martes, 17 de marzo de 2026

El cara o cruz que se avecina

UD ALMERÍA | EL ACTA DE VIVANCOS

El Almería navega sin un capitán que distribuya a los suyos de la mejor manera para extraer de ellos lo mejor sin depender en exceso de su talento


Daijiro Chirino, uno de los señalados del encuentro contra el Real Zaragoza. / UDA

Ramón Gómez-Vivancos García
15 de marzo 2026

Nada nuevo bajo el brazo, la UDA de Rubi como siempre. Desde esta acta nunca me dejé llevar por los buenos resultados obtenidos ni por la gran racha de victorias cosechada, pero sí por el juego global del conjunto, que depende directamente del cuadro técnico. Los palos cuando se pierde y las alabanzas cuando se gana se las dejo para los analistas más simples, porque en realidad se han ido sumando puntos gracias a buenas acciones individuales, pero el día en el que esas individualidades están desacertadas (como en Zaragoza) no tienen donde cobijarse, al amparo de un sistema sólido, mecanizado y equilibrado. 

Y así va navegando esta UDA por la categoría, sin un capitán que distribuya a los suyos de la mejor manera para extraer de ellos lo mejor sin depender en exceso de su talento. A veces uno se pregunta si Rubi no está sabiendo inculcar a los suyos sus supuestos buenos conceptos o si directamente Rubi los está transmitiendo correctamente, aunque en este último caso habría que preguntarse si el técnico rojiblanco está acertando con el mejor esquema posible para las características de sus jugadores y de la categoría en la que se compite. 


El técnico de la UD Almería, en los prolegómenos del encuentro. / UDA

No quiero pensar en el error que cometen los malos entrenadores, al intentar imponer sus preceptos más utópicos por encima de dichas características, las que precisa toda una Segunda División. Lo cierto es que uno se teme lo peor a tenor del poco partido que se le extrae a una plantilla que, desde mi parecer, tiene bastantes más posibilidades de lo ofrece cada semana ante rivales como el propio Zaragoza, que están muy por debajo del nivel de los de Rubi. 

Otro tema a estudiar es el de los jugadores que visitan los estadios de sus antiguos clubes. Ya ocurrió en Albacete con Jon Morcillo, pero frente al Zaragoza volvió a acontecer con Marcos Luna. No me creo que unos jugadores profesionales, que cobran muy bien, no sean capaces de afrontar un choque ante sus excompañeros en este mundo del fútbol donde los cambios y las nuevas situaciones se suceden en cada temporada. 

La suplencia de luna y el cambio de Arribas, debes de Rubi
En Zaragoza, Rubi fue capaz de sacrificar el buen nivel que estaba dando Marcos Luna para alinear de inicio a Daijiro Chirino, al que se le ve descentrado desde que es suplente. Pero no, Rubi, un bienqueda de primera hasta con sus propios jugadores, hizo de mal psicólogo y perjudicó a su equipo con la suplencia del lateral zaragozano. No quedó ahí la cosa, porque con empate en el marcador ante un Zaragoza batallador y poco más, Rubi casi renunció a la victoria al sacar del terreno de juego a Arribas, para extraerle a su equipo uno de los puntales con más talento y máximo goleador, que podría haber sido capaz de decidir el choque antes de que el Zaragoza lo hiciera, como al final sucedió. 

Un necesitado Huesca espera a la vuelta de la esquina, mientras varios de los rivales de la UDA sí fueron capaces de solventar sus encuentros. Yo solo puedo esperar a que Rubi recapacite y ponga su buen plantel al servicio de la categoría, y no al revés. Si no ocurre esa circunstancia, el ascenso de la UDA se aboca a un cara o cruz.
El cara o cruz que se avecina

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