miguel Rivera ha venido con la vara de mando en todo lo alto para meter a las ovejas en el redil.
En todo 2014 los rojiblancos no habían conseguido ni una victoria en el Estadio de los Juegos Mediterráneos hasta ayer. Es cierto que ante el Cartagena la merecieron y la tuvieron en su mano, pero les faltó la consistencia que ayer demostraron. Sólo por la manera de afrontar los comienzos de cada encuentro, formando una piña mientras los rivales terminan de calentar, ya se percibe un aroma guerrero.
Si algo hubo que demostrar ayer fue testiculina. Como todos los equipos que se juegan algo por abajo a estas alturas, el Cacereño vino a no arriesgar y a jugar con la necesidad local. Además, llegó con la idea de practicar el juego subterráneo a mansalva. No se habían cumplido ni diez minutos cuando una entrada terrorífica de Gonzalo lesiona a Varela, el rojiblanco que tiraba del filial en los últimos partidos. Otro ejemplo de esto fue un tremendo codazo de Checa, que también quedó sin castigo por parte arbitral.
La tensión acumulada del partido de ida, cuando se jugó en un patatal y el trato dispensado a los almerienses no fue el deseado, era tal que los nervios salían a relucir en los dos banquillos. Había más interés en las áreas técnicas casi que en el terreno de juego, puesto que el Cacereño estaba bien colocado atrás y el Almería B caía con mucha facilidad en el fuera de juego o se perdía en mil regates, sobre todo por la banda de Nono, cuando el balón se acercaba al área. Hubo que esperar a los 35 minutos para ver la primera ocasión, que fue para el exrojiblanco José Ramón, pero su disparo se perdió desviado desde una buena posición. En un balón colgado, como más peligro creaban los de Rivera, Míchel consiguió empalmar una buena volea dentro del área, pero los reflejos de Vargas evitaron que el Almería B se marchara en superioridad en el marcador al descanso.
Si la primera parte fue más de desgaste, en la segunda se iba a imponer la calidad. Eso es lo que diferencia al actual filial, sabe manejarse en ambos aspectos y encima ahora tiene gol. O por lo menos marca alguna de las muchas que tiene. Vargas se multiplicó para detener tres manos a manos, a Nono, Cristóbal y Borja Lázaro, y le dio a su equipo la posibilidad de no irse con derrota: Valverde vio adelantado a Víctor, pero su disparo lejano, sin apenas fe, le salió muy centrado.
Con el filial envalentonado, el gol debía caer por cabezonería. Y cayó. En un saque de esquina, una faceta perdida antes por falta de centímetros, Borja se peleó con todos, consiguió un rechace de oro para Martos, que le pegó abajo para que Vargas sólo pudiera ver cómo entraba. El 1-0 era necesario y merecido, ahora tocaba sentenciar y evitar sustos, como el que dio Víctor al despejar nuevamente de forma errónea, como ante el Cartagena, con los puños.
Borja Lázaro obtuvo ayer los perdones de la afición que pidió tras ser expulsado ante el Cartagena. El delantero, peleón como pocos, tiene corpulencia, don de la oportunidad y gol, algo que no había en la época de Cintas. Suya fue la sentencia de cabeza tras un gran pase a media altura de Cristóbal.
Unión Deportiva Almería: Víctor Ibáñez, Sergio Iglesias (Hicham 69'), Bonaque, Michel, Paredes, Fran Vélez, Nico Varela (Cristóbal 88'), Selfa, Nono, Mario Martos y Borja Lázaro
Club Polideportivo Cacereño: Vargas, Iván Pérez, Dani Pérez (Carlos Valverde 62'), Gonzalo, Toni Sánchez, Pizarraya (Oliva 85'), Checa, Alcalá (Elías 50'), Jairo, Gaspar y José Ramón
Árbitro: Melgares del Aguilar Fernández, de Murcia. Estuvo auxiliado por Braulio Fernández Baños y José Jiménez Iniesta.
Tarjetas: Amarillas Borja, Gonzalo, Pizarraya y Alcalá.
Goles 1-0 (74') Martos se aprovecha de un balón muerto que queda en el área tras un córner y chuta a gol. 2-0 (87') Perfecta asistencia de Cristóbal para Borja, que cabecea a placer en el área chica.
Incidencias: Partido de la vigesimooctava jornada del Campeonato Nacional de Liga del grupo IV de Segunda B disputado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos ante unos mil espectadores. Terreno de juego en muy buenas condiciones en una mañana muy calurosa. Mucha tensión en ambos banquillos por rencillas del partido de ida.
Borja Lázaro se gana el indulto
Sopla aire fresco
Escrito por Javi Salvador · Sportalmeria
El aire fresco de la sierra almeriense baja al Mediterráneo para despedir febrero. El filial de la UD Almería le da la bienvenida a marzo fuera de los puestos de descenso del Grupo IV de 2ª División B tras vencer al duro Cacereño por 2-0. El empate del Córdoba B da vida a los de Miguel Rivera, a quienes les separan ya dos puntos de la zona roja de la tabla y uno de la promoción de descenso a Tercera.
Los recién llegados en invierno fueron el mejor regalo de navidad que pudo llegar al filial rojiblanco. Mario Martos y Borja Lázaro fueron los goleadores de un encuentro reñido que no se decidió hasta los últimos veinte minutos, cuando los almerienses sacaron sus revólveres para dejar los tres puntos en casa.
Los puntos en casa son básicos para la permanencia y eso lo saben muy bien los de Miguel Rivera, que piensan plantar cara a cualquier visitante del Mediterráneo. El primer gol fue el fruto que recogió el Almería B tras 72 minutos de trabajo ante uno de los cocos de la categoría. Saque de esquina rojiblanco y remate de cabeza de Mario Martos que se convertía en el 1-0.
Tocaba defender el resultado ante el asedio extremo y los cachorros rojiblancos lo hicieron la mar de bien. A falta de tres minutos para el final Borja Lázaro batía a Vargas y volvía a anotar con el escudo de la UD Almería en el pecho. Un escudo que recibe marzo desde fuera de los puestos de descenso tanto en Primera División como en Segunda B, levantándose de los peores comienzos posibles.
La semana que viene le espera otra final al conjunto almeriense, que se desplazará hasta San Fernando para visitar a un rival directo por la permanencia. Los gaditanos ocupan la plaza de promoción de descenso a Tercera División a un punto del filial rojiblanco. La emoción está servida.
UD ALMERÍA B: Víctor Ibáñez; Sergio Iglesias (Hicham 69’), Bonaque, Míchel, Paredes; Fran Vélez, Mario Martos, Nico Varela (Cristóbal 60’), Nono (Dani López 88’), Selfa y Borja Lázaro.
CACEREÑO: Vargas; Iván Pérez, Gonzalo, Dani Pérez (Valverde 61’), Toni Sánchez; Alcalá (Elías 50’), Checa, Gaspar (Oliva 86’), Pizarraya, Jairo y José Ramón.
ÁRBITRO: Melgares de Aguilar. Mostró cartulina amarilla a Mario Martos por parte de la UD Almería B y a Gonzalo, Pizarraya y Alcalá por el Cacereño.
GOLES: 1-0 Mario Martos 72’; 2-0 Borja Lázaro 87’
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la vigésimo octava jornada del Grupo IV de Segunda División B disputado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos.
Sopla aire fresco
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