Omar es el nuevo ídolo oscense
P. LAYNEZ / DIARIO DE ALMERÍA
La mano de Quique Hernández, otro viejo conocido de la afición almeriense que estuvo en el banquillo del Club de Fútbol poco después del Boquerón Esteban, ya se está dejando notar en el Huesca. El conjunto azulgrana ha dejado de ser el equipo flojo y timorato de la primera vuelta del campeonato y poco a poco va sacando la cabeza del pozo. De hecho, la sorprendente victoria ante el Elche en el Martínez Valero ha permitido a los oscenses coger trse puntos de ventaja sobre el descenso a Segunda B.
El Huesca se ha reforzado bien en este mercado invernal. Llamas llegó procedente del Leganés, se ha hecho con la titularidad en el lateral derecho y se ha ganado la renovación; el centrocampista Lázaro acaba de llegar procedente del Real Valladolid para cubrir la lesión de Bauzá; y, quizás el más sorprendente, Omar Ramos está demostrando el fútbol que tiene y que no salió a relucir en sus meses como rojiblanco. El tinerfeño, al que le costó coger el ritmo y tuvo un episodio nocturno que ya ha quedado en el olvido por suerte para él, es uno de los baluartes del equipo de Quique Hernández.
El técnico no podrá contar con el lesionado Bauzá, pero recupera a Rivas y Sastre. El centro del campo oscense, con la calidad de Jorge Larena y Rosas y el incombustible trabajo de Sastre, es la línea más completa. Arriba, Tariq es un peligro por alto.
Rivas y Camacho, dos piezas importantes en el conjunto oscense :: IDEAL
Bien reforzado en enero y con los conceptos de juego asimilados, ha encontrado el camino para seguir en Segunda
JAVIER GÓMEZ GRANADOS | IDEAL ALMERÍA
La SD Huesca recibirá a la UD Almería en plena lucha por la salvación. A estas alturas de la competición los que ven peligrar su permanencia en Segunda se vuelven extremadamente peligrosos y en ese perfil está el equipo oscense, más aún en su estadio El Alcoraz.
Durante muchas jornadas han estado en puestos de descenso aunque en la actualidad hasta cuatro puntos les separan de los cuatro últimos clasificados. Aún así no pueden dejar de pelear por su objetivo y tratarán de aprovechar las dudas que los rojiblancos han generado en las últimas seis jornadas en las que no han conseguido vencer a nadie.
Bien reforzado en el mercado de invierno con hasta cinco futbolistas, el Huesca tiene más recursos que durante la primera vuelta. Ya adaptados a la competición se han convertido en un equipo sobrio, duro, con capacidad de sacrificio y aplicando un alto ritmo y nivel de intensidad. Saben que ese es el camino y en su estadio, también fuera, quieren explotarlo al máximo para dejar atrás la imagen de equipo flojo que ofrecieron en la primera mitad del campeonato.
Presión y velocidad
Cerrar su portería es la premisa inicial de la que parten los de Quique Hernández. Hilvanar jugadas rápidas a la contra, tratando de hacer sencilla cada acción y evitar elaborar en exceso el juego, es otra pauta de este equipo. La presión es el ABC de su nuevo perfil de conjunto más sólido, presión que tratan de hacer lo más alejada posible a su área para robar el balón cerca de la portería rival. Les sale bien y a ello están uniendo, como punto fuerte, las jugadas de estrategia.
Conocedor su técnico de que en esta categoría la ocasión de gol es un bien escaso, nada se puede dejar al azar. Cualquier falta es una opción de crear peligro y como tal hay que ejecutarla. Para ello el ensayo semanal de esta faceta ocupa un lugar destacado aprovechando, además, los buenos argumentos de juego aéreo de su plantilla, especialmente los remates del delantero Roberto.
Buenos jugadores
Precisamente el goleador azulgrana es uno de los hombres a seguir en este equipo. Corpulento y con técnica suficiente, además de mucha experiencia, es un quebradero de cabeza para las defensas rivales. Las dudas que últimamente ofrece la UD Almería en esta faceta parece el caldo de cultivo perfecto para que Roberto explote todas sus virtudes. La llegada de Tariq a este equipo ha servido para fortalecer el ataque oscense y aumentar sus opciones de crear peligro y de conseguir gol.
Para alimentar a los de arriba destaca la figura de Camacho, un jugador de mediapunta con una calidad fuera de toda duda. Maneja bien el balón, con rapidez y mucha fluidez, además de tener visión suficiente para anticiparse a la hora de elaborar juego de ataque. A ello hay que unir su facilidad para marcar.
La SD Huesca es, además, un punto de encuentro de algunos ex rojiblancos. El último en llegar ha sido Omar, esta misma temporada, después de pasar desapercibido en la UD Almería. Junto a él está Sorribas, que perteneció a la disciplina almeriense entre los años 2002 y 2004 y que dejó sensaciones de futbolista muy profesional y con una capacidad de sacrificio al servicio del colectivo muy destacable.
La sencillez y quizás la previsibilidad del juego oscense es, por obra y gracia del trabajo de Quique Hernández, una virtud. Sin complicaciones y utilizando sus recursos exprimiéndolos al máximo, han convertido El Alcoraz en un estadio complejo para sus rivales, aderezado además por la cercanía de la grada al césped lo que hace especialmente incómoda la visita a dichas instalaciones en busca de sumar tres puntos. Los números en casa esta temporada, no obstante, no reflejan la dificultad que los rivales encuentran en este campo donde el aficionado suple el frío del clima por un ambiente cálido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario