domingo, 26 de febrero de 2012

Esprint final hacia la meta

La UD Almería quiere la segunda plaza ante un Celta asentado en ella por sus buenos números
JUANJO AGUILERA | IDEAL ALMERÍA

Debería ser y de hecho, según lo expuesto el pasado viernes por Lucas Alcaraz en la rueda de prensa, así lo es. Lo de hoy es un domingo cualquiera, como aquel título de la película de Oliver Stone, pero qué domingo. Balaídos pone frente a frente a dos equipos con una racha de buenos resultados que sería inusual en otro campeonato -más bien en otro tiempo-, pero que en esta campaña es casi normal. Que haya equipos que encadenen rachas de buenos resultados como las que firman Celta de Vigo y UD Almería parece tan habitual como la vida misma. De todas formas, está sólo tan al alcance de unos pocos que un enfrentamiento como éste requiere ser engalanado como ambos rivales se merecen.
Celta y UD Almería se enfrentan hoy por tres puntos, nada más y nada menos, igual de válidos que los que se pueden conquistar ante Girona o Nástic, pero con distinta 'valoración de origen'. Es como querer comparar el vino de tetra-brick con un 'ribera de duero', no valen lo mismo. Vigueses y almerienses buscan un triunfo que para los de Alcaraz ya no es pasar una noche 'en habitación vip', sino que, cuando menos, permitirá dormir una semana en la mejor de las habitaciones de la Liga Adelante.

Diez jornadas, diez
El Celta de Paco Herrera y el Almería de Lucas Alcaraz se 'reparten' elogios. En Almería, se habla del equipo gallego como un rival complicado. En Vigo, tal aseveración es la que se le hace a la UD Almería. No hay que olvidar, como decía Corona hace unos días, que el equipo almeriense sólo está a un punto de los celtiñas. Es el producto de una trayectoria casi impecable por parte de ambos. El Celta no pierde desde hace once jornadas. Aquel 2-1 en el Mini Estadi. La UD Almería no lo hace desde idéntico periodo. Aquel 3-1 en Riazor.
A partir de ahí, casi una 'sangría' para los rivales, algunos como Alcorcón o Córdoba, frente a los vigueses, o el propio Alcorcón, Cartagena, Hércules o Alcoyano, frente a los almerienses, salieron 'vivos' -la verdad es que Alcorcón y Alcoyano pudieron conseguir más y menos también-. 26 puntos suman los gallegos en ese 'decenio' por los 22 para los almerienses en la misma distancia.
Antecedentes para una cita, la de este mediodía en Balaídos, en la que la paciencia y el tiempo serán aspectos fundamentales a tener en cuenta. Casi como en la ida. Entonces, ni celestes ni rojiblancos eran lo que hoy son, pero sí que dejaron entrever que su camino iría enfocado en esa dirección por la que circulan hoy en día. Hoy se juega con la mirada al frente, pero también con el recuerdo de aquella cita presente. Ese es el primero de los puntos que se pone en juego en Balaídos. La victoria almeriense de entonces le hace partir con 'ventaja' -el gol average es muy cruel y más aún en esta temporada en la que en un posible play off ese 'punto' invisible puede suponer el pase a la eliminatoria siguiente y hasta el ascenso a Primera División-. Pero lo de hoy, como decía Lucas Alcaraz, no son más que tres puntos. Un 5,8% de los puntos que aún quedan por jugarse hasta la conclusión de la fase regular.
De todas formas, no es un partido más. Es una forma para marcar territorio, ya no con el rival de hoy, sino con los próximos rivales. Más miedo en el cuerpo. Los rojiblancos lo han ido metiendo desde aquella dolorosa derrota frente al Dépor, en Riazor. El equipo de Paco Herrera, incontestable, desde el tropiezo frente al Barça B. El fútbol, en medidas casi idénticas, supone un plus, una ventaja que 'amedrenta' a rivales, salvo, como hoy, cuando se verán las caras los artífices de números que conllevan el 'sello' del respeto.

Para qué cambiar
Como las cosas van bien, para qué hacer cambios. Eso lo ha llevado a la máxima expresión el técnico rojiblanco, que hizo viajar ayer a los mismos 18 que afrontaron el encuentro disputado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos. Al descarte de Dani Bautista, con el alta médica pero sin el ritmo competitivo para estar presente, se unió la de Ortiz Bernal, prevista de antemano, porque si cuando estaba bien no viajaba, ahora que estuvo desde el martes lesionado, con el tobillo izquierdo, su sitio para ver el partido en casa 'estaba' más que cantado. Esas ausencias permiten la continuidad de Jonathan y Pallarés, que ya son 'dos del primer equipo' que de vez en cuando juegan con el filial.
Sin embargo, eso no acarrea dudas. Alcaraz no parece tenerlas y la sorpresa del pasado sábado ya no pillará a nadie desprevenido. Es decir, hoy apunta a que ante el Celta jugarán los mismos once que arrancaron el encuentro frente al Murcia. Cualquier otro cambio podría influir en la defensa y de eso va corto el granadino a Balaídos. Con tres centrales, Carlos García, Acasiete y Jakobsen, jugarán dos y uno irá al banco. Con Michel con cuatro tarjetas, Rafita será titular por la derecha, con Juanma Ortiz por el otro costado.
El resto del once está resuelto. Esteban es intocable bajo palos y la pareja de centrales, al igual que ocurre con los dos mediocentros, casi lo mismo. Carlos García y Jakobsen apuntan hacia la primera ubicación, por mucho que Carlos esté con 4 tarjetas. Es el mismo 'impedimento' para alinear a Verza, que no existe porque, tal vez, de poco serviría poner el parche antes que la herida. El oriholano estará 'pegado' a Corona.
Por delante, Ulloa llevará la voz cantante, escoltado por un Goitom libre para circular por detrás, con Aleix Vidal y Soriano.
Los de los cambios no es algo que vaya a utilizar Paco Herrera, salvo la entrada de David Rodríguez en lugar del sancionado Iago Aspas, un peligro menos, que no 'debilita' al cuadro gallego. Natxo Insa, además, no se ha recuperado de la bronquitis que sufrió a principios de semana y tampoco estará disponible.
Lo demás, es también lo previsto, los mismos que ganaron en el Martínez Valero al Elche, con la presencia de un Mario Bermejo que actúa en una posición que no era la suya cuando 'le conocimos', ahora está en la media punta, y que forma parte de un once con la pegada de jugadores como propio delantero cántabro o Quique de Lucas y que quiere ganar para ir solidificando unas opciones de ascenso que se consolidan destruyendo rivales. Es lo que pretende la UD Almería, un equipo que lo que ha perdido ha sido fuera de casa -tres partidos- y que es tanto como lo que ha dejado escapar del Celta de su domicilio. Hoy es un domingo cualquiera, pero vaya domingo para que el Celta encaje la cuarta. Sería otro esprint hacia la meta.
Esprint final hacia la meta

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