Los rojiblancos entrenando ayer en el Mediterráneo :: udalmeriasad.com
Esteban Vigo recupera a Leo Ulloa, que ha marcado dos goles más que toda la plantilla del Cartagena
JUANJO AGUILERA jjaguilera@ideal.es | IDEAL ALMERÍA
Dos equipos hechos para sumar para estar arriba, llevan ocho semanas sin hacerlo de tres en tres, que es como se vive en esta competición -el Cartagena lleva una jornada menos porque el partido frente al Celta que iba con empate y que continuará en mayo, no se computa- y esa ausencia de victorias repercute contra las intenciones expuestas en pretemporada por unos y otros. La UD Almería, de todas formas, puede llorar con un ojo, aunque ya sea hora de no llorar. Al Cartagena ya no le quedan 'kleenex' para secar tanto llanto.
A once puntos de la salvación, 'medio atados' al farolillo rojo, los albinegros de Juan Carlos Ríos tienen hoy una cita tan importante para creer en la permanencia como lo es para los almerienses de cara a entrar de nuevo en su 'hábitat', el de un puesto entre los seis primeros de la clasificación. Éste llegará, seguro, si hay una victoria en Cartagonova.
Los rojiblancos llegan a 'terreno hostil' dispuestos a hacer su trabajo, sin mirar a ningún otro lugar más que a la portería del conjunto de la ciudad departamental, conscientes que si cumplen con su obligación, la de ganar, habrán vuelto a una posición que estará en peligro conquistar si no se suma la victoria.
Para la cita de hoy, el técnico Esteban Vigo recupera al pichichi de la competición, ya sin advertencias, porque ante el Villarreal B cumplió el partido de sanción por acumulación de amonestaciones que le ha tenido 'señalado' desde que reapareciera frente al Recre. Su vuelta no es una garantía cara al gol, pero sí una opción más para encontrarlo, sobre todo cuando el equipo rojiblanco llega escasos de efectivos en esa parcela ante la nueva ausencia de Henok Goitom, que sigue sin recuperarse de una lumbociatalgia que se le 'manifestó' a la media hora de comenzar el partido del debut de Esteban Vigo en El Alcoraz, que le impidió estar la pasada semana ante el Villarreal y participar del entrenamiento de grupo desde entonces . Ante eso, está clara la vuelta de Leo Ulloa a la punta del ataque para tratar de superar a un rival que entre todos sus componentes se queda a dos goles del pichichi de Segunda A.
Sin mirar, pero pendientes
Está más que claro que la jornada, por poco interés que se quiera prestar a los partidos que depararán enfrentamientos entre rivales directos en la lucha por el ascenso -juegan Hércules con Celta de Vigo, Dépor con Elche y Alcorcón con Córdoba-, la mirada se producirá sabiendo ya lo hecho en el Estadio de Cartagonova. Ahí no queda otra que lograr la victoria porque no hacerlo condena a redoblar esfuerzos y 'no está el horno para bollos'. Con 16 jugadores del primer equipo -Soriano y Goitom siguen indispuestos- y, aunque mucho interés por aportar del filial, la escasez de experiencia puede jugar en contra.
Pero eso son sólo hipótesis, lo que está claro es que hoy Esteban Vigo tiene efectivos para que los once que salten, a partir de las cuarto de la tarde, al césped de Cartagonova sean de la plantilla que se formó para ascender, ya fuese a comienzos de temporada o en el mercado de invierno, con la llegada de Juanma Ortiz. La ausencia de Henok Goitom nuevamente -ayer comenzó a correr el el médico-, favorece a tener bastante claro el once de salida, salvo alguna sorpresa que pudiera llegar en forma de presencia de Michel Macedo en el lateral derecho, si bien el técnico malagueño parece confiar en Rafita -a no ser que a puerta cerrada haya creído en otras cosas-. Y el técnico, que el jueves dejó claro que tiene motivos para confiar, no es probable que sorprenda con algo que no sea muy similar a lo de la semana pasada, con la única variante de la presencia de Leo Ulloa en lugar del canterano Jonathan.
Éste continúa apareciendo entre los convocados, como sucede con su compañero en el segundo equipo, Alberto Martín, los dos únicos, porque la entrada de Leo Ulloa provoca la salida de Pallarés.
