Escrito por Javi Salvador · Sportalmeria
Minuto 90. El crono del marcador quieto; el 3-3 brillando. Corre el descuento. Hicham controla dentro del área un pase de Tébar cuando se cumple el cuarto minuto de su debut en Primera División con 18 años. El control se va largo. Llega De la Bella, que corta y despeja. Hicham no se rinde, va con todo e intercepta el despeje. El balón va a puerta. El balón es gol. Corre de nuevo el marroquí. Celebra. Corre hacia el córner, desatado, poseído por la pasión. La pasión del gol, que atrapa a su vez a siete mil almas. La pasión de la victoria.
“Lunes a las 22 #DañasATuAfición”. Más claro no lo podía decir Grada Joven; no es racional que un encuentro de fútbol se juegue un lunes a las 22:00 horas. Pocos pero buenos. El Juegos Mediterráneos presentaba la peor entrada de la temporada en la noche fría del penúltimo lunes de marzo. Todos los alicientes animaban a no acudir al fútbol. La penosa racha del equipo almeriense, uno de ellos. Sin embargo sería precisamente el fútbol quien diera la razón a los 7.051 espectadores presentes en el coliseo almeriense. El poeta herido es el que mejor escribe. Un partidazo creció entre las tinieblas, los bostezos y las artimañas de la LFP. Como la rosa que florece en el pantano gris, el Almería venció a la Real Sociedad.
Al cuarto de hora la UD Almería ya había realizado más disparos a puerta que en su visita a Vallecas. Sin Rodri ni Jonathan Zongo la responsabilidad ofensiva caería en manos de Óscar Díaz, quien a la media hora de juego asumiría un papel protagonista en el encuentro. Antes lo asumió Carlos Vela. El colegiado Ayza Gámez también tuvo culpa; la misma que Trujillo. El árbitro señalaba penalti por mano del defensa de la UD Almería y Vela adelantaba a la Real a los 20 minutos de juego. Antes Agirretxe había avisado en varias ocasiones a Esteban. El viento, que poco a poco entraba en la capital almeriense, soplaba muy de cara para los donostiarras.
Almería nunca se rinde. Este equipo ha hecho suyo el lema. Y en esas, a la media hora, apareció Óscar. El ex del Lugo aprovechó una gran pared con Soriano para plantarse ante Bravo, a quien superó con un ligero toque para hacer el empate con su primer gol en Liga. En mejor momento no podía llegar.
Justo antes Griezmann había tenido el 0-2 con una chilena que atrapó fácilmente Esteban. El partido estaba vivo, enérgico, con opciones para ambos. Tras la igualada el Almería se vino arriba y empezó a controlar el balón y hacer aquel fútbol alegre de antaño que tan feliz hizo a su parroquia, que volvía a divertirse esta noche. Incluso Aleix pudo poner a su equipo con ventaja al descanso en una ocasión que acabó frustrándose por la indecisión final del catalán.
Si la primera parte fue buena, la segunda fue mejor. Todo comenzó con un mano a mano de Griezmann en el que el francés volvió a ser derrotado por Esteban. Justo después Verza veía como el colegiado le anulaba erróneamente un gol por un fuera de juego que nunca existió. 19 segundos después Agirretxe llevaba el drama a Almería. Bravo sacó rápido mientras los futbolistas de la UDA aún no se explican la decisión del colegiado; Agirretxe la ganó arriba y con una preciosa vaselina superó a Esteban para poner el 1-2 en el marcador. Las cosas volvían a la “normalidad”.
Una normalidad que entre Aleix y Verza se encargarían de volver a alterar. Una galopada del mejor Vidal, que hoy volvió a rozar la perfección, acabó en penalti de Carlos Martínez sobre el catalán. Un penalti que bien pudo haber sido falta fuera del área. Ayza Gámez lo vio dentro y Verza se dirigió a los once metros para transformarlo. Gol y empate. Corría ya el 65’ de partido.
Cuatro minutos más tarde volvía a escaparse Aleix. Nueva galopada del 8 rojiblanco, que bien recordaba a un 10 blaugrana en plenas condiciones, y nuevo penalti de la Real; esta vez era Mikel González quien agarraba al extremo local y cometía la pena máxima. De nuevo Verza frente a los once metros y de nuevo gol; firmando otro doblete más tras el conseguido ante el Atlético de Madrid. Firmando su séptimo gol de la temporada. Firmando, lo que era aún más importante, el 3-2 del marcador.
Quedaban 20 minutos y Almería entonaba el “Sí se puede” que tanto oxígeno dio a su equipo la temporada pasada. Tébar entraba al campo para ganar en equilibrio. Llegaban los diez últimos minutos. El Almería renunciaba al ataque para guardar los muebles. Entonces se rompieron los planes. Volvió la maldición. Volvían las caras largas con un centro de Chory Castro que Markel Bergara se encargaba de transformar en el 3-3 a seis minutos del final.
Reaccionó Francisco, que antes del gol iba a dar entrada al lateral Nelson para cuidar la victoria. Con los tres puntos buscando la salida del Mediterráneo el que entró fue el canterano Hicham, que debutaba en Primera. Entró, peleó y marcó el hasta hoy gol más importante de su corta carrera. Vendrán más. No le pudo salir mejor la jugada al míster rojiblanco. El júbilo estalló. Tras la tormenta, la calma. La noche decía adiós con el 4-3 brillando en el marcador de un partido histórico. El Almería respira fuera del descenso.
UD ALMERÍA: Esteban; Rafita, Trujillo, Torsiglieri, Mané; Verza, Corona (Hicham 86’), Soriano (Tébar 75’), Suso, Aleix Vidal; Óscar Díaz (Barbosa 80’).
REAL SOCIEDAD: Bravo; Carlos Martínez, Íñigo Martínez, Mikel González (Chory Castro 80’), De la Bella; Markel Bergara, Zurutuza (Xabi Prieto 72’), Canales (Pardo 70’); Carlos Vela, Griezmann y Agirretxe.
GOLES: 0-1 Carlos Vela 21’; 1-1 Óscar Díaz 29’; 1-2 Agirretxe 57’; 2-2 Verza 65’; 3-2 Verza 70’; 3-3 Markel Bergara 84’; 4-3 Hicham 90’
ÁRBITRO: Miguel Ángel Ayza Gámez. Mostró cartulina amarilla a Trujillo, Verza, Soriano y Óscar Díaz por parte de la UD Almería y Carlos Martínez, Mikel González y De la Bella por parte de la Real Sociedad. Expulsó al técnico local Francisco.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la vigésimo novena jornada de liga de Primera División disputado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos ante 7.051 aficionados.
La rosa que florece en el pantano gris

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