· Aarón Ñíguez se unía ayer a las bajas de Goitom y Soriano al sentir un fuerte dolor en la espalda que le impidió entrenar
· Al equipo parece haberlo mirado un tuerto en la recta decisiva
PACO GREGORIO / DIARIO DE ALMERÍA
Aarón se marchaba del entrenamiento sin poder ejercitarse :: udalmeriasad.com
Como ya aventurase Verza tras el empate cosechado ante el Villarreal B, al Almería parece que lo hubiera mirado un tuerto en esta recta final del campeonato, coincidiendo lamentablemente con las jornadas en las que se van a decidir los ocupantes de la zona de play off. Y es que al problema que el plantel venía arrastrando con la acumulación de tarjetas, que impidió a Ulloa ser de la partida ante el filial amarillo, se ha sumado en las últimas fechas el de las lesiones.
Fernando Soriano fue el primero en dar la voz de alarma, cuando a los veinte minutos del choque ante Las Palmas su rodilla derecha decía basta y el centrocampista tenía que retirarse del campo con síntomas de dolor. Las pruebas diagnósticas determinaron que tenía afectado el ligamento lateral de la articulación y, aunque evitó el temido quirófano, el cuerpo médico rojiblanco cifró su recuperación entre cuatro y seis semanas, de las cuales ya ha cumplido dos de ellas.
En el mejor de los casos, el de Cariñena, que aún no puede realizar trabajo de campo y está en manos de los fisioterapeutas, regresaría a los terrenos de juego ante el Hércules en el Rico Pérez, duelo en el que se cumpliría mes y medio desde su lesión, si bien la idea es tenerlo listo para una hipotética pugna por el ascenso en el caso de que el equipo logre finalmente meterse en el play off.
A la baja de Soriano se unía, para desgracia de Esteban Vigo, la de Henok Goitom el pasado fin de semana. El ariete sueco, aquejado de molestias en la espalda durante la semana, se sometió a una resonancia magnética para descubrir que padecía una lubociatalgia, una dolencia lumbar que le afecta también a la pierna izquierda, por lo que comenzaba un tratamiento de choque para su recuperacíón. De momento sigue sin entrenar y se verá si podrá estar disponible o no para la visita a Cartagonova.
Y por si esto fuera poco, ayer 'paría la abuela'. Aarón Ñíguez se retiró de la sesión sin ni siquiera haberla podido comenzar: "He llegado para cambiarme y la espalda se me ha quedado como bloqueada al pegarme un pequeño tirón y me molesta al moverme", explicaba el extremo ilicitano antes de subirse a su utilitario para marcharse hasta su domicilio ayer martes.
Pese a todo, el propio futbolista apuntaba a un susto y hoy retomar el trabajo: "Me hace bastante daño y cualquier pequeño giro me molesta. Espero no tener problemas para volver. Creo que no es grave. El médico dice que podría tener la espalda un poco cargada".
Aarón quiso quitarle hierro a su suplencia ante el filial castellonense pese a la carestía de atacantes y al hecho de que el entrenador apostase por el canterano Jonathan Zongo para actuar de referencia ofensiva: "No fue ningún chasco. Lógicamente yo trabajo para intentar entrar en el once y espero que en los partidos que restan pueda lograrlo".
El regreso de Leo Ulloa de cara al duelo en Cartagena despeja un poco las cosas para el Boquerón, que podrá contar con el pichichi de Segunda, una garantía de gol con la que el malagueño espera romper la racha de ocho jornadas sin conocer la victoria.
El mensaje desde el vestuario es claro: si contra el Villarreal B la producción ofensiva por ambas bandas fue tan grande, lo lógico es que contando con la envergadura de Ulloa en el área alguno de los balones que entonces se perdieron o se toparon con el meta Mariño acaben en el fondo de la red.
Lo lastimoso del asunto es que el debate de contar con un plantel tan sumamente corto ya se puso sobre la mesa tanto en pretemporada como durante el pasado mercado invernal y en ambas ocasiones el presidente, Alfonso García, dio una negativa por respuesta.
Aarón se lesiona ¡¡¡en el vestuario!!!
Mientras se estaba cambiando de ropa sintió un pinchazo en la espalda y se le quedó bloquea
JORDI FOLQUÉ | IDEAL
Si Verza decía hace unos días que parecía que a la UD Almería le ha mirado un tuerto, la expresión del alicantino cobró ayer por la mañana un grado superlativo al comprobar que Aarón Ñíguez no salía al campo de entrenamiento. Se había metido en el vestuario tan tranquilo junto al resto de sus compañeros, pero dentro del 'santuario' su espalda no le permitió ejercitarse.
Mientras se estaba cambiando de ropa sintió un pinchazo en la espalda y se le quedó bloqueada. Saltaron las alarmas al ser una plantilla corta y estar de baja Fernando Soriano y siendo duda Henok Goitom.
Tras realizarle las primeras pruebas, esta misma tarde comenzará su recuperación con la intención de que pueda entrenar en los próximos días y esté a disposición de Esteban Vigo de cara al choque del sábado en Cartagena.

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