sábado, 3 de enero de 2026

Carlos Martín, en la agenda del Almería

Carlos Martín, en la agenda del Almería

Para la UD Almería, es el momento de decir basta

Para la UD Almería, es el momento de decir basta
El equipo indálico recibe al Granada con la urgencia de frenar la mala dinámica ante un rival que llega con una racha similar

Nelson Monte, salvo incidencia de última hora, busca compañero en la zaga. UDA

Juanjo Aguilera
Almería
Viernes, 2 de enero 2026

El fútbol, a veces, se parece demasiado a la vida. En ambos escenarios, no avisa cuando aprieta, no concede treguas y obliga a mirarse al espejo justo cuando más cuesta sostener la mirada. La UDAlmería llega a esta cita cargando con una inquietud que se ha instalado en las últimas semanas, una sensación espesa que ha ido creciendo partido a partido, derrota a derrota, hasta convertir el duelo de esta tarde, desde las 16:15 horas en el UDAlmería Stadium, en una prueba de carácter. Dos encuentros seguidos sin ganar en casa –Huesca (0-0), al que se le acosó y con el que se mereció un mejor rersultado, y Burgos (1-2), que hizo el partido perfecto ante un Almería incapaz de jugar con fluidez–, dos derrotas consecutivas –la encajada ante el cuadro castellano y la de la despedida de año en La Rosaleda– han dejado al equipo indálico en una tierra incómoda, pese a estar a dos puntos del ascenso directo, un lugar donde el ruido exterior empieza a colarse y donde ya no basta con solamente competir.


El rival tampoco llega desde la calma. El Granada aparece con heridas similares, al margen de la clasificación en la que flirtea con el descenso, pero con una trayectoria reciente marcada por tropiezos –tres derrotas– y una única victoria –en el Reino de León ante la Cultural y Deportiva Leonesa– que no ha logrado disimular las dudas. Por eso el choque nace tenso, cargado de pulsaciones, como esos partidos en los que nadie quiere cometer el primer error porque sabe que puede ser definitivo. No es un cruce de trayectorias brillantes, sino un punto de inflexión posible para dos equipos que buscan una señal clara.

Para el equipo indálico, sin embargo, el partido tiene un peso distinto. Juega en casa, ante su gente, en una tarde que debe devolver certezas y no añadir preguntas. A esa hora concreta, el equipo de Rubi está llamado a convertir la necesidad en orgullo y la urgencia en impulso. Decir basta no es una consigna vacía, sino que se convierte es una declaración que sólo puede sostenerse desde el césped.

Lo tangible y lo intangible

El regreso a la competición no llega para el equipo de Rubi desde la plenitud, sino desde una realidad fragmentada en dos planos que se entrecruzan y se condicionan. En el terreno de lo tangible, la plantilla comparece con grietas visibles. Federico Bonini sigue siendo una ausencia que pesa por lo que aporta y por lo que ordena, mientras que Nico Melamed llega envuelto en la duda, pendiente de una evolución que marque si puede ser recurso o sigue arrastrando las molestias que le han dejado en el dique seco desde hace varias semanas. Chumi, que no pudo entrar en la lista para Málaga cuando apunntaba a ello, continúa siendo una incógnita que obliga a reajustar piezas, mientras que las situaciones de Selvi Clua y Lucas Robertone quedan en un segundo plano dentro de la rotación, con el argentino además en la rampa de salida.

A todo ello se suma la confirmación que llega desde la Copa de África. Camerún disputará la siguiente ronda, lo que impide el regreso de Patrick Soko y obliga al cuadro rojiblanco a seguir gestionando su ausencia, no sólo en términos de goles —todavía ausentes en Liga—, sino también de profundidad, amenaza y energía ofensiva. Pero más allá del parte médico y de las disponibilidades, aparece el otro plano, el intangible, el más difícil de calibrar. La mala racha de resultados ha dejado huella en la cabeza, ha erosionado certezas y ha provocado un bajón general en el rendimiento colectivo. Recuperar futbolistas es importante; recuperar la confianza, la fe en el plan y la agresividad competitiva lo es aún más porque, sin eso, ni siquiera las piernas responden como debieran en este tipo de entornos.

Las influencias

El once sigue pendiente de una convocatoria que no se cerrará hasta hoy, lo que mantiene abierto algún matiz en la pizarra de Rubi. Aun así, si no surgen contratiempos de última hora, hay un buen número de posiciones con dueño claro. Andrés Fernández es fijo bajo palos y la defensa apunta a sostenerse en los laterales con Daijiro Chirino y Álex Muñoz, dos piezas que han ganado peso específico en el equipo indálico. El gran interrogante vuelve a situarse en el centro de la zaga, donde Nelson Monte aparece como indiscutible y la incógnita se centra en quién será su acompañante.

