domingo, 11 de mayo de 2014
La gran batalla de Granada
Desembarco de 900 aficionados almerienses en Los Cármenes pese al precio de las entradas. Rodri, duda por una gastroenteritis
Paco Gregorio | Diario de Almería
Granada y Almería dejan aparcada la vecindad durante 90 minutos dramáticos por lo que hay en juego. Lo que podía haber sido una fiesta de aficiones vecinas en caso de que ambos conjuntos hubieran llegado con los deberes hechos, se ha transformado en un derbi con el ambiente enrarecido por culpa de Quique Pina, que rompió sin miramientos el pacto verbal alcanzado en la ida para el precio de las entradas de los visitantes con la vil excusa de que no había nada por escrito.
El desaire no ha amedrentado a los seguidores unionistas, que han agotado las 700 localidades ofrecidas por la entidad nazarí a 45 euros y también se han hecho con cerca de 200 más distribuidas en otras zonas del campo por cortesía de las peñas granadinistas, en una clara demostración de que las personas están por encima de las instituciones.
Lo extradeportivo se completa con el anuncio de la directiva almeriense de que no acudirá al palco, sino a la esquina de Los Cármenes destinada a la hinchada rival, en muestra de disconformidad, y tampoco se personarán en la tradicional comida entre clubes previa al encuentro.
La guerra externa puede acabar influyendo en lo que ocurra sobre el césped porque el incidente ha provocado que los futbolistas de Francisco salten hipermotivados (si ya no lo estaban de por sí) para devolver el desaire realizado a su afición. Tintes de batalla para un duelo de vecindad.
Francisco sabe que necesitan 4 puntos (al margen de lo que hagan los rivales, salvo que a Osasuna se le ocurra ganar sus dos partidos) para lograr la permanencia, y tanto monta que empaten contra el Granada y ganen al Athletic como que se lleven los 3 puntos de la cuidad de la Alhambra y luego igualen con los vascos en casa. Incluso podrían salvarse hoy matemáticamente si ganan y caen Getafe y Osasuna.
En caso de perder ante los de Alcaraz no hay peligro de descenso, aunque pintarían bastos para la última jornada. Francisco ha preparado a conciencia un choque en el que ya supo ganarle la partida a su homólogo en la ida con un claro 3-0 en uno de los mejores encuentros de toda la temporada.
Para la cita recupera a los defensores Trujillo y Dubarbier, que a priori acompañarán a Rafita y Torsiglieri en la zaga, con Esteban bajo palos. Las prestaciones de Fran Vélez lo sitúan de nuevo como titular, probablemente formando doble pivote junto a Verza, lo que provocaría que Corona (Suso está sancionado) adelantase su posición a la de mediapunta, como ya ocurriera en Cornellá.
Soriano en principio sería reservado para tirar de él en la segunda mitad en caso de ser necesario (sus apariciones con el rival desgastado han resultado decisivas), mientras que en la banda diestra formará Aleix Vidal, con Óscar Díaz en la zurda y Zongo esperando minutos de repuesto para causar mayor desgaste.
Rodri en principio fomará en punta de ataque si no se lo impiden unas molestias estomacales que viene padeciendo en las últimas horas y que han llevado a Francisco a incluir en la lista de convocados al canterano Dani Romera. En las filas del Granada la novedad será la entrada de Brahimi (ojo con el argelino) por el sancionado Recio. Hagan juego.
La gran batalla de Granada
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario