viernes, 15 de julio de 2011

Varios jugadores con las maletas sin deshacer

Nieto quiere quedarse para «demostrar que puedo jugar aquí y que no se equivocaron»

JUANJO AGUILERA | IDEAL
La 'margarita' que tiene Miguel Ángel Nieto en la mano no ha terminado de ser deshojada. El madrileño sabe que es el último extremo de la UD Almería, el del final de la lista para jugar, pero asegura que quiere quedarse. El club, sin embargo, dejó entrever a través de Alberto Benito, director deportivo, que el jugador que ha estado cedido esta última temporada en el Xerez no va a ser el que más minutos juegue con el equipo almeriense en Segunda División A. Volvió a Almería hace una semana -el pasado 7 de julio comenzó a entrenar- y a día de hoy no sabe qué hacer con las maletas. Si deshacerlas o dejarlas hechas.
Nieto, de todas formas, quiere quedarse. Aún tiene dos años más de contrato con la entidad almeriense y su intención no es otra que la de aprovechar este año para demostrar su valía. Y es que el madrileño asegura que tiene clavada una 'espinita' con la UD y con la afición almeriense.
Sin noticias
Su continuidad en la UD Almería está todavía en 'entredicho', aunque lo que sí es cierto es que Nieto está más cerca de la salida que de volver a vestirse de rojiblanco en un partido oficial. «Todavía no sabemos nada. La verdad es que hay cosas por ahí que se están viendo y si se llega a un acuerdo con ambas partes a ver qué es lo que pasa, pero todo esto lo lleva mi representante con la directiva y yo siempre me he querido quedar aquí. No quiero salir del club que me dio la oportunidad de llegar a Primera. Me queda esa espinita, pero Dios dirá lo que pasa», comentaba.
El extremo madrileño, que llegó a la UD en la segunda temporada de militancia en Primera, no ha tenido fortuna. Se le nota en la cara que no está a gusto. Sin embargo, no suelta prenda sobre su destino. «No se sabe nada todavía. Estamos viendo. Si llegan a buen puerto y las dos partes quedamos contentas se hará y si no pues me quedaré aquí e intentaré demostrar que puedo jugar en la UD Almería, que es lo que siempre he querido, y demostrar al club y a la afición que no se equivocaron conmigo», destacaba.
Lo cierto es que, si se equivocaron o no, los rojiblancos no parecen estar dispuestos a que tenga la ocasión de rectificar y le han hecho saber al madrileño su postura firme, que le pone difícil jugar en la UD. «Bueno. Me han dicho que va a ser complicado, que hay gente en banda, pero en fútbol nunca se sabe, que hay gente que empieza un poquito por detrás de otra y con trabajo acaba jugando. Pueden pasar muchas cosas. A mí me quedan dos años de contrato y en fútbol nunca se sabe lo que puede pasar», comentaba esperanzando.
Por eso no sabe aún qué hacer con la maleta. «La maleta está ahí a ver qué pasa estos días. En estos días sabremos algo, pero tengo que estar tranquilo, concentrado en el Almería, y si me llaman y me dan noticias ya se verá», señalaba.
Además, lo hacía dudando, porque no valoraba si era más buena la cesión o la rescisión de su contrato. «Todavía no tenemos ni idea. Todo lo está llevando él -refiriéndose al representante-. Ha traído dos ofertas al club, están viendo qué es lo mejor para las dos partes y ahora mismo no sé nada más», aseguraba.
Tiempo para convencer
Mientras se resuelve o no su situación, el partido de hoy puede considerarse importante porque todo lo que haga estos días va en favor de ese intento por convencer. Es una semana importante por eso. «Sí, bueno, para todos es importante. Empezamos de cero. El míster nos conoce, pero no ha estado con nosotros. Hemos demostrado que podemos jugar en este equipo y luego ya se decidirá», manifestaba.
Es el punto final a una primera semana de entrenamientos que no han sido fáciles. «Los primeros días fueron muy duros para todos. Hacía tiempo que no entrenábamos así, con esa intensidad. Ahora ya llevamos dos o tres días que con las pruebas de esfuerzo se ha bajado la intensidad y la verdad es que el cuerpo lo agradece. Mañana -por hoy- jugamos un partido contra el filial y la semana que viene volverá a ser una semana dura, con la concentración», relataba.
Lo cierto es que ayer volvió a echarse mano al tobillo, su 'mal endémico' desde que llegó a la UD. De todas formas, le quitaba hierro al asunto. «No ha sido nada. El tobillo está perfectamente, pero sí que cuando recibo algún golpe se queda el tobillo dolorido», tranquilizaba.
Lo cierto es que los golpes van siempre al mismo sitio. «Ya sabes que cuando tienes algo van todos los golpes al mismo lado. Hay que convivir con ellos y no hay ningún problema», concluía.

Artículos relacionados:
Nieto, pie y medio fuera del Almería
Independiente negocia con Hernán Pellerano

No hay comentarios:

Publicar un comentario