Vibrante grada rayista y desconsuelo UDA (FOTO: JL Matarín)
Penúltima plaza de la Liga BBVA, a dos puntos del Getafe y a tres más uno del golaverage del Rayo
ALMERÍA 360 | PACO ALONSO
Problema de concepto, a qué se juega, qué se busca, qué se siente pisando el césped. Parece que las conexiones que un futbolista debe tener con el terreno de juego, con la vida de la hierba recién regada, a través de sus botas, se han perdido del todo para los que visten camiseta rojiblanca con el escudo de la UDA. No es falta de compromiso, no es falta de intensidad porque no se sienten los colores, no es dejadez, no es ausencia de calidad, sino que es más bien un bloqueo que impide correr con alegría, buscar situaciones de ventaja, sentir comodidad ante el rival. Sin más, el Almería va a remolque, espera a que el contrincante que sea proponga cosas sin proponer él nada, y armarse de paciencia para esperar una oportunidad.
Es una nueva sangría la que se ha producido, similar a la de la primera vuelta pero con cuatro puntos más, es cierto, si bien en el mismo tramo del campeonato, ante los mismos cinco rivales desde el Atlético de Madrid, que es la gran diferencia de una y otra vuelta, se ha hecho lo mismo, un punto sobre quince. En aquel momento se tuvo paciencia o llegó una victoria milagrosa, la de Valencia, pero además quedaba todo un mundo por delante, pero en este momento es cuando se están cociendo las posiciones de los equipos, y la UDA ha caído hasta la penúltima plaza sin mostrar constantes vitales en el monitor. Sin duda, se hecha en falta una propuesta de juego no más atractiva, sino que diga algo, que demuestre ambición por quedarse en Primera.
Comenzó enseñando dientes el Rayo, como es lo lógico tras la semana de dura mentalización sobre aniquilar a un rival directo por la permanencia como es el Almería. La tensión de la semana antes del choque llevó a que la puesta en escena de unos y otros fuera totalmente distinta, ya que la de los rojiblancos había sido excesivamente lasa. Tras la andanada del presidente no hubo visita al vestuario ni al entreno, a ninguno, y pareció que todo era normal. Pero la conocida Batalla de Vallekas fue tomada así solo por los locales, y la táctica de esperar a ver qué pasa no iba a ser suficiente. Con el dibujo de 4-3-3, Corona en el campo y Jonathan en la banda, sin Soriano ni el señalado Suso, se fue de más a menos.
Corazón de león de Soriano tras marcar (Foto: JL Matarín)
Se resistió hasta que abrió la lata el Rayo, con un cabezado inapelable y libre de marca de Bueno a la salida de un córner por parte de Iago Falque, el despreciado el pasado verano por parte de la entidad presidida por Alfonso García. Corona quería tener el mando, pero no había demasiado ofrecimiento arriba, y tras avisar varias veces primero con el mismo Bueno, con Larrivey y Falque, ambos a servicio de Arbilla desde la derecha y en boca de gol, minutos 18 y 20, en el 37 acertó, y de qué manera, Bueno. Antes Corona había tenido una tras despeje fallido de Zé Castro dentro del área pero tapó lo justo Baena. Llegó el tanto vallecano cuando sí parecía que el plan de siempre iba a servir para ganar el descanso con un empate que tampoco era positivo.
El no exponer, lo que algunos llaman racanería en el planteamiento, se volvió en contra por el marcador adverso, y a la vuelta del descanso el que amenazó siguió siendo el Rayo con un Falque on fire que destrozó por banda izquierda primero para acabar él con paradón por bajo de Esteban, minuto 49, y después dándosela a Larrivey para que la metiera dentro en el 56. Se veía que iba a llegar, puesto que Rochina también probó antes, y porque el Almería estaba totalmente diluido en el ambiente espléndido que el Rayo consiguió hacer en su estadio, en el que sí se respira un sentimiento en la grada. Falque siguió a lo suyo y regaló el tercero a Larrivey sin que éste lo enchufara, cumpliendo así su venganza por el desinterés y la indiferencia de la UDA con él.
Estaba siendo más intenso el Rayo, y no es una acusación a la profesionalidad de los jugadores, pero cuando el KO parecía que iba a ser técnico el recién incorporado Soriano tuvo un arranque de orgullo y rompiendo por el centro, apoyándose en Rodri y llegando de cara acortó distancias para dar un hilo de esperanza. Era el minuto 71, quedaba trecho y había que remontar un único gol más, pero las tijeras para cortar ese hilo las tenía Larrivey de nuevo tras otra brillante jugada colectiva dentro del área rojiblanca y servicio de Jonathan Viera, invirtiendo los papeles respecto a otra acción previa. Era el minuto 76, y en los cinco que mediaron entre ambos tantos tampoco se vio una airada reacción rojiblanca, ni mucho menos.
Iago Falque, un ex que fue una pesadilla, presiona a Rafita (Foto: JL Matarín)
Quedaba todavía mucho partido, demasiado, y el 3-1 era justo a tenor de las ocasiones que había generado el Rayo y la ausencia de presencia en territorio enemigo de la que pecaba la UDA. La imagen que resume lo sucedido es la de Ramón Azeez, fuera del campo prematuramente con los gemelos subidos y sin cambios, porque antes de Soriano habían entrado Barbosa y Suso para diluirse como sus compañeros en la falta de alma colectiva. Se cumplía lo que muchos temían y veían venir durante una semana en la que parece haberse mirado para otro lado y no de frente a la necesidad real que tenía el equipo, o quizá no todos, porque sin ser muy extendidos sí que había habido algunos rumores sobre la continuidad del míster en caso de derrota.
Rayo Vallecano: Rubén; Arbilla, Zé, Gálvez, Rat; Baena, Trashorras; Rochina (Lass, min. 73), Bueno (Jonathan Viera, min. 68), Falque (Nacho, min. 81); Larrivey
UD Almería: Esteban; Rafita, Trujillo, Torsiglieri, Dubarbier; Verza (Suso, min. 60), Azeez, Corona; Jonathan (Soriano, min. 67), Rodri, Aleix Vidal (Barbosa, min. 60)
Goles: 1-0, min. 37: Bueno; 2-0, min. 56: Larrivey; 2-1, min. 71: Soriano; 3-1, min. 76: Larrivey
Árbitro: Prieto Iglesias (Comité Navarro). Mostró cartulina amarilla a Rat (min. 66) por parte del Rayo Vallecano y a Dubarbier (min. 42), a Rodri (min. 78) y a Corona (min. 79) por parte del Almería.
Incidencias: Partido correspondiente a la vigésimo novena jornada de la Liga BBVA disputado en el Estadio de Vallecas ante 12.778 espectadores, con testimonial presencia rojiblanca. Encuentro elegido para la lucha contra el racismo por parte del club local. Antes del inicio del mismo se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los atentados del 11-M en Madrid en el décimo aniversario de la tragedia.
El Almería sin rumbo ni alma se deja media permanencia en Vallecas herido de muerte



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