sábado, 29 de septiembre de 2012

Javi Gracia: «Un equipo como el nuestro no puede permitirse el lujo de tener bajones»



Javi Gracia se solidariza con el Hércules, pero «lo realmente importante es seguir en nuestra línea de ambición»
JUANJO AGUILERA | IDEAL

Aunque dice no firmar nada que se pueda mejorar, Javi Gracia considera buena la trayectoria que la UD Almería lleva hasta el momento. El navarro no compara trayectorias por respeto a antecesores. Lo dijo ayer en su habitual comparecencia pre-partido, otro de esos de ‘aguas mansas’, que esconden turbulencias en los ‘pasillos subterráneos’. El Hércules, pese a estar viviendo momentos turbios, pese a estar en zona complicada en la clasificación, da ‘mala espina’. El técnico rojiblanco no se fía de esa posible ‘mansedumbre’. Tiene claro que el cuadro que dirige, por ahora, Juan Carlos Mandiá ‘esconde’, si se puede decir así, el potencial de una plantilla con calidad suficiente para que la suficiencia que el entrenador pamplonés ha visto a los suyos ni siquiera asome entre ‘cortinillas’ porque sería como firmar un resultado que rompería la sobresaliente trayectoria que la UD lleva en casa, con tres victorias en otros tantos partidos.
Un tropiezo, que pudiera ser ‘razonable’ –es difícil acabar un campeonato sin ceder en casa, pese a que el Dépor casi lo consiguió el pasado año, con dos empates y una derrota, precisamente ante el Hércules no está en los cálculos. A tenor de las palabras de Gracia es un paso atrás ‘irrazonable’. «Un equipo como el nuestro no puede permitirse el lujo de tener bajones», decía, consciente tal vez que la conquista de puntos no depende de fechas, cuanto antes mejor. «Nos jugamos la temporada en cada entrenamiento, en cada partido y lo tenemos que vivir así. Es la única manera de conseguir el objetivo final, con esa ambición y esa exigencia. Todos los partidos van a ser importantes», apuntaba.
Lo que viene
La visita de un rival que, de antemano y en pretemporada, adquiría boletos para estar entre los mejores –que seguramente estará al final– es siempre inquietante y más aún cuando llega rodeado de problemas, de dudas y, con todo, puede que arrebato. Es casi como cuando Gracia utiliza la ‘suficiencia’ para picar a sus hombres. Lo ha hecho, consciente por otra parte que ese estado mental ha existido en algunos de los partidos en los que no se consiguió lo pensado. «Cuando utilizo el término de suficiencia es porque realmente lo creo así y estoy convencido que ha habido partidos en los que el equipo ha creído que, jugando a un ritmo determinado, con la calidad que tenemos, nos iba a ser suficiente para sacar los partidos adelante y hemos visto que no ha sido así. Ha sido en momentos puntuales», reconocía. De todas formas, el navarro quería hacer justicia y no valorar las cosas por un par de actuaciones. «Creo que también tenemos que valorar muchas cosas positivas. En casa estamos ofreciendo una buena imagen, estamos sacando los partidos adelante y creo que el próximo también va a ser así, más allá de que tengamos que corregir muchas cosas de nuestras últimas visitas en estos últimos partidos a domicilio. Creo que en casa, a día de hoy, no sé si es porque jugamos en casa, por el apoyo de nuestro público, porque nos sentimos arropados, no sé por qué, estamos ofreciendo una mejor versión que fuera de casa», señalaba.
Posiblemente sea tiempo de exámenes. La UD tiene un mes de ‘trabajos forzados’. Al partido de mañana con el Hércules se suceden otros complicados en Las Palmas, con el Córdoba, en Gijón o en Copa contra el Alcorcón. Mes para ‘observar’ el potencial, para no relajarse. No está permitido. Al menos, así lo piensa Gracia. «No va a haber a lo largo de la competición un partido en el que te diga que no es importante o un mes importante. Hasta el final, todo va a ser importante. Un equipo como el nuestro no puede permitirse el lujo de tener bajones, de tener dos o tres partidos en los que parezca que no nos jugamos la temporada», manifestaba. Y sobre ese tramo que viene ahora decía que «tenemos un calendario con Hércules, una salida a Las Palmas, otro rival con una plantilla muy buena y que tampoco todavía ha conseguido ese funcionamiento que le dé buenos resultados; luego un Córdoba complicado, que juega bien, que está consiguiendo resultados, vamos a Gijón, con el partido de Copa por medio. Vamos viendo que nos vamos a enfrentar a rivales que igual no han dado su mejor versión, pero que son equipos con un potencial muy fuerte. Tenemos que estar preparados en los próximos partidos si queremos mantener nuestra posición privilegiada».
El rival
Lo primero en ese proceso es el cuadro alicantino, que llega rodeado de mil historias ajenas al balón, pero que complican un buen comportamiento con él. Gracia es consciente de esos ‘alicientes’. «Un club que pasa en estos momentos por dificultades a todos los niveles, a nivel de jugadores con mucho potencial, porque lo han demostrado muchos de ellos en Primera División y en Segunda, siempre siendo un equipo candidato a estar en la parte alta de la tabla, en estos momentos se encuentra en una zona comprometida, con problemas internos y que no sabemos cómo va a venir», analizaba. Pero sólo puede ser una tapadera. «Lo que sí sabemos es que el otro día perdió 0-3, es su resultado más abultado, pero también fue en los últimos minutos cuando realmente se consiguió esa abultada derrota frente al Barça B. Los demás compromisos fueron muy ajustados también, en los que, a pesar de no conseguir muchas victorias porque sólo ha conseguido una, es un equipo que ha mantenido los partidos siempre muy ajustados. Esto, unido a la calidad de sus jugadores, hace que tengamos que estar alerta, porque es un equipo que en cualquier momento puede despertar», argumentaba.
Sin embargo, su deseo habla de «intentar hacer todo lo posible para que no sea en nuestro campo y de lo demás, de los problemas que puedan tener internos, no nos preocupamos mucho porque lo único que nos puede hacer es despistar».
Gracia consideraba que la situación por la que atraviesa el Hércules no es deseable para nadie, pero casi vino a decir aquello de ‘primos, pero no tontos. «Es una situación desagradable que no se la deseas a nadie y mucho menos la quieres para ti. Me solidarizo con los entrenadores que pasan por dificultades porque creo que muchas veces se hace un trabajo esperando buenos resultados, que todo vaya bien, y luego hay muchas circunstancias que no se dan para que el entrenador pueda desarrollar su trabajo», manifestaba, con el latiguillo de «a nosotros lo que nos interesa es que tenemos que seguir fuertes en casa porque fuera no estamos consiguiendo el equilibrio que pensamos. En casa estamos sacando los partidos adelante, pero sabemos que no va a ser fácil».
Sí es cierto que la dificultad por la que atraviesa el Hércules puede ser aprovechable. «Saber que el rival pasa por momentos de dificultad, a lo largo de un partido también hay que saber explotarlo y manejarlo. Nuestro equipo es maduro, sabe comprender y entender esos momentos y que si es necesario a lo largo de esos minutos habrá que manejarlo y saber de la ansiedad del rival, de la necesidad, pero creo que son factores un poco secundarios. Lo realmente importante es seguir en nuestra línea de ambición, de presión, de búsqueda de buen juego y buen resultado», concluía.

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