El primer paso
Los rojiblancos, ante el Villarreal B, ya empezaron a armar algunas de las cosas complejas que impiden que se pueda explicar la mala racha de resultados que firma el equipo. Mejoría en la segunda parte y portería a cero, con lo que, al menos, no se pierde. De todas formas, también es cierto que, como decía Esteban -no Vigo, sino Suárez-, así sólo se puede empatar y empatando los nueve partidos que quedan no es suficiente para conseguir el objetivo de un equipo que persigue la calma a través de la victoria, que quiere impedir que la intranquilidad que se ha podido apoderar de la plantilla, por los ocho partidos sin ganar, desaparezca de una vez por todas. Con ocho basta.
Lo cierto es que la UD Almería no terminaba con la portería a cero desde la jornada vigesimocuarta, con la visita a Montilivi, en donde se ganó (0-1) al Girona, con gol de Juanma Ortiz. Y esa seguridad del resultado coincide con las sensaciones de un juego que da para pensar en la victoria.
Todo apunta a un once con Esteban, bajo palos; con una línea de cuatro formada por Rafita y Dani Bautista, en los laterales, y Carlos García y Michael Jakobsen, como centrales; Hernán Bernardello y Verza, en el centro del campo; Juanma Ortiz y Aleix Vidal, como interiores, con Miguel Ángel Corona, en el enganche, y Leo Ulloa en punta.
El argentino encarna el gol y, aunque no viera puerta en su última comparecencia -en Huesca- pocas veces se ha quedado sin ver puerta. Curiosamente, una de las veces fue en la ida del partido frente al Cartagena y que acabó con empate a cero. Sus 24 goles contrastan con los 22 con los que llega el Cartagena a la cita, pero en el fútbol no valen las matemáticas, salvo las que hablan de marcar más goles del rival y, por tanto, lograr victorias.
Sin ganar
Pero de ansiedades, de la 'hartura' de no ganar, a la UD Almería le puede explicar y bien el rival de esta tarde, un Cartagena 'creado' para reverdecer las 'mieles' de un pasado tan poco distante en el tiempo como ilógico y, por tanto, con muchas preguntas y pocas respuestas en este momento. El Cartagena está donde está porque donde hay prisas siempre es complicado encontrar tranquilidad. Cinco victorias a lo largo de toda la temporada, de las que cuatro se han sumado en casa, son consecuencia de la poca efectividad cara al gol, con sólo 22 goles en 32 partidos -no se contabiliza el empate momentáneo ante el Celta de Vigo- y la ansiedad que, aunque Esteban Vigo hable de que es algo que va con cualquier equipo, es más ansiedad si cabe cuanto más lejos estás del objetivo marcado. Todas esas vivencias mantienen al conjunto albinegro con el 'farolillo rojo' de la clasificación en su poder.
El Cartagena afronta este choque con las bajas obligadas de Abraham Paz, Dimas y Riau, que cayeron lesionados en el Martínez Valero. Por eso, Juan Carlos Ríos acude a la cita con veinte jugadores, entre los que se encuentra el exrojiblanco Manolo Gaspar -recuperado de las molestias que arrastraba- y el portero del filial Raúl Godínez, porque Reina, que apuntaba a titular tras los fallos de Juanma, se resintió el jueves y es duda para hoy. De todas formas, lo del número es más por defecto, ya que de los que se quedan fuera Abraham Paz es la ausencia más sensible, el mejor jugador del Cartagena, sin lugar a dudas, y eso se notará seguramente en la cita de hoy o, al menos, eso es lo que desea el cuadro almeriense.
Apunta, por tanto, a un equipo con un sistema 1-4-1-4-1, en el que la duda está principalmente en la portería y si será Juanma o Manolo Reina el 'inquilino' bajo palos. Lo demás lo forman Chus Herrero, Goni, Josemi, Kijera; Mariano Sánchez; Toni Moral, Héctor Font, Álvaro Antón, Collantes, y Braulio, el jugador que llegó cedido por el Real Zaragoza. Un equipo que difiere en tres hombres del que jugó la pasada semana en Elche, Josemi, Kijera y Álvaro Antón no jugaron y sí lo hicieron Riau, Abraham Paz y Dimas .
