Francisco ha encontrado al nuevo Trujillo en el filial y le ha respondido con creces en dos partidos de máxima exigencia. Muy seguro por alto, salió bien a banda a cubrir a Castro
REDACCIÓN | DIARIO DE ALMERÍA
Foto histórica para Vélez, la de su debut como titular en el Estadio de los Juegos.
La vida suele ser caprichosa. No responde a unos parámetros determinados, suele estar llena de sorpresas. Además de los que tienen buenos padrinos, hay futbolistas que triunfan porque están en el momento adecuado en el sitio adecuado. Así le pasó a Trujillo la pasada temporada y así puede ocurrirle a su calcamonía, Fran Vélez.
El joven central, uno de los últimos en llegar en el mercado veraniego para el segundo equipo, estaba centrado en cumplir con las directrices de Miguel Rivera, que lo estaba utilizando como pivote por delante de la defensa dada su polivalencia. Todo le transcurría con normalidad, sin sobresaltos, hasta que el primer equipo se tuvo que jugar la vida en Cornellá y Francisco necesitaba un hombre de contención. Como si por algo se caracteriza el técnico es por confiar en su cantera, le dio la titularidad ante el Espanyol y su fenomenal partido, le sirvió como excusa perfecta para ser el que supliera a Trujillo en la mañana de ayer ante el Betis. Las bajas del primer equipo hicieron realidad el sueño del tarraconense, que pasó de luchar por evitar el descenso del segundo equipo [algo que ya ha conseguido] a hacer lo propio con el primero.
Después de toda una temporada jugando en un Mediterráneo al que sólo le habilitan la grada de tribuna para los partidos del filial, ayer comprobó que el estadio ruge y pesa en Primera División. Pero el central no estuvo nervioso, parecía ya un veterano en estas lides, como Trujillo cuando le dieron la oportunidad de ser el central titular de este equipo. A Vélez no le costó volver a acomodarse al centro de la defensa y se colocó en el perfil diestro, con Torsi a su lado.
Las primeras disputas individuales, ésas que marcan el desarollo del partido, fueron favorables y le dieron más confianza. Además, el Betis lo dejaba a él salir desde atrás con el balón controlado y antes de los primeros diez minutos encontró a Rodri en su desmarque a la espalda de la defensa verdiblanca.
Conforme transcurrían los minutos y las subidas de Rafita se iban acrecentando, el tarraconense tenía que salir a banda para verse las caras con Rubén Castro. Siempre le ganó al canario, en velocidad y en cuerpo. Vélez estaba demostrando que es un hombre válido y que merece una oportunidad, como Ángel Trujillo que se ha ganado el cariño de la afición almeriense y será el próximo capitán rojiblanco.
Otra cosa que tienen buena los dos es que van bien de cabeza en defensa y en ataque. Vélez ya marcó en Cornellá al saque de Corona de esquina y ayer, si Azeez no llega a rematar el tanto de la victoria, estaba detrás para remachar el centro de Soriano. En el sitio justo en el momento justo.
Renovadlo ya, no se puede escapar

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