lunes, 17 de marzo de 2014
Una vuelta... de tuerca
La UDA pasa la novena jornada de la segunda vuelta con sensaciones idénticas a las de la primera
JUANJO AGUILERA / IDEAL ALMERÍA
Tres puntos fue el ‘premio’ que la UD Almería obtuvo en las diez primeras jornadas del campeonato liguero, cifras que son inferiores a las obtenidas por los rojiblancos una vez se han disputado los nueve primeros partidos de la segunda vuelta, periodo en el que los de Francisco han sumado cuatro puntos más. No cabe duda que aún hay un partido más, el del próximo lunes frente a la Real Sociedad, para mejorar la renta.
Y parece como si no se hiciera caso, pero la historia es cíclica, se repite. Tras la disputa del partido frente al Rayo, en la primera vuelta, se encadenaban nueve jornadas sin ganar –sabido es– y varios partidos con malas sensaciones. Curiosamente, el partido frente al Barça marcó un paréntesis, por la imagen, pero no sirvió para ‘engañar’ que lo sucedido en las seis primeras jornadas no fue por la ‘alineación planetaria’, sino por un problema que, una vuelta después, sigue siendo el ‘quid’ de la cuestión y habla de la calidad de la plantilla.
Similitudes
Una vuelta después no se han producido cambios. Todavía con los cuatro puntos de más que actualmente lleva el equipo que dirige Francisco pasadas las mismas jornadas que había pasado el partido frente al Rayo en el Estadio de los Juegos Mediterráneos, son las sensaciones lo que marcan el actual momento competitivo.
A los rojiblancos se les acaba el crédito. Los siete puntos sumados por los triunfos frente a Getafe y Atlético de Madrid y el empate contra el Málaga los superó el equipo rojiblanco tras ganar al Valladolid en casa y encadenar la segunda victoria en su retorno a Primera División. Quedan tres oportunidades para mejorar esas cifras, aunque los ‘récords’ personales de nada sirven ahora. Lo verdaderamente importante es sumar las cuatro o cinco victorias que se necesitan para quedarse en Primera División.
A los rojiblancos les queda vida, pero la derrota en Vallecas deja la sensación de un equipo en estado vegetativo, sin recursos para salir de una situación casi caótica como consecuencia del constante caminar al filo del precipicio.
Está claro que no es el mejor momento, ni comparable a lo sucedido en la primera vuelta, en la que la valía la ‘cantinela’ de la primera vuelta, con la excusa –cierta, de todas formas– de que quedaba competición por delante. Ahora, sin embargo, las tornas dictan que precisamente quedan diez jornadas para el final del campeonato, diez finales de las que hay que sacar con victoria el 50% de esas citas.
Lo que viene
Ya que todo es igual y que parece que en la vida todo es cíclico –ante el Sevilla en la ida hubo ‘Alfonsina’ y en la vuelta también, ante el Rayo, en la primera vuelta hubo ruido de sables y ahora ídem de lo mismo–, si se repitieran los resultados de la primera vuelta en el ciclo competitivo que queda para llegar a la jornada trigesimoctava no habría problemas, pero lo cierto es que las obligaciones hacen más complicada la suma de puntos.
Estadísticamente, está comprobado que los enfrentamientos directos, en el tramo final de la competición, hacen que se imponga el miedo a perder y aparezca el empate como el recurso que más deja contentos a los equipos por aquello de ‘si no se puede ganar, el empate tampoco es malo’, Lo que sucede ahora es que esa máxima ya no vale porque empatando no se llega a la salvación soñada.
Al Almería le quedan en casa seis partidos a disputar frente a Real Sociedad, Valencia, Atlético Osasuna, Celta, Betis y Athletic Club, mientras que tendrá que rendir visita a Valladolid, Real Madrid, Espanyol y Granada. Cuatro equipos están por debajo del límite que ya se considera como media salvación, la décima plaza del Levante, con 36 puntos, que son los mismos que ostenta el equipo de Javier Aguirre.
Si son cinco las victorias que se necesitan es probable que con lo que hay en casa sería suficiente, pero también hay que tener en cuenta que Real Sociedad y Valencia luchan por Europa League y el Athletic lo hace por la Champions, aunque puede ser que para esa cita ya esté todo resuelto para los de Valverde.
La solución al problema está fuera de casa, pero el ‘recuerdo’ de los últimos partidos dicta una sentencia poco alentadora. El Almería sumó en la primera vuelta diez puntos a domicilio. Pero 2014 ha sido un año pésimo para las intenciones rojiblancas. Desde que se ganara al Betis, en la última jornada de 2013, los de Francisco no han sumado ni un solo punto a domicilio y han encajado 17 goles por solo tres marcados, en seis partidos –casi ha perdido todos por 3-1–, números que casi dictan sentencia e hipotecan los sueños de permanencia. De todas formas, dicen que lo imposible es lo que no se intenta. Se necesita cambiar la dinámica, se necesita una vuelta... de tuerca.
Una vuelta... de tuerca - Unión Deportiva Almería S.A.D.
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