domingo, 3 de junio de 2012

Como si fuese el último partido

Los rojiblancos se juegan la temporada en 90 minutos en los que, aún ganando, la vida dependerá de lo que pase en otros terrenos de juego
JUANJO AGUILERA | IDEAL ALMERÍA

Esteban Vigo sonríe, ¿premonición de que el objetivo se puede lograr?

Noventa minutos para resolver nueve meses. Lo de hoy casi pudiera ser un parto, con dolor o sin dolor -dependerá del postrero alumbramiento a eso de las 21.30 horas, más o menos-, pero un parto que tiene que dar a luz un billete para el play off de ascenso a Primera División con el fin de retornar a una categoría que abandonó hace un año y pocos días y que la UD Almería conquistara hace cinco años y pocos días jugando contra otro equipo que, como el Alcoyano hoy, entonces era ya casi de Segunda.
Pero entonces, como ahora, la conquista fue el resultado de la diferencia entre el 'debe' y el 'haber' de 42 jornadas. Ni una más ni una menos. 42 jornadas, entonces, disputadas casi 'a vida o muerte', como el partido de hoy. El Estadio de los Juegos Mediterráneos es, esta tarde, escenario de un encuentro intenso, por más que el rival, el Alcoyano, no se juegue nada más que la honra, que no es poco. Hoy, el cuadro alicantino jugará del mismo modo que los almerienses, jugadores y entorno, desean que jueguen Numancia y Huesca, porque lo del Celta-Córdoba, tal y como han dicho a lo largo de la semana los rojiblancos, tiene cantado el resultado, como lo tuvo aquel Alemania-Austria del Mundial de España o el Celta-Valladolid -curioso- de la 1993/94 que, como el de hoy, debía acabar en empate y así acabo. El Almería está condenado a 'entenderse' con la victoria y... a esperar. Lo primero se consigue jugando como si en este partido te fuera la vida -que te va- y lo segundo con paciencia. Esta virtud también hay que aplicarla, y que nadie se olvide de ello, para superar a los rivales que tendrá hoy la UD en el camino, empezando por el propio rival y siguiendo con la presión, los nervios, las ganas de 'correr antes que andar', que hoy viene muy bien al caso.
La UD se juega mucho, tanto como el 'prestigio' de una temporada que comenzó con los problemas de los 'tropiezos' ante Córdoba y Girona, de las dos primeras citas del campeonato -tropiezos que hubiese querido tener en los partidos que perdió, sólo en uno sería válido-, y que a lo mejor por eso hoy puede tocar despedida. Esa palabra tiene matices para jugadores que cumplen contrato cuando acabe la temporada. Uno, como Santi Acasiete, podría quedarse sin un adiós a la altura de lo que ha dado. Es casi como lo de Ortiz Bernal, que quiere seguir aportando. Hoy, por si fuese el último día, como decía Gabriel García Márquez en una carta de despedida, afición y equipo no quieren despedirse, quieren seguir jugando, pero como decía el escritor colombiano «por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré». Es la oportunidad de que ambas partes se despidan por si las moscas, que se digan todo lo que tengan que decirse porque los 'precedentes' y las sensaciones, esas que son la clave de todo -también en el fútbol-, apuntan a que frente al Alcoyano puede ser ese último día. Lo mejor es pensar como Serrat, con aquello de «hoy puede ser un gran día, plantéatelo así».
Llueve menos
El planteamiento es obligatorio hacérselo porque no hay más remedio. Es condición sine qua non para estar en el play off y luego esperar a ver qué sucede en el resto de campos donde hay equipos implicados -El Alcoraz, Los Pajaritos y Balaídos-. Para ganar o, más bien, para buscar a los once que tengan que luchar por la victoria, Esteban Vigo casi no ha tenido quebraderos de cabeza, aunque sí sudores fríos. Desde el domingo pasado sabe que está obligado a hacer cambios en la tarde de hoy casi con todo lo que tiene. Primero por las bajas y después puede que por las novedades. La de Bernardello tal vez sea la más significativa. Con el argentino en el centro del campo, la UD Almería ha conseguido el equilibrio que no tuvo cuando 'purgaba' 'no sé qué cosas' en el banquillo. Ahora que no está podrían echarse en falta otras cosas que aporta. Se vuelve, entonces, a un medio campo con dos jugadores que han funcionado siempre como Corona y Verza y es que no hay más, porque la idea de que Soriano actúe como acompañante de uno de los dos 'desequilibra' las prestaciones que el maño concede a la UD desde la posición de enganche.
Pero la de Bernardello no es la única ausencia, también la de Santi Acasiete, que se fue lesionado de Guadalajara, pero que aún así ha debido acudir al a llamada de su selección para, como él decía, «volver parar el play off», es una ausencia que se 'echó' en falta cuando en el entreno del jueves llegó la luxación de Jakobsen, que hacía 'tambalear' el centro de la zaga. Menos mal que Trujillo, que jugó la segunda parte en el Pedro Escartín, demostró que puede hacerlo y que Carlos García, purgado su menosprecio a Piñeiro Crespo, vuelve a estar disponible.
