Carrillo sigue puliendo el sistema defensivo a la espera de noticias de mejoría en ataque Dar con el enganche entre media y delantera, clave
PACO GREGORIO ALMERÍA | ACTUALIZADO 10.11.2015 - 05:02
Chuli, que no acaba de ver puerta con la facilidad que se le presume a un goleador, es asediado por Djené en Santo Domingo.
Es una evidencia que el Almería de Carrillo defiende mejor que el de Sergi o el del interino Rivera, con quienes se encajaba una media de dos goles por partido, reducida ahora con el técnico catalán a menos de uno (dos en tres jornadas). No es menos cierto que ante Valladolid (penalti parado a Mojica) y el Alcorcón (penalti no señalado de José Ángel sobre David Rodríguez) echó un cable la diosa Fortuna.
Sea como fuere, al equipo se le ve otra predisposición defensiva, ya no es el coladero de antaño, básicamente porque los laterales son más conservadores, los centrales cuentan con la inestimable ayuda de los mediocentros y las líneas, antes anárquicas, juegan mucho más juntas.
Todo ello al enorme coste de ser casi inoperantes en ataque. El Almería se resguarda tanto atrás que le cuesta Dios y ayuda llegar al área rival. Se vio en Mallorca, contra el Valladolid y ante el Alcorcón. Sigue generando ocasiones, pero éstas no llegan porque haya fluidez ofensiva ni juego combinativo, sino más bien por impulsos.
A estas alturas ya parece claro que sin Corona, autoexiliado en Brisbane, el plantel adolece de la figura de un canalizador de juego capaz de conectar la media con la delantera. Ese papel estaba llamado a asumirlo Montoro, pero del valenciano sigue sin haber noticias positivas, ofreciendo hasta la fecha un pobre bagaje, muy por debajo del esperado.
Mientras espabila o no, lo lógico es que Carrillo se saque algún conejo de la chistera y encuentre a alguien que desarrolle ese rol. Hasta el momento confía en el capitán Soriano. El juego de espaldas del maño y su poderío aéreo son incuestionables, pero peca en exceso de descolgarse arriba y desentenderse de la media.
Se antoja más resolutivo saliendo en la segunda mitad con la defensa contraria desgastada o disputando 70 minutos, nunca 90 como en las dos últimas jornadas. Las únicas alternativas en ese caso pasarían por probar con Pozo en esa posición (Eldin tampoco funcionó) o asumir que en la apertura del mercado invernal habrá que buscar un organizador.
Amoldándose a Segunda
No hay comentarios:
Publicar un comentario