miércoles, 22 de enero de 2014

Andújar Oliver pitó un partido perfecto con el rabillo del ojo en Tentempié

No mostró ni una sola amarilla y salió por la puerta grande de la Plaza Marqués de Heredia
Rafa Góngora   [ La Voz de Almería ]

El Maestro Andújar Oliver antes del SER Deportivos  [ Rafa Góngora ]

Con Paco Pérez Viedma, propietario de Tentempié  [ Rafa Góngora ]

Plantilla de Tentempié con Juan Andújar Oliver  [ Rafa Góngora ]

Juan Andújar Oliver llegó por la puerta grande de la Plaza Marqués de Heredia y salió a hombros de Tentempié después del programa SER Deportivos. Fueron 30 minutos de radio de Primera con el Maestro, todo un fenómeno que dejó su particular huella hablando del pasado, presente y futuro del arbitraje español.
Dio una clase magistral, en todos los sentidos de la palabra, y se fue como llegó, como un caballero. Hay que conocer a Juan Andújar, tiene un corazón enorme, es un almeriense de Primera y no se mordió la lengua para que los oyentes de la Cadena SER conozcan cómo está el panorama del fútbol.

Sus inicios
Como la mayoría de los niños jugaba al fútbol en la calle: “Hicimos un equipito de fútbol en el barrio y unos amigos me invitaron a pitar un partido en el patio de La Salle y de ahí al Colegio de Árbitros, que estaba en el local de un bar. Recuerdo que estaban Paco Guillén Lloris, Juan Cabezas, Pepe Gutiérrez.. yo era un crío con 13 años. Mis primeros partidos fueron de categoría alevínes, infantiles... y así fueron mis inicios hasta llegar a la Primera, ¡fíjate!”.

Debut
Juan Andújar Oliver recuerda que “los primeros años me dejaron una camisa y una chaqueta, y las botas que me dejaron me sobraban unos 20 centímetros. Uno de los primeros campos a los que fui fue el de La Falange. No cobraba nada, ¡eh!. Era gratis y estábamos desde las nueve de la mañana hasta las 3 de la tarde y si la cosa se complicaba enganchabas ya toda la tarde y ni un duro”.
El fenómeno Andújar se viene arriba en banderillas cuando recuerda la primera agresión que sufrió en el mundo del fútbol: “La cicatriz que tengo fue en Ceuta. En el descanso llegó al vestuario el vicepresidente para que explicara el penalti que había pitado y lo eché a la calle, pero me pegó un cabezazo, me dieron tres puntos de sutura. Me llevaron a una clínica, regresé al campo y pité los 45 minutos restantes. Hoy no hay narices para hacer eso y yo lo hice. El partido no se suspendió, se jugó una hora después con tres puntos de sutura en la cabeza y cuando llegué a Almería la cara era la de un monstruito”.

La familia
“Nadie ha estado relacionada con el mundo del fútbol. Mi padre entendía que la persona que estaba en el fútbol era como algo raro y que no era muy normal, pero con el paso de los años ya sí comenzaron a entenderme”, comentó Juan Andújar.

¿Árbitros tocables?
El exárbitro de Primera División (15 años estuvo en la máxima categoría) explicó que los colegiados “están a prueba de bomba. Son honestos, aunque claro que puede haber un garbanzo negro”, pero... ¿te han tocado?: “Vamos a hablar claro. El Rayo Vallecano envió una mujer al hotel donde estaba antes del partido y luego también al vestuario en el descanso. Llamé a la Policía para que se llevaran a la mujer del vestuario. Eso lo saben muy bien el delegado del Deportivo de La Coruña. Esas golferías no las permitía nunca y por eso me tenían mucho miedo”, recuerda.
Al Maestro Andújar le gustaban todos los campos de Primera, pero: “Real Madrid y Barcelona eran los peores cuando perdían y me querían comer, iban a matarte”. No sacó una sola amarilla y pitó un partido perfecto.
Andújar Oliver pitó un partido perfecto con el rabillo del ojo en Tentempié

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