Con esos hombres tratará, un técnico que sonó para la UD y que trabajó antes en el filial, de ir escalando posiciones, andando antes que corriendo y borrar así un mal recuerdo que comenzó con la temporada y sus tropiezos continuados que 'formalizaron' la presión en la entidad. Y es que el primer punto llegó en el séptimo partido de Liga, en Tarragona, y la primera victoria dos jornadas después en Girona.
Está claro que el objetivo perseguido por la UD Almería para la cita de hoy es entrar y no salir más de los puestos de fase de ascenso a Segunda División A, pero, como Esteban Suárez advertía el pasado miércoles, no es aconsejable correr antes de aprender a andar. Se corre el riesgo de tropezar y con ocho tropiezos seguidos basta, es más que suficiente.
Ganar, vencer, triunfar
El Almería no puede permitirse un tropiezo en el campo del colista
Vuelve 'Pichichi' Ulloa, al que se le echó de menos la pasada semana
PABLO LAYNEZ / DIARIO DE ALMERÍA
Cuando el Almería visitó allá por el mes de agosto el Estadio de Cartagonova, la afición podía imaginarse que su equipo iba a estar peleando codo con codo con los dos primeros por los puestos de ascenso directo. Lo que a nadie se le pasaba por la cabeza es regresar al mismo escenario donde conquistó la Carabela de Plata este verano con las urgencias que tiene ahora mismo el conjunto rojiblanco, que se ve fuera de la promoción de ascenso después de tener un ventaja de hasta ocho puntos sobre el séptimo hace algo más de dos meses.
Lo peor no es que el equipo abandonara, de forma momentánea o final, la zona de privilegio de la categoría. Lo que más preocupa es que los de Esteban Vigo están metidos en una tremenda crisis de juego y resultado, que ha provocado que no conozcan la victoria desde hace ocho jornadas. Precisamente el último triunfo se consiguió en el Mediterráneo ante otro equipo de la región que hoy visita, el Real Murcia.
Desde aquel 4-2, los almerienses no han vuelto a levantar cabeza. Además de cambiar de entrenador, las lesiones y las sanciones se han cebado con un Almería al que le está pasando factura la arriesgada apuesta deportiva que hizo a principios de temporada con una plantilla muy corta. La gente del filial le ha respondido a medias y por ejemplo ante el Alcoyano y el Villarreal B dejó de sumar puntos muy importantes por la falta de experiencia de jugadores del segundo equipo.
Como le ocurre últimamente, Boquerón Esteban tiene esta tarde bajas. Ni Soriano ni Goitom están recuperados y se han quedado en Almería. La única buena noticia es que recupera a Ulloa, que lleva más goles él solo que el Cartagena en todo lo que va de temporada. Sin embargo, ya no hay tiempo ni de lamentaciones ni de fijarse en los rivales. Sólo vale la victoria, pero cualquier nuevo fallo podría ser fatal. Es cierto que aún faltan ocho jornadas para el final de campeonato, pero el Almería ya ha cubierto todo el cupo de fallos. El mayor aliciente para el encuentro de esta tarde a partir de las cuatro es que los almerienses recuperarán uno de los puestos de promoción si consiguen los tres puntos, puesto que hay enfrentamientos directos que van a impedir victorias de los le que preceden en la tabla.
Desde que llegara al banquillo de forma sorpresiva hace dos semanas, Boquerón Esteban todavía no conoce la victoria. El entrenador malagueño reconoció en la rueda de prensa que no tiene ni tan siquiera tiempo de poner implantar su sello, que lo que vale ahora son las victorias. Ni ante el Huesca ni ante el Villarreal B se vio un cambio radical respecto al juego que había ofrecido con Lucas Alcaraz, aunque sí que hubo algunas pinceladas como que los jugadores trataron de rasear más el balón y no abusaron tanto de los patadones a seguir. Eso sí, por momentos la defensa desesperó a la afición al abusar de los balones retrasados a Esteban.
Pero ahora mismo el buen juego no es lo primordial del equipo. Los almerienses necesitan un golpe de moral importante para volver a creer en la promoción. Ellos son conscientes de que no se les ha olvidado jugar al fútbol, pero física y anímicamente andan muy tocados y los tres puntos en Cartagena vendrían como agua de mayo. Para lograrlos va a ser fundamental la aportación del Pichichi Leo Ulloa.