Ahí entran en juego las bajas porque Rubi dejó en el aire una convocatoria 'escondida' con muchas dudas. Apuntó que las bajas siguen siendo bajas, además de la conformación de una lista de descartes con algunos atravesando un proceso gripal. Pedro Fidel –los errores de Aridane cuando aparece le señalan como última posibilidad–, Iddrisu Baba o Stefan Dzodic, con perfiles distintos y soluciones que también pueden alterar el dibujo del equipo, pueden entrar en el once para tapar ese hueco en la posición de central zurdo. Esa decisión defensiva puede tener un efecto dominó en el centro del campo, donde Dion Lopy es una pieza casi estructural y Gui Guedes aparecería como opción natural para acompañarlo, aunque no se descarta que tanto Baba como Dzodic aparezcan en esa posición para completar la pareja en la medular.

Por delante, el bloque ofensivo parece más definido tras lo visto en Málaga. Adrián Embarba y Sergio Arribas parten con ventaja en las bandas y en la mediapunta, respectivamente. Ambos son la voz cantante con los nueve goles del exrayista y la decena del exmadridista, con el citado Gui Guedes pudiendo volver a tener protagonismo en esa segunda línea. Aun así, Leo Baptistao y Arnau Puigmal aprietan por un sitio en el once, con el hispano-brasileño como jugador en punta y el rubinense en el costado diestro. Esa opción de Leo se debe a la ausencia de Thalys, que todavía no ha regresado a España como consecuencia de sus problemas de visado.

Prisas

El Granada es el rival ante el que empezará la trascendental parte del calendario deportivo para un 2026 sin parón hasta el final del campeonato liguero. El derbi, segundo consecutivo tras el de Málaga para despedir 2025, presenta a un Granada metido en problemas, con malos números –no peores que los de la UD Almería en las cinco últimas jornadas–. Llega envuelto en las prisas propias de una clasificación viciada por la irregularidad.

Pacheta tiene las ausencias seguras de Lucas Zidane, que avanza 'casilla' en la Copa de África, además de las bajas del defensor ghanés Óscar Naasel y de Diallo. La plantilla nazarí completó el último entrenamiento de la semana antes de medirse al Almería y esa ausencia en defensa, de confirmarse para el encuentro, supondrá un importante contratiempo para el técnico del conjunto nazarí. Otra baja es la de Hongla, que está cerrando su marcha al Aris. En el capítulo de regresos, Pacheta recupera a Gagnidze, ausente en la primera sesión de la semana, y a Faye tras el interés mostrado por el Sporting Club en hacerse con sus servicios.

El árbitro por JOSÉ GABRIEL GUTIÉRREZ
González Esteban: El CTA ha designado al colegiado vasco Jon Ander González Esteban para dirigir el encuentro de hoy. Natural de Barakaldo, tiene 40 años de edad y es ingeniero informático de profesión. Tras ocho temporadas de militancia en Segunda División B, en las que arbitró 108 encuentros –seis de ellos de playoff de ascenso a la LFP–, tras el último jugado entre FC Cartagena y SD Ponferradina, finalizado con victoria leonesa (1-2), logró el ascenso.

Su 143 en la LFP: Debutó en Segunda División en la temporada 2019/20, dirigiendo el partido entre Elche CF y CF Fuenlabrada (0-2). Desde entonces, ha arbitrado 142 partidos en la citada categoría, cinco de ellos de playoff de ascenso a Primera, con 59 victorias locales, 42 visitantes y 41 empates. En los 22 de la pasada temporada, en el apartado disciplinario, mostró la media de 4,45 tarjetas amarillas, sacó cinco rojas y pitó cinco penaltis.

Duodécimo a la UDA: Al equipo almeriense le ha arbitrado once partidos, cinco en casa y seis fuera, todos en Segunda División, con seis victorias rojiblancas, dos derrotas y tres empates. El primero fue en la temporada 2019/20, en casa contra el Racing de Santander (0-1), resaltando que en la pasada Liga le pitó en campo del Real Oviedo en el playoff de ascenso a Primera (1-1) y el último, en la actual temporada, en la visita al Dépor (1-1).

Iván Caparrós en el VAR: El principal 'ojo avizor' desde la sala VAR será el valenciano Iván Caparrós Hernández, en el undécimo partido de González Esteban en lo que va de Liga. El balance de ellos es de cuatro victorias locales, cuatro visitantes y dos empates, con la media de 4,30 tarjetas amarillas, mostrado dos rojas y pitado cuatro penaltis. El último partido que le arbitró al Granada CF fue en la pasada temporada, en su visita al Córdoba CF (4-0).
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