El Almería quiere cambiar la racha en la misma tanda de partidos en los que reaccionó en la primera vuelta
PABLO LAYNEZ | DIARIO DE ALMERÍA
Rodri no será de la partida ante la Real por ver la quinta amarilla en Vallecas
Si el Almería quiere agarrarse a un clavo ardiendo en busca de la salvación, tiene ahora una semana para demostrar que la mala situación actual sólo es una racha pasajera. Los malos números de las últimas jornadas han provocado que el equipo vuelva a la zona de descenso y que el pesimismo se apodere de equipo y, sobre todo, afición.
Cuando llegan las prisas y la situación se tuerce, uno tiene ganas de recuperar sensaciones lo más pronto posible. Aunque ahora hay siete días para liberar la mente, después hay una tanda de tres encuentros seguidos donde los de Francisco se lo jugarán todo a una carta. Lo normal, viendo el momento del equipo, es pensar que lo que se aproxima es más un suplicio que una oportunidad. Pero en la primera vuelta, cuando el Almería sólo había conseguido tres puntos en diez jornadas, los rojiblancos sorprendieron al Valencia y comenzaron una inesperada e importante reacción, que les llevó a ganar de forma consecutiva en Mestalla, al Valladolid en casa y a Osasuna en Pamplona.
Si el Almería es capaz de hacer autocrítica y concienciarse de que se juega prácticamente toda la temporada en siete días, mantiene intactas sus opciones de salvación. Real Sociedad [lunes 24 a las 22:00] y Valencia [jueves 27, 22:00] en el Mediterráneo, y Valladolid en el Nuevo José Zorrilla [domingo 20, 12:00] le van a exigir a los de Francisco todas aquellas virtudes que le ayudaron a salir de la zona baja hace una vuelta y de las que han carecido en los últimos partidos: intensidad, concentración, eficacia y creer en el mensaje.
Si uno echa mano de la calculadora, ahora mismo ni Betis está deshauciado. Faltan aún muchos puntos, treinta en total, y todo puede pasar. Para estar más o menos tranquilo, el Almería debe de conseguir la mitad, es decir, ganar cinco partidos, de los cuales dos deberían ser ante Valladolid y Betis, rivales directos a los que se puede hundir en la tabla y en los enfrentamientos personales. Pero si importante es hacer un fortín del Mediterráneo, no menos fundamental es acabar con la caraja de visitante y ser capaces de sumar algún punto. Y es que los rojiblancos han perdido todos los partidos fuera de casa en la segunda vuelta, un losa demasiado pesada.
Llega la semana del 'juicio final'

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