Empanada y reacción sin premio
Escrito por Nico García / Sportalmeria
Moi Gómez encara a Rafita · El Mundo Castellón al Día
No les dio tiempo ni a sentarse a los valientes seguidores rojiblancos que repitieron en la fabulosa jaula de El Madrigal. A los dos minutos, tras una asistencia de Giovanni dos Santos y la enésima pifia de la temporada por parte de Dubarbier, Uche la colocó a placer en el palo derecho de Esteban. El encuentro no empezaba 0-0, sino 1-0. Toda la intensidad hablada tras la derrota ante el Rácing tenía que aumentarse más aún, el trivote planteado por Francisco –con defensa de cuatro finalmente- se postulaba extraño yendo por detrás en el marcador.
Y es que el técnico almeriense optó por sentar a Soriano para darle entrada a Marcos Tébar, con el objetivo de reforzar el centro del campo. También salió de punta el interior Jonathan Zongo, en detrimento de un Óscar Díaz que está peleado con el gol (es vital la reaparición de Rodri). El resto, los habituales. Y, claro, no es lo mismo plantear un partido que comience con 0-0 a uno que lo hace con 1-0, como fue el caso, y es que los rojiblancos no salieron al césped hasta que la metralleta de Uche –impresionante sus últimos meses- disparó a la meta de Esteban. Una vez más, excepto en el encuentro ante el Barcelona y el de ida ante el propio Villareal, los almerienses salieron con miedo, algo habitual cuando se enfrentan a equipos de la zona alta de la tabla. No es que unos sean superiores a otros, sino que da la sensación que las piernas tiemblan.
Con un Azeez que hacía las labores de mediapunta cuando el esférico era de los rojiblancos –hoy de azules-, éstos lo intentaban sin éxito por banda, a través de Barbosa y Vidal, y es que Dubarbier, aunque subía a veces, lo hacía tímidamente, más pendiente de tapar a Moi Gómez que de participar de manera completa en el aspecto ofensivo. Rafita tampoco se prodigó en demasía a la hora de recorrer el costado diestro. Realmente, la primera mitad no tuvo nada aparte del gol. Ninguna ocasión resaltable de los dos equipos. Ningún tiro a puerta por parte del bando visitante.
El primer acto se puede resumir de la siguiente manera: el objetivo del trivote rojiblanco era parar el juego del Villarreal –algo que se consiguió- pero no para atacar. Barbosa es un jugador que trabaja bien defensivamente, pero no crea demasiado peligro en ataque. Jonathan no es delantero. Y Aleix Vidal no puede hacer nada él solito. Eso sí, el Villarreal tampoco expuso nada, de ahí que los castellonenses se fuesen pitados por parte de su afición hacia vestuarios.
En la ducha se quedó Barbosa, posición que ocupó Suso. El gaditano le dio otro aire al equipo. Creyéndoselo más, los rojiblancos dieron un paso hacia adelante. En el 54’, diagonal de Vidal y su disparo se estrelló en la cepa del travesaño tras un previo rebote. En el córner posterior, Torsiglieri la tuvo tras un lanzamiento de esquina. Minutos después, el central argentino estuvo a punto de igualar el choque, pero su cabezazo, en una similar acción a la anterior, fue despejado por Aquino en la misma línea de cal.
El Almería se fue creciendo aún más, mientras que el Villarreal dio dos pasos hacia atrás. Lo intentó Azeez desde fuera del área, aunque su disparo no tuvo la precisión adecuada. Más cerca estuvo la puntería de Suso, que pegó un buen zapatazo, sin resultado positivo. La salida del gaditano fue clave. En El Madrigal no se vio un apático Suso, caso desde noviembre hacia este tiempo, sino un Suso activo, con ganas, tirando diagonales, asistiendo y disparando a puerta. Un chut suyo, tras pase de Verza, fue desviado por Uche y despejado por Asenjo, quien se tuvo que emplear a fondo. El ‘17’ revolucionó el choque. No en vano, es el jugador con más calidad técnica de la plantilla rojiblanca. Recuperar a Suso es básico para la permanencia. Y el primer paso se dio en el feudo valenciano. El ‘17’ fue clave para que la segunda parte tuviese color almeriense.
El Almería no sólo se vino arriba por sus características, sino que los de Francisco se lo creyeron porque vieron que tenían más calidad con Suso, que le podían meter mano a un Villarreal que momentáneamente estaba en Champions. El técnico almeriense se la jugó en los últimos 15 minutos, y es que da lo mismo caer por uno que por dos. Se marchó un gris Marcos Tébar y entró Soriano, volviendo al 4-2-3-1 habitual. Eso sí, se echaba de menos la presencia de un ‘9’ con gol, como, por ejemplo, Rodri. El peligro almeriense se fue diluyendo, debido a que los locales metieron una marcha más. En estas, el recién salido Jonathan Pereira, el hombre que le dio el ascenso al Villarreal aquel 8 de junio, tuvo el 2-0. Instantes después, Rafita protagonizó la de Getafe, haciéndole un placaje a Pereira. Bruno materializó la pena máxima. Final del partido.
La verdad es que el Almería –sin pegada- reaccionó en la segunda mitad tras la empanada de la primera y no mereció perder. Dentro del mal resultado, lo mejor es la recuperación de Suso. Su continuidad y la vuelta de Rodri son fundamentales. De esta manera, la UDA es décimoséptima, a la espera de lo que haga el Valladolid mañana en Bilbao (si los vallisoletanos ganan, los almerienses se meterán en descenso). Getafe es la próxima estación. No hay tiempo para lamentos.
VILLARREAL: Asenjo; Mario, Musacchio, Dorado, Jaume Costa; Bruno, Trigueros (Pina 59’), Aquino (Hernán Pérez 71’), Moi Gómez; Uche y Giovanni dos Santos (Jonathan Pereira 79’).
ALMERÍA: Esteban; Rafita, Trujillo, Torsiglieri, Dubarbier; Verza, Azeez, Marcos Tébar (Soriano 77’); Aleix Vidal (Óscar Díaz 83’), Barbosa (Suso 46’) y Jonathan.
ÁRBITRO: Muñiz Fernández (asturiano). Amonestó a los locales Uche y Jaume Costa; y al visitante Dubarbier.
GOLES: 1-0 Uche 2’. 2-0 Bruno (p) 87’.
INCIDENCIAS: Encuentro disputado en El Madrigal. Se notó la presencia de seguidores del Almería desplazados por carretera. El Almería vistió con su tercera equipación: pantalones y medias, azules, y pantalón blanco.
Empanada y reacción sin premio
El Villarreal mantiene el cerco a la Champions - MARCA.com

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