La UD Almería juega un partido ante el Rayo Vallecano donde no caben medias tintas
JUANJO AGUILERA / IDEAL ALMERÍA
El Almería, que perdió en la ida, está dispuesto para sumar una victoria :: IDEAL
La derrota del pasado domingo, unida a tres semanas seguidas con solo un punto como conquista y al acierto de los rivales en la lucha por la permanencia hacen que el partido que se disputa en Vallecas no ofrezca medias tintas. Si la salvación se consigue a través del sufrimiento, este puede verse aliviado como consecuencia del resultado que depare el encuentro y está claro que lo contrario propondrá más que una simple 'llovizna'. Ganar es vida y perder casi que complicarse la vida más de lo que ya está. Lo que pase en Vallecas puede cubrir el cielo de negros nubarrones o que luzca un sol radiante, sin secuelas de la tormenta eléctrica que propone el Rayo.
Se ven las caras dos equipos que compiten desde el principio en su hábitat, agarrados a sus opciones, mínimas pero existentes al fin y al cabo, de salvar una categoría en la que es difícil competir para los equipos que adolecen de la calidad que aporta el dinero y la profundidad de banquillo, dos equipos con trayectorias diferentes. 2014 pasa inédito para los almerienses lejos del Estadio de los Juegos Mediterráneos, donde hasta el pasado domingo las cosas no eran tan malas, pues llevaba dos meses sin perder y sin encajar gol en contra.
El Rayo, por contra, encadena dos victorias seguidas ante los dos próximos rivales con los que debe cruzarse la UDA en casa, Valencia y Real Sociedad, que le permiten ver las cosas con más claros que oscuros, aunque todavía sin conseguir su propósito.
A salir del pozo
Ambos equipos están ahora en zona de descenso, en la que la UD Almería ha entrado después de abandonarla en la jornada 17, como consecuencia de la victoria conseguida en el Benito Villamarín, frente al Betis. Diez jornadas fuera del descenso para entrar en el momento más delicado de la temporada. El Rayo está más habituado, ya que solo ha estado fuera de esas plazas en siete jornadas, pero está en puestos de 'retorno' a Segunda A desde la jornada 16ª. Siempre se ha dicho que quienes están más habituados a moverse en esas zonas profundas de la clasificación son los que tienen más opciones para al final llevarse el gato al agua. Claro que el Betis, que casi lleva en esas posiciones desde que comenzó la temporada tiene más que complicado su 'ascenso' a posiciones más cómodas que las que ocupa ahora.
Dijo Francisco el pasado domingo, después de perder frente al Sevilla, que hay equipos que han montado una fiesta por sumar 26 puntos y que la UD Almería que está con ellos no va a hacer un drama, cuando esa cifra ya la tiene. Lo que sí es cierto es que esos 26 puntos no son más por una mala racha de juego y resultados y, además, no es lo mismo sumar esa cantidad que estar estancado en ella. El fútbol es un estado de ánimo y el partido no parece afrontarlo, al menos es la sensación desde fuera, mejor la UD Almería que el Rayo Vallecano, que el pasado lunes en Anoeta celebró el triunfo como si hubiese ganado ya la permanencia.
También es verdad que la UD Almería convive con el sambenito de equipo descendido desde casi que ganó al Girona en el último partido de la pasada temporada -aquel en el que logró el ascenso- y la mejor forma de cerrar bocas es ganando para sufrir menos, porque lo del sufrimiento va impregnado en el día a día de los equipos modestos. Esta tarde está la opción de sufrir menos, si bien Vallecas no es un lugar plácido.
Vallecas no es un lugar fácil. Eso sí, como el partido de esta tarde, no ofrece medias tintas. El equipo de Paco Jémez, desmantelado como consecuencia del octavo puesto del pasado año, no sabe lo que es empatar en casa esta temporada en casa. Y tampoco empata mucho fuera, solo dos.
Sonrisas y lágrimas
Las alegrías como local se han producido en cuatro de los trece partidos que disputó, donde solo dejó su puerta a cero en tres ocasiones, mientras que también se quedó sin marcar en cuatro encuentros.
Pero goles al margen, el comportamiento del cuadro franjirrojo es el de un equipo que se lo deja todo en la presión, que por tanto busca la posesión y que se las pone 'tiesas' a cualquier rival que visite Vallecas.
El Almería ha trabajado presión y posesión por igual esta semana con la intención de saber lo que se va a encontrar ante los de Paco Jémez, pero sí que es cierto que los ensayos no han dado pistas sobre con quién afrontará el partido, al menos en un par de posiciones y hasta podría verse un dibujo como el del Nou Camp.
