FC BARCELONA | UD ALMERÍA
El destino le tenía guardado este gol
REDACCIÓN | DIARIO DE ALMERÍA
Rafita y Trujillo intentan que el centro no llegara a su destino :: SPORT
Si alguien se merecía reemplazar a Miguel Ángel Corona en el libro de honor de los goles almerienses en el Camp Nou, ése era Ángel Trujillo. El destino se lo tenía guardado, de capitán a futuro capitán, de icono del club a jugador franquicia. Fue precisamente el talaverano, autor del primer tanto rojiblanco en el coliseum azulgrana hace ya tres largas temporadas, el que botó con suavidad el saque de esquina hacia el corazón del área. El balón iba justo a esa zona donde el portero no se atreve a salir y entran con todo los buenos cabeceadores.
Y ahí estaba la cabeza del central madrileño. Si hace una semana ante el Málaga, Caballero evitó su estreno goleador con un paradón impresionante, ayer de su testa salió la esperanza de un Almería que pudo mantener su alegre y atrevida estrategia, gracias a un gol histórico en el futuro e importante en el momento. Pero ni el fuerte de Trujillo es el remate ni su partidazo se resume sólo en ese gol. Es más, posteriormente tuvo una acción similar, cuando un centro de segundas de Corona, lo controló con el pecho, pero el balón se le fue unos centímetros, lo suficiente para que Víctor Valdés se le echara a los pies y le quitara la oportunidad.
El trabajo de Trujillo y Torsiglieri con Messi fue ayer sencillamente excelente, gracias también a la contención y las ayudas que ofrecieron tanto los laterales como Verza y Azeez. Los dos centrales sacaron de su zona de influencia al argentino, estuvieron siempre encima de él y con un dos para uno pudieron frenarlo. Pero igual que lo hicieron con el 10 azulgrana, también hubo ayudas y basculación cuando encaraba por su banda Neymar o Alexis Sánchez.
Con el Almería disputando una excepcional segunda parte, Trujillo tocó poco el balón en la segunda parte. Iba a tener una nueva ocasión, menos clara que las anteriores a falta de diez minutos, pero le faltaron unos centímetros para llegar a un nuevo remate en un balón parado. Al final, y precisamente en un saque de esquina, el Barcelona iba a sentenciar y dejar sin premio el fenomenal trabajo rojiblanco. Lo que sí quedará para siempre grabado en la memoria de Ángel Trujillo es ese gol que puso al tiki taka contra las cuerdas.
El destino le tenía guardado este gol

No hay comentarios:
Publicar un comentario