Con la única duda de Rafita o Michel en el lateral derecho, el argentino volverá a la punta de ataque, consciente de que con su presencia el Almería habría sumado dos puntos más ante el Villarreal B. Sin embargo, eso son batallas pasadas y ya sólo tiene entre ceja y ceja retomar su senda goleadora frente al colista para ayudar a un equipo que ya no se acuerda cómo se celebraba un triunfo.
El Cartagena sigue en estado depresivo
Los cartageneros están viviendo momentos convulsos que están afectando a su trayectoria liguera
JAVIER GÓMEZ GRANADOS | IDEAL ALMERÍA
A principio de temporada el Cartagena estaba llamado a pelear por el ascenso a Primera. En el tramo final de la competición parece casi desahuciado y sus posibilidades de no descender son muy limitadas. La última posición que ocupa en la tabla clasificatoria responde a la falta de entendimiento que existe dentro del club, con situaciones tirantes a lo largo y ancho de la entidad y que tuvo su origen o al menos se vio agudizado por la marcha del técnico Juan Ignacio Martínez, alías JIM, actualmente convertido en héroe en el Levante. Además, la presión de varias temporadas peleando por subir a Primera División, sin éxito, ha hecho estallar los cimientos del club y el equipo lo ha notado en exceso.
Hombres de reconocido prestigio en el fútbol español, algunos de ellos viejos conocidos de la UD Almería, conforman su plantilla. Manolo Gaspar, Abraham Paz o Josemi (ex del Málaga, Liverpool, Villarreal, Mallorca e Iraklis) dan caché a la zaga del equipo conocido en aquellos lares como 'Efesé'.
Sin precisión
El técnico cartagenero plantea sus partidos de forma muy vertical y en busca de la portería rival para hacer efectiva la enorme calidad de sus jugadores. Sin embargo, de momento, las cosas les están saliendo muy torcidas y el último puesto en la tabla clasificatoria da buena fe de ello. No es tanto el talento de algunos de sus futbolistas como el estado anímico de toda la plantilla lo que marca el día a día del 'Efesé'.
El portero titular durante mucho tiempo fue Reina pero la crisis de resultados también dio la oportunidad, en un gran número de encuentros, a Juanma. Ese cambio apenas dio resultado y la dinámica siguió siendo la misma. La defensa, de cuatro, también comenzó siendo fija con Abraham Paz y Herrero como centrales y Txiki y Kijera en los laterales. Tenían la confianza del técnico y se complementan de forma correcta aunque da la sensación de que necesitan algo más el apoyo de las líneas más adelantadas del equipo para encajar menos y reducir la sangría que se está produciendo en su portería. No obstante, la depresión de esta temporada ha provocado cambios sin éxito en todas las líneas.
Julien y Dimas en el pivote y Toni Moral y Lafuente en los costados completan un centro del campo habitual en el juego albinegro que, pese a haber sufrido modificaciones a lo largo del año, no terminan de encontrar el patrón de juego pretendido.
Pocos goles
El ex jugador del Granada, Collantes, es una de las referencias ofensivas aunque su ficha técnica lo sitúa como centrocampista. Es el hombre gol de este equipo con siete dianas. Otros atacantes quizás con más nombre, como es el caso de Braulio, únicamente ha hecho dos dianas a lo largo de la temporada pese a haber sido una incorporación ilusionante para esta campaña. El ex del Valladolid, Álvaro Antón, también ha aportado tres goles aunque con la escasa aportación del resto de compañeros se antoja insuficiente.
Ha cambiado mucho el panorama para un equipo que en pretemporada apuntaba alto. Ya lo dijo el guardameta Esteban en la primera vuelta: «Les ganamos en pretemporada en su campo pero para mí fue el mejor rival al que nos enfrentamos en nuestra preparación. Le ganamos pero el resultado fue un tanto extraño. A mí me encantó. Tiene muy buenos futbolistas. No debemos dejarnos sorprender por la posición que ocupa porque el Cartagena es un conjunto de gran nivel llamado a pelear por una de las seis primeras plazas». Evidentemente las palabras de Esteban, que deben servir para estar alerta y no dejarse llevar por la clasificación, ya no ser harán realidad para los cartageneros que, lejos de esas primeras seis plazas, tienen muy complicado su permanencia en la Liga Adelante.

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