domingo, 5 de agosto de 2012

Lástima que no valga puntos

· El Almería movió el balón en la primera parte, buscando contras en la segunda en la que el Cartagena endureció el juego
· Es bien difícil marcarle un gol
PABLO LAYNEZ / TOTANA (MURCIA) / DIARIO DE ALMERÍA

Aarón tras marcar su gol

Tan solo hace unos meses se vieron las caras Cartagena y Almería en tierras cartageneras. Aquel partido fue el principio del fin del sueño rojiblanco de la pasada temporada debido a uno de los innumerables fallos defensivos que tristemente terminaron convirtiéndose en habituales en la recta final. Ayer el conjunto murciano, del que no quedan ni las raspas del curso anterior para competir con el filial almeriense en el grupo IV, midió un proyecto rojiblanco que parece estar contentando a la afición.

Esto lo pudo comprobar ayer de primera mano el presidente, Alfonso García, que fue recibido por aficionados de Albox y Arboleas con una clara consigna: "¡Este año sí!", le jaleaban y él pedía tranquilidad porque los resultados obtenidos hasta ahora no valen puntos. Pero las sensaciones son buenas. El equipo quiere el balón y lo mueve con bastante sentido. Sin embargo el juego no cae en el aburrimiento y la pasividad horizontal que se impuso con Alcaraz y Esteban Vigo gracias a la participación de Verza y Casquero. De su inspiración [más Corona cuando esté recuperado] y de lo que les dure el oxígeno van a depender las esperanzas de este equipo, que en las bandas con Aleix y Aarón, los protagonistas de los dos primeros acercamientos, y arriba con Charles y Ulloa si se queda, tiene dinamita.

Atrás el equipo parece seguro. La pareja Mejía-Pellerano ha encajado bastante bien. El argentino es el encargado de hacer las funciones de central al salto, mientras que el madrileño actúa más como libre en los cierres. El equipo ha ganado un mundo a la hora de la salida del balón y se permite frivolidades como la de que Esteban juegue con Verza. Juanma Lillo también era amante de esa acción entre el portero y el pivote y costó más de un disgusto. La sangre fría y la tranquilidad deben presidir estas jugadas.

Las prolongaciones de Soriano continúan siendo acciones que caracterizan a este equipo. Aunque ya quedó de manifiesto la temporada pasada que el maño no puede aguantar toda la temporada a tope, los extremos se van a beneficiar de sus aperturas y sus pases a la espalda de la defensa. Charles, que ayer actuó como punta aunque esa posición está destinada más a un ariete de las cualidades de Ulloa, es un hombre al que le gusta actuar en la mediapunta y bajar para desatascar. Precisamente el brasileño fue objeto del penalti que convirtió Aarón en el 1-0, en una primera parte dominada de cabo a rabo por el Almería, que no dejó acercarse a su área con peligro al Cartagena.

Javi Gracia no introdujo ningún cambio tras el descanso, ya que esta mañana tiene un partidillo con el filial para repartir minutos. El míster ya tiene en su cabeza el once base y el esqueleto mucho se parecerá al de ayer. El Cartagena, liderado en la segunda mitad por el veterano y exejidense Cañadas, presionó más y volvió bronco el partido. Sin embargo, los rojiblancos mantenían a raya a su rival, que sólo podía llegar con balones colgados desde lejos. Casi que lo mejor era que el partido terminara pronto porque el Cartagena empezaba a entrar duro y el Almería no quería entrar en el trapo, conscientes de que cualquier lesión es el peor lastre para esta plantilla. En busca de alguna contra que sentenciara, Esteban demostró estar bien enchufado. Lo mejor es que el equipo sigue sin encajar y, aunque no valga de nada, continua ganando.
Lástima que no valga puntos

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