Aleix no considera «especial» el partido ante el Nástic
· "Cuando estuve en el Nástic jugué una vez diez minutos..."
· El tarraconense está picado en su orgullo, pero asegura que su mayor motivación será tener en la grada a familia y amigos
PACO GREGORIO / DIARIO DE ALMERÍA
El 31 de agosto de 2009, diez días después de cumplir 20 años, Aleix Vidal Parreu fichaba por el equipo de su tierra, el Nástic de Tarragona, pero el conjunto catalán apenas lo tuvo en cuenta y terminó cedido en el Pobla de Mafumet para marcharse después al filial del Mallorca antes de recalar en el verano de 2011 en la UD Almería.
Dos años después de su fugaz experiencia tarraconense, el de Valls regresa al Nou Estadi como titular indiscutible del conjunto rojiblanco, tal y como avalan los números, siendo el futbolista de campo más empleado por Lucas Alcaraz con 1.814 minutos disputados, únicamente superado por el guardameta Esteban, que lo ha jugado todo hasta la fecha (1.890 minutos).
De su esperado regreso, Aleix se queda con el reencuentro con familiares y amigos y le resta importancia a una posible revancha, aunque deja entrever que el quedó alguna cuenta pendiente: "Más que por mi procedencia será especial porque habrá más amigos de los que pudieron ir a Barcelona, más familiares... Cuando estuve allí jugué una vez diez minutos, pero no me dieron la oportunidad de poder disfrutar de más minutos. Por eso estaré más motivado de jugar con mi gente allí que de jugar contra ellos".
Si alguna cualidad describe a Aleix como jugador es la velocidad, el regate o el desborde, pero también el gol, una suerte que en el Almería le está siendo esquiva al haber sumado dos. La razón tal vez se encuentre en su afán por asistir desde que Soriano lo llamara al orden en el Mini Estadi cogiéndolo de la pechera por no pasarle un balón: "Siempre he sido más de meter goles en los equipos que he estado y este año no están entrando. Como va por rachas, en cuanto entre uno, entrarán los demás. Lo de Soriano son cosas que pasan en los partidos y se solucionan en el vestuario. Ese problema dentro del campo no fue más de ahí".
En Alcoy le ocurrió precisamente el episodio contrario. Optó por asistir a Pallarés aún a riesgo de dejarlo en fuera de juego [como de hecho estaba] sin esperar que su compañero fallase a puerta vacía: "Iba a tirar, pero cuando levanté la cabeza vi que el portero me cerraba mucho el palo corto, pensaba que si la cruzaba saldría mejor al estar ahí Pallarés y que no la podría fallar".
Su balance de la primera vuelta es positivo en el plano colectivo y personal: "Viendo los números y la clasificación, el balance es positivo porque hemos estado la mayor parte del tiempo en la zona de play off. Es cierto que se han escapado puntos unas veces, pero se han ganado en otras. Estoy contento por los minutos que estoy teniendo, no me lo esperaba al venir para el filial, y satisfecho con el rendimiento del equipo y la ayuda que me dan todos los compañeros".
Más crítico se muestra su compañero Verza a la hora de enjuiciar el papel de los unionistas a la llegada del ecuador de la competición: "Es un poco agridulce ver partidos que se nos han ido. Viendo los puntos que llevan los de arriba, de haberlos sumado iríamos destacados. También creo que si hacemos una segunda vuelta como la primera, con algún punto más podremos rozar el ascenso directo atendiendo lo que se ha hecho otros años. El equipo ha demostrado un gran nivel, una regularidad en su juego y saber sufrir aguantando resultados complicados con uno menos. Hay que sumar lo positivo y mantener esa regularidad".
· Aleix: «El del Nástic es un partido más, no miro más lejos que eso»
· El extremo, que no tuvo oportunidades en el equipo tarraconense, le da tinte especial al choque «por estar mi gente allí»
J. J. A. | IDEAL ALMERÍA
Aleix Vidal regresa a casa. Sin embargo, para él, esta cita no conlleva nada especial por el hecho de jugar frente al equipo de su ciudad. El de Valls le da más importancia al hecho de reencontrarse con amigos y familiares, más de lo que por ejemplo vieron el encuentro disputado en el Mini Estadi al que acudieron algunos por proximidad geográfica. El rojiblanco, que vive una temporada de ensueño, está contento con los números obtenidos por el equipo en esta primera vuelta y deseoso que la racha del gol, que ahora le es esquiva, cambie. «Me imagino que el día que entre uno irán entrando los demás», decía ayer.
El extremo nacido en Valls valora positivamente lo realizado por el equipo rojiblanco en esta primera parte del campeonato. «Viendo los números y la clasificación, el balance es positivo porque hemos estado la mayoría del tiempo en zona de play off. Sí que es cierto que se han escapado algunos puntos, pero los hemos ganado otras veces», argumentaba.
En lo personal la cosa va de dulce. «Estoy contento por los minutos que estoy teniendo y que no me los esperaba. De hecho, venía para el filial. Contento con el rendimiento del equipo y la ayuda que me dan todos los compañeros», explicaba.
Con lo que no está contento es con el gol, que le ha dado la espalda en estas últimas jornadas, aunque no es algo que le obsesione. «Sí, la verdad es que siempre he sido de meter más goles en los equipos en los que he estado y este año no están entrando, pero eso, como va por rachas, me imagino que el día que entre uno irán entrando los demás», respondía
Otro Aleix
El pasado viernes tuvo la oportunidad de romper esa mala racha, pero pensó en Pallarés, que acompañaba la jugada. «Iba a tirar, pero cuando levanté la cabeza vi al portero que me cerraba mucho el palo corto y pensé que si la cruzaba se podría haber ido fuera y preferí dársela a Pallarés para que la empujara él, pero no entró. Eso son cosas que pasan y el que no esté ahí no la puede fallar», señalaba.
Esa actitud de asistir en lugar de definir no tiene nada que ver con la bronca recibida en el Mini Estadi de parte de Fernando Soriano. «No, no. Son cosas que pasan en los partidos y luego, una vez en el vestuario, se solucionan solos. Un problema dentro del campo que no fue más lejos de ahí», contaba.
A lo mejor el gol llega en Tarragona, un partido que se presenta difícil por los antecedentes. «Tenemos que ir con la misma mentalidad de siempre porque la clasificación engaña. De hecho, ya se vio la semana pasada que el Nástic le ganó al Elche. Es un equipo que en casa siempre aprieta y veremos qué pasa, pero esperemos que podamos traernos los tres puntos», deseaba.
Lo de especial del choque no tendrá que ver con su lugar de nacimiento, sino por otros aspectos. «Sí, especial porque estarán allí más amigos de los que pudieron ir a Barcelona, más familiares, y tan especial por eso, porque cuando estuve allí jugué una vez diez minutos, pero no me dieron la oportunidad de disfrutar de más minutos y estoy más feliz y motivado por estar mi gente allí que por jugar contra ellos». Ni tan siquiera será un encuentro para reivindicarse. «Tampoco para eso. Es un partido más, no miro más lejos que eso, porque son tres puntos más y tenemos que ir con la misma mentalidad que si fuera la semana pasada o el próximo partido».

No hay comentarios:
Publicar un comentario