Todo apunta a que el 'árbol' va a moverse, es decir, algunos de los titulares del pasado domingo no van a estar como titulares en la cita de las seis de la tarde ante el conjunto del cordobés Paco Jémez. Sí está claro que la portería es cosa de Esteban, con Rafita y Dubarbier, en los laterales, y Ángel Trujillo y Marco Torsiglieri, en el centro de la defensa, que tendrán que trabajar mucho ante lo que propone el conjunto del cordobés Paco Jémez, con jugadores en 'estado de gracia' como el exrojiblanco Iago Falque o el argentino Joaquín Larrivey.
Las dudas en el dibujo
A partir de la defensa aparecen las posibles variantes. Verza está claro que actuará en el centro del campo, aunque su rol puede ser distinto, dependiendo de su acompañante. Con una semana desde que volvió, Azeez parece ganar enteros para estar en juego, pero también Corona volvió a hacer méritos ante el Sevilla para tener plaza como titular. Una solución podría ser la de que estén los tres, con un centro del campo más arropado.
El partido ante los de Emery dejó una lectura en la que jugadores como Azeez o Soriano no pudieron estar a la altura, el nigeriano porque acusó el viaje desde Atlanta y el maño porque salió de una lesión. Sin embargo, el miércoles tuvo mucha participación en los ejercicios de finalización de jugadas.
El caso del capitán es diferente pues fue quien únicamente propuso la creación de la que el equipo adoleció hasta su entrada en el minuto 55. Además, en las sesiones de esta semana se le ha visto participar mucho en los planteamientos propuestos por Francisco, lo que induce a pensar que será de la partida desde el inicio.
Si fuese por rendimiento, ese partido ante el cuadro hispalense provocaría cambios también arriba, pero es seguro que tanto Aleix Vidal como Rodri estarán de salida. El tarraconense es un lujo del que no se puede prescindir y el soriano aporta un trabajo que debe dar sus frutos, más allá de que en el segundo gol del Sevilla tenga algo de responsabilidad.
La duda puede estar en el otro extremo, donde pueden estar Suso, Jonathan Zongo y hasta Hélder Barbosa. Si es el de Burkina podría entrar por la derecha y Aleix por la izquierda para, con velocidad, tratar de hacer daño a un Rayo que ha sufrido mucho en casa.
Francisco casi repite convocatoria. Lo evita la vuelta de Julián Cuesta como portero y la del delantero Óscar Díaz, mientras que siguen sin aparecer Nelson -es la quinta semana consecutiva tras el alta médica- y Marcelo Silva -la tercera jornada consecutiva descartado-, a los que se une el gaditano Mané.
La propuesta rayista
Enfrente estará un Rayo Vallecano que parece estar en su mejor momento de la temporada, más allá de por la racha de victorias, que tampoco dice mucho -dos seguidas es la segunda vez que lo consigue y lo máximo-, por las sensaciones que se rescatan de sus últimos compromisos, con tres victorias en cinco partidos y dos en casa. La primera frente al Málaga, después de no hacerlo como local desde finales de diciembre frente al Real Valladolid.
A eso se añade que sus dos últimas citas, ante rivales que buscan Europa League y hasta la Champions, como Valencia o Real Sociedad, los saldó con buen juego, el que responde al patrón al que siempre ha sido fiel Paco Jémez y la última, en Anoeta, con ausencia de jugadores como Trashorras o Baena, que vuelven.
Si juega como ante el Málaga, lo más normal es que tanto Trashorras como Baena -también podría aparecer Adrián, que jugó en Anoeta- estén de salida sobre el terreno de juego en un día en el que Jémez deberá prescindir por lesión de jugadores como el central argentino Leonel Galeano, el lateral derecho Tito y el delantero uruguayo Seba Fernández. Además, Saúl Ñíguez, que en Anoeta fue expulsado, se pierde el partido por sanción. Las de Tito y Saúl tienen nombres de sustitutos en Arbilla, exjugador del Poli Ejido, por banda, y Zé Castro, por el centro, como acompañante de Gálvez, que certificó la derrota rojiblanca en la ida por lo que el golaveraje es otra conquista en el ánimo de los de Francisco.
Esas son las únicas novedades de un Rayo en el que se cae el central Borja López, además que de por decisión técnica siguen sin entrar en la lista el defensa colombiano Johan Mojica, los centrocampistas Alberto Perea y José Carlos y el delantero mexicano Nery Castillo, que cumple su séptimo partido consecutivo sin entrar en una lista.
Con esas bazas, el conjunto rayista busca salir de la quema y el Almería, con los suyos, volver a disfrutar de una posición que, aunque no sea cómoda, reviste al equipo de ilusiones. La derrota conlleva tormenta, sobre todo eléctrica. La victoria, un día soleado
Chaparrón o día de playa - Unión Deportiva Almería S.A.D.

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