El filial vuelve al Mediterráneo con triunfo y cierra la primera vuelta en promoción. Tras el descanso llegaron jugadores del primer equipo y hubo ovación, especialmente para Chumbi
J. L. BRETONES | DIARIO DE ALMERÍA
Alcalá y Azeez miran el potente salto de Roberto Peragón
Partido entretenido el que nos brindaron la fría tarde de ayer en el Estadio de los Juegos Mediterráneos (¡por fin!) almerienses y gaditanos. El cambio de escenario animó a la afición que, en un día tan señalado como el de ayer, acudió en número aproximado de mil personas, a animar a los rojiblancos. La tarde era soleada a la hora de inicio del partido, las 16:30, aunque luego, al irse el sol, el frío y la humedad se apoderaron de las gradas, en claro contraste con lo que sucedía en el césped.
Almería y Cádiz intentaron ganar el partido, los unos por conservar el puesto de privilegio que ostentan y los otros por salir del pozo en que se hallan sumergidos y que cada vez parece ser más una realidad que sólo un mal deseo. Sin muchos miramientos, ambos salieron decididamente al ataque, buscando las porterías de Aulestia y Pirmin, que comenzaba el año como titular después de terminar renqueante y con algunos fallos el pasado. El Almería pudo adelantarse en los minutos 16 y 35 por medio de Okoro y Cristóbal, aunque el Cádiz también pudo hacerlo a cabezazo de Albentosa. Con mayor dominio rojiblanco, finalizó la primera parte, entretenida y con oportunidades que hicieron saltar de sus asientos a los muchos asistentes al Mediterráneo, que disfrutaron con su equipo y con una instalación que ya sí es acorde a un equipo de Segunda B.
Tras la reanudación, y con el único cambio por parte de los visitantes del veterano Roberto Peragón, que militara en el Poli Almería antes de producirse la fusión, el partido se abrió más. A poco de comenzar, Seba y Cristóbal tuvieron dos claras ocasiones para los locales; pero la mejor oportunidad fue para el gaditano Viyuela que incomprensiblemente cabeceó fuera un balón a pocos centímetros de la línea de gol. Susto grande para los rojiblancos, que no se acobardaron pese a ello.
La jugada tonta del partido sucedió en el minuto 70. El meta gaditano Aulestia recibe un balón, lo coge con las manos, lo coloca en el suelo y, ante el acoso del extremo rojiblanco Joselu, vuelve a cogerlo con las manos ante la sorpresa de sus compañeros. Libre indirecto en la misma línea del área chica que toca Cristóbal, golpea Edgar y el balón tropieza en uno de los once jugadores amarillos colocados en la línea de gol que consiguieron evitar de manera momentánea que el filial se adelantara en el marcador. Más cerca que un penalti, pero...
Unos minutos más tarde, el Mediterráneo estalló en una ovación. No, no fue por el gol. Sucedió que llegaron algunos jugadores del primer equipo que se mezclaron entre el público, quien los aplaudió y felicitó por la hazaña matutina in extremis en Gerona. Chumbi, delantero del filial que ayer se convirtió en el protagonista del partido matutino al marcar el gol de la victoria de cabeza, fue el más solicitado. Alfonso García, que acabó el año con pocas ganas de sonreír por los tropezones de última hora del primer y el segundo equipo, ayer se llevó un doble alegrón en un domingo que salió de color rosa.
El Almería B dominaba con más corazón que cabeza. Pero de tanto ir el cántaro a la fuente... ya saben. Corría el minuto 79. Joselu coge un balón en el medio campo, dribla a cuantos amarillos le salen al paso, entra en el área, se escora ligeramente a la derecha y fusila por alto a Aulestia. Nueva ovación en las gradas y esta vez dirigida al filial, que lograba adelantarse en el marcador y ponía la victoria a tiro de una piedra.
Los últimos diez minutos más cinco de añadido (aunque se habían anunciado cuatro por parte del cartelón del cuarto árbitro) fueron de insistente acoso gaditano, espoleados por las continuas faltas cercanas al área, bastantes de ellas más que dudosas, con que López Puerta les obsequió. Pero el reaparecido Pirmin y las torres Manzano y Alcalá, bien afianzadas y seguras, se encargaron de mantener el 1-0 hasta el final y conseguir que el Almería B entrara en el nuevo año con muy bien pie. Tres merecidos puntos que sacan del bache de resultados al filial y que sirve de venganza tras el doloroso 0-4 con el que castigó hace un año el Cádiz a los rojiblancos. Mucho han cambiado las cosas desde entonces para un filial que en el Mediterráneo se encuentra más cómodo, puesto que por las dimensiones los rivales no lo van a tener nada fácil para encerrarse y el césped también está mucho mejor que en el anexo. Con tres nuevos puntos y en tercera posición a la espera de los partidos de hoy, el equipo de Francisco cierra una magnífica primera vuelta.
El anexo era el gafe

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