Los rojiblancos siguen empeñados en dar vida a los rivales :: LA VERDAD
JORDI FOLQUÉ | IDEAL
Se dice que no hay nada mejor que ponerse a ver un documental de La2 para echarse una cabezadita. De los que estás escuchando lo que ponen pero que como te sabes el resultado final y que no te anima a abrir los ojos pues te haces tus propias imágenes. Más o menos lo que ayer debieron pensar muchos seguidores rojiblancos. Partido a las cuatro de la tarde. Dos equipos que llevaban ocho semanas sin ganar. Juego para no tirar cohetes. Ninguna acción que cambiase la sensación de encefalograma plano. Así es muy difícil despertar al personal. Animarlo para que cambie algún concepto que se tiene. Sobre todo porque no cambian (o si lo hacen es a peor) los parámetros en los que lleva el Almería en las últimas semanas. El cambio de entrenador no ha refrescado ni a los que juegan (lo hacen los mismos) ni los roles de cada uno. Los errores se siguen cometiendo casi de la misma manera. Al menos Esteban Vigo pudo celebrar un gol a su favor en su tercer partido como técnico de la UD.
ESTEBAN
Le marcaron de penalti. En pretemporada paró uno en Cartagena al final del partido. Ayer no pudo hacerlo en una situación similar. Salvó los ataques locales y algún remate de su propia defensa (Carlos García) que le puso en serios apuros. Hizo el penalti tras un fallo de Santi Acasiete.
RAFITA
Se puede decir que tuvo algo más de proyección ofensiva que en otros partidos. De la misma manera que sufrió para poder parar a Lafuente o Collantes.
CARLOS GARCÍA
Seguro en el corte, realizó un despeje de cabeza hacia su portería que estuvo muy cerca de batir a Esteban. Mucho más cómodo con Jakobsen que con Acasiete.
JAKOBSEN
Se tuvo que retirar lesionado y el equipo lo acusó. Supo jugar con el inconveniente de ver una amarilla en el primer minuto del partido. El mejor defensa.
DANI BAUTISTA
Poco a poco va recuperando su nivel de comienzo de la temporada. Tener de escudero a Jakobsen le permite subir al ataque.
VERZA
No está nada fino en los últimos partidos. El cambio de esquema le está perjudicando con hechos. Esteban Vigo lo reubicó en la mediapunta para mejorar la salida de balón.
BERNARDELLO
Está para defender. Ayer se demostró que no está para dar salida al juego ofensivo. Los centrales ya mandaban el balón en largo.
JUANMA ORTIZ
Una carrera suya y remate permitió el rechazo y el posterior gol de Aleix Vidal. Cuando se suelta en ataque provoca peligro. Lo malo es que lo hace en pocas ocasiones.
CORONA
Perdido en la mediapunta. Con dos 'jugones' si el balón está más en el aire es que fallan demasiados conceptos o los hombres no son los adecuados para el juego.
ALEIX VIDAL
Volvió a marcar tras varias semanas sin tener fortuna de cara al marco contrario. Parecía que la fortuna colectiva había cambiado con el gol del de Valls.
ULLOA
Le hicieron muchas faltas, pero casi todas en el centro del campo. En esa posición sí que echa en falta a Soriano o Goitom. Tuvo que hacer trabajo triple y sin gol.
ACASIETE
Entró en lugar del lesionado Jakobsen. Un error grave suyo provocó el robo de Braulio que acabó en el penalti cometido por Esteban. Pese a su veteranía se le vio nervioso. Le anularon un gol por fuera de juego.
AARÓN
El ilicitano tuvo los minutos finales. En principio porque Aleix se retiró con molestias y para perder tiempo al ir el partido 0-1. Juanma Ortiz le envió demasiado largo un balón que pudo significar el 1-2.
ESTEBAN VIGO
Demuestra el malagueño que los recursos utilizados por Lucas Alcaraz durante su estancia en la UD Almería eran los que hay. Sin más. Los jugadores son los mismos. La mentalidad es la misma. Nada de revolución en una plantilla que está perdida a nivel psicológico. Dos puntos de nueve posibles.
Cadena de errores
JAVIER GÓMEZ GRANADOS | IDEAL
Definitivamente Lucas Alcaraz tiene que estar en su casa respirando oxígeno puro al comprobar España entera, una vez más con la tele por testigo, que el problema de este Almería poco tenía que ver con él. El equipo almeriense, da igual que lo dirija un granadino que un malagueño, no funciona porque sus hombres han perdido la fe al tiempo que se han quedado sin credibilidad. En pleno sprint final por alcanzar objetivos y cuando las fuerzas ya empiezan a escasear, la mente es la que marca diferencias y ahí los rojiblancos tienen la batalla perdida con al menos seis equipos que luchan por lo mismo.
El Almería no fue mejor que el peor de la categoría y por eso no ganó. Y no fueron mejores porque no parecen confiar en el proyecto del que forman parte. La UD Almería ofrece, desde la distancia y quizás, incluso, dentro del vestuario, la imagen de una aventura que llega a su fin. Con los mejores futbolistas pensando en otros destinos y el presidente dudando de todo y de todos, el fútbol de alto nivel empieza a escaparse de nuestra provincia.
La apuesta de esta temporada ha sido fallida desde su génesis y las decisiones para corregir errores iniciales han sido aún menos acertadas. Todo ello ha provocado una pérdida de identidad que se manifiesta en un triste espectáculo sobre el campo y que alcanzó ayer, ante el último clasificado, ante un equipo triste y desahuciado, su expresión más dramática.
Aún así, y sólo si hay una reconversión de fe y una profunda reflexión individual y colectiva, queda una bala en la recámara. Eso sí, una bala doble y extremadamente complicada. Incapaces de vencer al peor se ofrece de inmediato la opción de ganar al mejor el próximo sábado. Conseguirlo y superar seguidamente al Hércules otorgaría al Almería el último halo de esperanza. Cualquier otro resultado conducirá, irremediablemente, al fracaso de este proyecto y lo que es peor, a la incertidumbre más absoluta.

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