Hasta acabar el tratamiento al que fue sometido el danés, Esteban contaba con once jugadores de campo y dos porteros, con Michel y Rafita 'pujando' por la posición de lateral derecho. El brasileño, en Guadalajara, no desentonó, pero tampoco aportó más de lo que aporta Rafita, que parece tener el puesto. En contra del balear está la carga de partidos. Pero eso de 'cargarse' es una condición para todos los jugadores de una plantilla corta que ha debido afrontar, a lo largo de la temporada, 41 partidos de Liga y 4 de Copa del Rey, 45 citas en total 'mal repartidas'. Aún así, hoy no debe haber nadie que se queje y sí quienes levanten la mano para jugar el partido más trascendental de la UD Almería en la presente temporada.
La UD llega dejando en el olvido los obstáculos, no sólo los puntos perdidos por errores ajenos, sino también valorando que los objetivos de una temporada se sacan adelante no olvidándose de que han existido errores propios que, de haberse solucionado, habrían dejado el partido de hoy en un encuentro 'de solteros contra casados'.
El partido no tiene connotaciones diferentes a las de otros encuentros disputados con anterioridad, en los que hubo sonrisas y algunas lágrimas. Éstas más lejanas en el tiempo -las derrotas frente a Barça B y Sabadell- pueden ocultar los tres triunfos que, de forma consecutiva, ha firmado el equipo ante rivales que, como Numancia o Guadalajara, no se jugaban nada y con los que se mostró superior. O como el ganado al Alcorcón, dejando al descubierto las carencias de un equipo, el alfarero, que no demostró que tenga armas para haber desbancado del play off a los de Vigo.
Tres victorias consecutivas que permiten creer en la posibilidad de ganar la afrenta de hoy ante un Alcoyano que quiere ganar para ser el 'primero' en la 'orden del mérito', por si hubiesen descensos administrativos. Claro que si este efecto dominó acude a Primera, el Villarreal podría quedarse en la máxima división, el filial en Segunda y esa 'tesis' no le valdría a los alicantinos.
Sueños al margen, está claro que las armas del Almería son más potentes y las deben plasmar durante los noventa minutos que dure la contienda. La misma la afrontará la UD con un equipo 'conocido', en el que ocupa sitio ya como titular Ortiz Bernal -ha dejado muestras suficientes para sentirse titular- y que tendrá en el banquillo a los cuatro del filial, a Diego García y, seguramente, a Aarón Ñíguez.
La honra
El Alcoyano acude a esos sueños antes comentados y lo hace con la honra. Esta palabra que siempre surge en los finales de temporada, no ha dado pie en otras fases del campeonato a que el Alcoyano, que seguramente la habrá utilizado, encuentre un camino con menos obstáculos que los que al final le han conducido a retornar a la categoría de bronce tras la experiencia negativa de una temporada que, para él, sí que es seguro que termina hoy.
Julio César Sampedro, actual técnico del Alcoyano, ha tenido muchos problemas para confeccionar la convocatoria. De hecho, acude a Almería con 17 jugadores, pues no cuenta, por ejemplo, ni con el brasileño Wellington Silva ni con el hondureño Choco Lozano, con su selección.
Además, Fabiani, que se lesionó en el partido de la pasada semana frente al Elche; el portero Fernando Maestro, los defensas Jorge Rojas y Fernando Martín y los delanteros Paco Esteban y Rafa Gómez también están ausentes para la cita de hoy, para la que el que fuera técnico del Poli recupera a Álvaro García y David Torres. Torró, que también había pasado el 'trance' del descanso disciplinario, no entra en la lista porque reforzará al filial, que disputa la fase de ascenso a Tercera y que jugó ayer en Cullera.
Hoy, el Alcoyano despide una estancia en la división de plata que no pasará a la historia nada más que por el hecho de haber militado en ella. Insuficiente o casi deficiente comportamiento lejos del El Collao, no ha conseguido dejar su puerta imbatida en ningunos de los 19 partidos que hasta ahora ha disputado como visitante, además de haberse quedado en nueve sin ver puerta. Muchas facilidades que, sin embargo, pueden no ser significativas porque el más mínimo descuido al que puedan conducir las prisas rojiblancas puede aprovecharlas el rival para darle un susto. Ya se lo dio en la ida a la UD, arrancándole un empate que de no haberse producido... Además, lo hizo sólo ocho días después de sorprender al Elche en el Martínez Valero (1-2). Fue una de las tres 'sorpresas' como forastero del entonces equipo de David Porras, que también tendrá en su currículum la victoria sobre el Dépor, en El Collao. Fuera, el Recre y el Cartagena lamentaron el choque con los alicantinos. El Almería no quiere pasar a engrosar esa lista, sino jugar como si fuese el último partido, para seguir jugando, aunque eso ya no dependa de él.
Como si fuese el último partido :: Unión Deportiva Almería S.A.D.

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